El peronismo pareciera darle miedo a aquellos que se autoperciben dirigentes. Tal vez me extralimito al ver la faltante de los mismos en la marcha de la memoria en la provincia de Mendoza el ultimo 24 de marzo, donde desde lo interno se conmemora la caída del último gobierno peronista puro allá por el 76, el mismo cuando el general Juan Domingo Perón había encabezado la fórmula y fue derrocado por una Dictadura Cívico Militar.
Volviendo al presente, ni la cuenta en X oficial del PJ Mendoza dio relatos de la tradicional marcha por el Nunca Más. Si lo realizó el día anterior dando aviso que se realizaba, o sea las autoridades partidarias estuvieron avisadas y podrían haber acompañado de diferentes maneras de haber querido. Sien embargo, pareciera más cómodo y menos comprometido quedarse en casa.
Pero hubo excepciones. En ella, se destacó la presencia de Adriano Cano presidenta del bloque de senadores provinciales, Martin Aveiro legislador nacional y la senadora electa Luz Llorens y a partir de allí me cuesta contar, de seguro habrán asistido muchísimos legisladores más que al desconocer sus nombres y rostros quedarán en el error de la no asistencia y me encuentro limitado por ende al escribir esta nota, como así también muchos no lo tuvieron presente en sus redes sociales, esas que suelen usar en campaña con muchas fotitos y abrazos convenientes. Podríamos tal vez agregar a clásicos dirigentes del pasado en relación a las ausencias. vuelvo a enfatizar que debo estar haciendo la búsqueda mal tanto en redes sociales como en lo presencial. Si estuvieron presentes los dirigentes y militantes de La Cámpora Mendoza, encabezada por la senadora nacional Anabel Fernández Sagasti.

El sentido de lo expuesto no es tomar lista, si no destacar la falta de conducción en la que está hoy el peronismo, la cual lo lleva a creer que no es convocante ni una opción electoral.
Destaco la cuenta de Emir Félix presidente del Partido Justicialista:
“A 50 años del golpe, el 24 de marzo sigue doliendo en la memoria colectiva.
Recordamos a cada una de las víctimas del terrorismo de Estado, a los 30.000 desaparecidos y a quienes sufrieron persecución, tortura y toda otra forma de horror…….Cinco décadas después, reafirmamos el compromiso de no olvidar. Frente a los discursos negacionistas, elegimos sostener la memoria activa y la lucha inclaudicable.

Por aquellos y por las generaciones que vienen, seguimos diciendo: NUNCA MÁS.
MEMORIA, VERDAD Y JUSTICIA”.
“No solo se repudia un golpe, se repudia un genocidio, se repudia a los criminales que tiraban cuerpos anestesiados al río, a los criminales que violaban a las mujeres, a los criminales que torturaban a los detenidos, a los criminales que robaban los bebés de las parturientas para luego matarlas, eso se repudia. Hay discursos canallas, hay discursos objetables, y hay discursos hijos de puta”. Magallanes contra el negacionismo, Radio 10.
¡Víctimas del terrorismo de estado si! Subversivos no

Así llegamos a mostrar el mensaje en redes sociales del presidente del Partido Justicialista de la Ciudad de Mendoza y su postura el señor Don Pujol David:
“Nunca Más a todo ese pasado que nos avergüenza. Recemos por las víctimas de ese pasado. Tanto para las víctimas de los militares como las víctimas de la subversión. Por una Argentina tolerante y democrático para SIEMPRE!
¿Se dice peronista? Por un momento me sorprendió que pidiera por los militares en primer lugar, luego la definición de “subversivos” me dejó atónito debo reconocerlo, no la escuchaba desde aquellos años del proceso donde las fuerzas armadas definían de esa forma a quienes sometían a sus delitos de Lesa humanidad y así de esa forma buscaban expiar ante la opinión pública sus pecados, puesto que eran seres que alteraban el orden público y establecido.
EL DEMONIO del aparato represor del gobierno militar

“Si hubieron 2 demonios, los guerrilleros apoyados por un Gobierno extranjero ( Cuba) montoneros . FaP y ERP” (red social X, D. Pujol”
Respaldar la teoría de los dos demonios por quien pertenece a la conducción del PJ muestra la fractura dentro del partido y también se suma a la falta de conducción, puesto que estas posturas no son nuevas y los que callan otorgan al permitirlas.
Nunca está demás aclarar cómo funciona el negacionismo ya que usa el lenguaje de quienes fueron los victimarios buscando imponer “La memoria completa”, con el fin de eliminar el derecho de las victimas buscando respaldar sucesos desde lo discursivo, reconfigurando hechos, fechas y sentidos, algunos le llaman la teoría de los dos demonios, el 24 de marzo se busca recordar que se interrumpió la democracia y llego la dictadura genocida.
El gobierno de Mauricio Macri estuvo cargado de negacionismo. Habló de curros de los derechos humanos e intentó darle más atribuciones a las Fuerzas Armadas, a quién no dejó de elogiar, y pretendió, vía la Corte Suprema, otorgarle el 2×1 a los condenados por crímenes de lesa humanidad. Una inmensa movilización, casi espontánea, colmó la Plaza de Mayo que se extendió por todas las calles laterales. Un intento de impunidad que fue derrotado en las calles.
Con los libertarios, el negacionismo volvió a la primera plana. Durante los debates presidenciales, Javier Milei negó la desaparición de 30.000 luchadores y reivindicó a las Fuerzas Armas.

Luego, bajo el nuevo gobierno, un grupo de diputados de La Libertad Avanza fueron al penal de Ezeiza a visitar a genocidas condenados por crímenes de lesa humanidad. En tanto Victoria Villarruel convocó a un acto en el Senado para homenajear a las «víctimas» del terrorismo. Entre ellas la hija de José Rucci, un sindicalista peronista que apoyaba los crímenes de la Triple A.
El gobierno de Milei que reivindica el legado económico del golpe genocida de 1976 busca también la reconciliación con aquellos que asesinaron a miles de trabajadores y jóvenes para imponer un plan de país al servicio del gran capital y el imperialismo. Por eso hoy como ayer, la lucha contra la reconciliación y la impunidad sigue más presente que nunca.
Los demonios del peronismo

Ya que estamos en la frecuencia de los años setenta me permito traer a la nota el recuerdo de Emilio Eduardo Massera, quien supo tejer un proyecto político personal en épocas de dictadura.
El «proyecto peronista» de Emilio Eduardo Massera se refiere a su ambición de construir un liderazgo político de masas que heredara el caudal electoral del peronismo tras el golpe de 1976. Massera buscaba diferenciarse del ala liberal del Ejército (liderada por Videla y Martínez de Hoz) mediante un perfil populista y nacionalista.
Él buscó construir su propio poder con tintes populistas diferenciándose dentro de la Junta y buscando apoyos que incluían sectores peronistas. Vale destacar en parte una ambigüedad del peronismo que vivía tensiones internas y lo llevó a ver al Almirante como parte de una solución política y no como el verdugo que realmente era. Claro que sucedió en una etapa de violencia estatal y él fue seduciendo a quienes podían creer en un final de época que los llevara de vuelta a la de democracia.

“Massera era un intrigante de primera línea” asegura el periodista Claudio Uriarte, quien mejor investigó la trayectoria del jefe naval y la publicó en su libro Almirante Cero. “Para dentro de las Fuerzas Armadas, era el portavoz de la línea dura; para fuera, era el almirante culto y aperturista de los discursos de estilo literario que decía que ‘nadie muere por el Producto Bruto Interno’, se oponía a la política económica neoliberal de José Alfredo Martínez de Hoz y desplegaba una incesante actividad internacional con epicentros en el Vaticano y la logia Propaganda 2 de Licio Gelli. Pero lo más llamativo es lo que trató de hacer en sus cárceles. En un momento, Massera logró tener en una discreta prisión domiciliaria naval a Isabel Perón, a los peronistas de “centro” como Lorenzo Miguel y Carlos Saúl Menem en el buque 33 Orientales y a los Montoneros, a los que quería recuperar, en la ESMA, como una parodia carcelaria del Movimiento Nacional Justicialista. Y si para dentro de la Junta representaba a la línea dura, de modo de favorecer la quiebra del Ejército entre los comandantes de cuerpo y Jorge Rafael Videla, para afuera buscaba negociar con los Montoneros las reglas de la posguerra”.

Massera intentó presentarse como el sucesor natural de Juan Domingo Perón. Para ello, mantuvo bajo custodia naval a figuras clave como Isabel Perón y Lorenzo Miguel, buscando negociar una transición que lo tuviera como candidato. Dentro del centro clandestino de detención de la Escuela de Mecánica de la Armada, implementó un plan para «recuperar» ideológicamente a detenidos (especialmente de Montoneros) para que trabajaran en su proyecto político personal. Utilizó a los detenidos esclavizados para realizar tareas de prensa, inteligencia y redacción de informes. Su principal órgano de difusión fue el diario Convicción, diseñado para instalar su imagen pública.
Tras su retiro de la Junta Militar en 1978, Massera fundó el Partido para la Democracia Social para competir en futuras elecciones, basándose en una plataforma de «justicia social» y nacionalismo, imitando la retórica justicialista.
Tal vez un residuo de aquellos tiempos son los peronistas que se sienten atraídos por la imagen actual de Victoria Villarruel. Aunque hay una distancia gigante ya que ella está en el poder por el voto popular y democrático (como el deseo de Massera). Pero la similitud que vale la pena destacar es la necesidad que tiene el militante de formar parte de un engranaje de poder, pero por sobre todo el sentido desde el comienzo de la nota mi querido lector es demostrar la falta de conducción de la militancia.

Las últimas elecciones en el mes de febrero demostraron que las bases están y que un poco más del 30% es una base excelente para disputar la gobernación en el 2027. También queda claro que cuando los intendentes participan activamente los logros llegan, al haber municipalizado la política partidaria la situación se diluye y es ahí donde se nota la ausencia de conducción real y efectiva, mas allá de que pareciera que se hubiera perdido la voluntad de conducir.
Se compraron que la provincia es antiperonista y se olvidan de las alternancias preexistentes, entonces bien podría ser que se los deja de elegir electoralmente porque no hay quien le lleve a la población una propuesta seria y convincente, sumado a que son las mismas caras de siempre para cargos y candidaturas, figuritas repetidas que podrían dejar de ser manchas para ser una realidad efectiva que le deben a Perón y al pueblo, en ellos está la decisión.
Por Martín Orozco @ojosdvideo
