Una antigua obsesión de Alfredo Cornejo y sus súbditos es quedarse con Luján de Cuyo, zona estratégica para el afianzamiento de la expansión inmobiliaria, barrios privados, zona vitivinícola, polos comerciales, el potencial desarrollo turístico en Cacheuta y Potrerillos, portal de entrada al turismo de alta montaña y del corredor transoceánico, donde se incluye abastecimiento de combustible y logística. Verdaderamente una linda joyita!
Miles de millones a los que Alfredo le pondría un agregado mayor desde la logística minera, abastecimiento del agua para las empresas extractivistas y la incorporación de casillas de peajes para una mayor recaudación en este corredor repleto de camiones que une los puertos de Buenos Aires, Rosario con Chile.
Otro que «La Ve»! No es casual que el empresario Eduardo Elsztain, a través de su empresa Cresud, adquiriera cinco pozos de agua en una zona restringida de la subcuenca del río Mendoza, específicamente en una zona industrial de Luján de Cuyo, generando controversia por la gestión hídrica y el uso industrial/minero. En estos momentos, la Corte Suprema de Mendoza interviene para evaluar la legalidad de estos permisos otorgados por el gobierno provincial en un contexto de crisis hídrica.

La entrega de estos recursos hídricos a Cresud ha generado críticas de sectores ambientales y políticos, quienes denuncian la privatización del agua y el riesgo de su uso para el proyecto minero San Jorge.
Los pozos perforan al acuífero de la Subcuenca El Carrizal, una zona declarada en restricción en agosto de 2024 por su vulnerabilidad y ya afectada por pasivos ambientales de la destilería Luján de Cuyo.
Pero más allá de los actuales intereses, Cornejo ha intentado numerosas veces ganar Luján de Cuyo pero siempre le ha costado porque del otro lado hay otro cacique: Omar De Marchi, que desde el 2015 maneja los hilos de la codiciada joya política-económica mendocina. Primero lo hizo personalmente, luego asumió su sobrino Sebastián Bragagnolo y hoy está en mano del pelado o colo, Esteban Allasino.

Como siempre Cornejo mandó estratégicamente a sus delfines directos para mostrar que es posible «la continuidad de su gestión» llevada al territorio local… más allá del intento, el vecino lujanino no comió vidrio y no lo convenció, ganando por goleada en cada elección a jefe comunal.
Cabe recordar la «dolorosa derrota cornejista» en Luján en las PASO (Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias) de 2019 dentro del frente Cambia Mendoza, donde los protagonistas de esa disputa interna fueron: Sebastián Bragagnolo que representaba el sector oficialista del municipio, siendo el candidato elegido por el entonces intendente Omar De Marchi… y justamente Martín Kerchner, que en ese momento era Ministro de Economía, Infraestructura y Energía de la provincia y contaba con el respaldo directo del gobernador Alfredo Cornejo.
¿Sería Martín Kerchner «El Filmus» del cornejismo que se presenta como eterno candidato y pierde siempre?

No obstante, el resultado de la interna (PASO 2019) lo sacó ganador a Sebastián Bragagnolo que se impuso con claridad, superando a Kerchner por más de 20 puntos de diferencia. Tras ganar la interna, Bragagnolo se convirtió en el candidato único de Cambia Mendoza para las elecciones generales de septiembre de 2019, las cuales ganó finalmente con el 57,6% de los votos para convertirse en Intendente.
Esa interna fue clave porque marcó la resistencia del «equipo local» de Luján (el PRO de De Marchi) frente al intento del radicalismo provincial (Cornejo) de recuperar el control directo del departamento.

Después hubo otro intento cornejista. Fue en las elecciones generales del 24 de septiembre de 2023, donde el resultado en Luján de Cuyo fue contundente a favor del oficialismo departamental liderado por el demarchismo. El Colo Esteban Allasino terminó ganando con el 43% de los votos, logrando retener la intendencia para el espacio de Omar De Marchi y Sebastián Bragagnolo.

El gran derrotado en esa oportunidad fue «bigote» Natalio Mema (Cambia Mendoza), quedando en segundo lugar a unos 11 puntos de diferencia. Mema era el candidato impulsado por Alfredo Cornejo y Martín Kerchner para recuperar el municipio, pero como dice Axel: «No se pudió».
El nuevo intento cornejista: subirse a El Pelado

En plan estratégico post 2027 dentro de los morados violáceos es gestar Cornejismo sin Cornejo. Es decir, tener muñecos desplegados en todo el Gran Mendoza y la zona ambiciosa minera del Sur, manejados a control remoto desde una reposera en su millonaria quintita de Chile.
Obvio que para AC el poder es una obsesión y nunca se abandona (como Rexona), pero desde el 2027 estará ubicado desde otro lugar… ya en su rol de titiritero. Es por eso, que como describimos más arriba, hay un interés supino para tener el control político – económico de Luján.
En la semana navideña del año pasado, el gobernador Alfredo Cornejo confirmaba el regreso del intendente de Luján de Cuyo, Esteban Allasino, al Frente Cambia Mendoza, de cara a las elecciones de febrero de 2026.
«El regreso Allasino no es una decisión oportunista, sino un hecho lógico en la manera de gobernar y en la lectura clara de lo que hoy demanda la sociedad», expresaba Cornejo con alegría tirando flores durante el anuncio oficial. Obviamente el radical entiende que es una gran oportunidad para «subirse a la gestión de El Pelado» para empezar a meter un piecito en el proyecto «intendente radical 2027».
¿Están usando a El Pelado? Lo que vemos en estos momentos son anuncios rimbombantes de la gestión Cornejo en territorio lujanino y rodeados con los potenciales figurines que serán los intendentes que le arrebaten el poder al demarchismo: aparecen visibilizados en la fotito sus pollitos Kerchner y Mema.
Esa visibilización no es espontánea, tiene toda la intención de lo que a futuro será una traición ¿Lo sabe Allasino? Claro que sí, no es tonto, pero lo que hoy es hipócrita armonía y amor… mañana será batalla y puñales. El final está abierto y dependerá de la estrategia de ambas partes.
Por Julián Galván
