Victoria Villarruel en Mendoza «En un momento donde está el mundo en guerra peleándose por energía y alimentos, Argentina tiene todo eso, aprovechemos una oportunidad única»

Actualidad Mendoza

La Fiesta Nacional de la Vendimia volvió a ser la pasarela política del año, pero esta vez con un clima de evidente frialdad. Victoria Villarruel, la autoridad nacional de mayor rango en los festejos, se movió con autonomía en territorio mendocino, y provocó un dilema gestual para el gobernador Alfredo Cornejo. 

El mandatario radical, que estrechó lazos con Javier Milei al punto de sumarse a su comitiva oficial hacia Nueva York, se mostró distante ante quien hoy es vista como la «disidente» interna del esquema libertario.

Villarruel no se dejó amedrentar por el vacío oficial. «No estoy incómoda, me siento como en casa», lanzó al llegar al tradicional desayuno de la Coviar. Sin embargo, la tensión fue palpable, especialmente ante la presencia de Luis Petri -ex ministro de Defensa y referente local- con quien la vicepresidenta mantiene un duro cruce dialéctico. 

Al ser consultada sobre las acusaciones de Petri, quien la acusó de «apostar al fracaso», Villarruel fue tajante en su respuesta. «No voy a hablar de esa persona; lo que se dice debe demostrarse en la Justicia», remarcó.

Sin embargo, Villarruel destacó el potencial que tiene Argentina en un momento único «En un contexto histórico donde está el mundo en guerra peleándose por la energía, gas y petróleo y los alimentos, Argentina tiene todo eso como una bendición y somos un país de paz, aprovechemos la oportunidad única para que en unidad y consenso salgamos adelante aprovechando ese potencial».

La vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel, participó el sábado del tradicional desayuno de la Corporación Vitivinícola Argentina (COVIAR) en Mendoza. También estuvo en el almuerzo de Bodegas Argentinas, donde se retiró antes que el gobernador Cornejo diera su discurso.

En su visita a Mendoza, Victoria Villarruel recorrió la Basílica de San Francisco, donde descansan los restos de la hija del José de San Martín. Allí también se conserva su bastón de mando. Fue recibida por la Cofradía de la Virgen del Carmen, que le entregó el escapulario.

La agenda de la funcionaria incluyó además un viaje al sur de la provincia para visitar la Sociedad Rural del Valle de Uco, en el departamento de San Carlos.

Allí fue recibida por representantes del sector agropecuario de todo el país, que buscaron plantear la situación económica del sector primario en la región.

El presidente de la entidad, Mario Leiva, expuso ante la vicepresidente de la Nación las dificultades productivas que atraviesan los productores locales.

Durante el encuentro, Villarruel dialogó con productores y referentes del sector agrícola, escuchó inquietudes vinculadas a la producción regional y brindó un breve mensaje centrado en la necesidad de que la política nacional escuche las realidades del interior del país.

En su intervención, la vicepresidenta destacó el vínculo entre la tierra y quienes la trabajan, subrayando que ese sentimiento es compartido tanto por los productores como por quienes ocupan cargos públicos.

“De algo que todos compartimos, que es el amor a esta tierra. Aquellos que la trabajan y aquellos que representamos por el voto a los argentinos amamos esta tierra”, expresó Villarruel frente a los presentes.

La funcionaria remarcó además que su presencia en la región no tenía como objetivo realizar anuncios o promesas, sino generar un espacio de escucha directa con quienes desarrollan actividades productivas.

Según explicó, el principal mensaje que busca transmitir como vicepresidenta es la importancia de conocer de primera mano las problemáticas regionales. En ese sentido, señaló que el contacto directo con productores y ciudadanos permite comprender mejor las realidades que atraviesan distintas zonas del país.

Por otro lado, también hubo otro momento de rosca política con importantes intendentes de Mendoza del radicalismo, peronismo y PRO: Ulpiano Suarez (Ciudad), Matías Stevanato (Maipú) y Esteban Allasino (Luján de Cuyo), donde se conversó sobre la preocupante realidad del país.

Uno de los puntos centrales fue la crítica al enfoque centralista que históricamente ha tenido la política argentina. Villarruel sostuvo que muchas decisiones se toman con una mirada concentrada en la capital del país.

“La política es muy Buenos Aires-céntrica”, afirmó al referirse a la dinámica que suele predominar en la Ciudad de Buenos Aires y en los principales ámbitos de decisión política.

En ese marco, consideró que resulta poco habitual que funcionarios nacionales recorran con frecuencia el interior para dialogar con ciudadanos y sectores productivos.

La funcionaria sostuvo que su presencia tiene como objetivo primordial “darle relevancia” a una festividad como Vendimia que representa el trabajo de décadas para la consolidación de la Marca País.

“Entiendo que es un momento muy importante para los mendocinos y no me interesa tampoco desviar la atención de eso porque son 90 años trabajando para crear una Marca País, un producto del cual dependen muchos mendocinos”, puntualizó la titular del Senado cuando fue consultada por el reciente discurso del presidente Javier Milei en la apertura de sesiones ordinarias del Congreso. 

Respecto al clima de inestabilidad política que trasciende desde el entorno presidencial, Villarruel buscó zanjar la polémica: “De mi parte siempre lo mejor, la mejor voluntad para servir al pueblo argentino”.

“Nuestra República Argentina es la octava extensión territorial del mundo, es un país gigantesco y las realidades de norte a sur y de este a oeste son sumamente diferentes”, expresó.

En ese contexto, consideró que los funcionarios nacionales deben asumir el desafío de conocer esas diferencias y comprender cómo impactan en la vida cotidiana de las comunidades.

«Recorrí, en Mendoza, distintas fincas productivas donde se cultivan orégano, cebolla, papa, espárragos, zanahoria y ajo, entre otros alimentos que forman parte del trabajo cotidiano de nuestras economías regionales», sostuvo.

«En cada cultivo y en cada familia que trabaja la tierra, se ve con claridad algo muy profundo, acá está la Argentina que trabaja, la que produce, que se esfuerza todos los días y que sigue apostando al futuro», agregó

Para la vicepresidenta, ese esfuerzo implica no solo recorrer el país, sino también tener la voluntad política de escuchar y aprender de quienes viven y trabajan en cada región.

Con información de Diario Jornada, gentileza fotos Carolina Jacky – La Juan Bautista