Al filo de la medianoche, ya conocidos los resultados electorales y los discursos de ganadores y perdedores, el Banco Central anunció un endurecimiento del cepo cambiario: los ahorristas podrán comprar 200 dólares por mes a través de una cuenta corriente y 100 en efectivo.
Las medidas fueron anunciadas de manera transitoria «hasta diciembre», según el comunicado oficial del BCRA que se reunió a partir de las diez de la noche para analizar la delicada situación cambiaria.

El presidente del Banco Central, Guido Sandleris, señaló esta mañana que «el Comité de Política Monetaria (COPOM) se reunirá esta semana para definir los lineamientos de la política monetaria para noviembre y diciembre».
Sandleris afirmó que «no se introducirán cambios en las necesidades de cuenta corriente, como es el comercio exterior y el turismo».

“El objetivo es preservar las reservas durante el período de transición y darle libertad al próximo gobierno”, aseguró Sandleris en una conferencia de prensa.
SIN MARGEN PARA EL FESTEJO

Así las cosas, tras el triunfo de Alberto Fernández en las elecciones presidenciales, el desafío mayúsculo que tendrá el próximo gobierno no da margen para mucho festejo, ya que la crisis cambiria, de actividad y sobre todo de confianza que padece Argentina llevará mucho tiempo poder revertirla.
Crisis de confianza que saltó ya en un lejano fines de abril de 2018, con un dólar que de un valor cercano a los 20 pesos se fue a 23, y de allí no paró, salvo algunos meses de cierta tranquilidad.
Los errorres en materia fiscal con el gradualismo que hizo el gobierno del presidente Mauricio Macri llevaron a tener déficit gemelos muy elevados, con un fuerte aumento de la deuda, lo que desembocó en un duro ajuste que hizo el mercado y que llevó al Gobierno a concurrir desesperado dos veces al FMI para lograr un salvataje.
En este lunes 28 de octubre el país tiene equilibrio fiscal y superávit comercial, pero a costa de una aguda recesión que echó por tierra el objetivo de reelección del presidente Macri.

Pero lo peor empezó a partir de las elecciones primarias y quizás lo más grave de todo esto aún no llegó.
Desde las PASO en adelante, la economía del país sufrió un verdadero colapso de confianza, con una pérdida de reservas de casi 22.000 millones de dólares, con un tipo de cambio que de 46,50 pesos saltó el viernes a 65,50 y el paralelo a más de 80 pesos.
Sin dudas que el clima de desconfianza de los inversores y los distintos sectores económicos en general se produndizó tras las elecciones primarias y terminó de hacer eclosión el último viernes.
En el medio, entre las PASO y el cierre de campaña presidencial, el Gobierno implementó restricciones en la operatoria cambiaria y elaboró un proyecto de reperfilamiento de la deuda, lo que técnicamente se observó como un default selectivo.
El círculo de déficit fiscal, deuda, inflación, inestabilidad cambiaria y default es algo que se repite en forma cada vez más reiterada, lo que deja un tendal de pobreza, indigencia, falta de desarrollo y decadencia absoluta como Nación. Ese círculo vicioso, del cual los ganadores de la elección también son responsables, es el frente de tormenta cuasi perfecta que deberán enfrentar.
A fines de octubre el país llega con leve equilibrio presupuestario y superávit en el comercio exterior, pero con caída de la economía superior al 3% anual, desempleo cercano al 11%, pobreza en el 36%, inflación anual superior al 50% y una devaluación, en la cual, por ahora no se le observa un techo en concreto.

De allí es que los desafíos inmediatos que tendrá la gestión económica de Alberto Fernández será renegociar la deuda privada, el acuerdo con el FMI y promover decisiones que tiendan a mejorar en forma paulatina el nivel de la actividad económica, en medio de un clima sumamente tenso con el tipo de cambio y la inflación desbordante.
De hecho, el clima tenso continuó en este último fin de semana, que a pesar de no haber actividad financiera, la operatoria por internet del mercado cambiario resolvió «»congelar su movimiento»» a la espera de las medidas que el Banco Central anunció a la medianoche.
