Guaymallén huele a indignación y a materia fecal. Lo que comenzó hace meses como una crisis ambiental focalizada en el distrito de Los Corralitos —donde el desvío clandestino de efluentes cloacales crudos hacia canales de riego provocó una imputación penal histórica contra la cúpula de la empresa estatal— hoy ha estallado en pleno centro urbano.

En las últimas horas, los colapsos de los colectores sanitarios inundaron las calles de Dorrego, San José y Buena Nueva, desatando una feroz interna política dentro del propio oficialismo radical mendocino. El intendente Marcos Calvente rompió su habitual cautela y apuntó con dureza contra el titular de Aguas Mendocinas (AYSAM), Humberto Mingorance, exigiéndole medidas urgentes ante un abandono que califica de insostenible. Sin embargo, en el lodo de esta crisis, las responsabilidades cruzadas demuestran que nadie tiene las manos limpias.
La gota que colmó el colector: el estallido en el centro urbano
AHORA???????????? Desbordes cloacales en Tirasso y Profesor Mathus de Guaymallén. Vecinos reclaman la presencia de @AguasMendocinas en la zona Además los líquidos cloacales se juntan con el agua de las acequias que están tapadas @MuniGuaymallen https://t.co/b48VtwL9xk
— Matias Pascualetti (@MATIPASCUALETTI) October 17, 2026
El detonante de este nuevo capítulo fue el colapso del colector Tirasso en Buena Nueva y severas filtraciones en Dorrego y San José. Vecinos de la calle Guarnieri denunciaron ríos de líquidos cloacales que no solo tornan irrespirable el aire, sino que han comenzado a carcomer el asfalto y a hundir las calzadas.
Ante el inminente pronóstico de tormentas y la presión de una comunidad harta de vivir entre desechos, Calvente recurrió a las redes sociales para «escrachar» a la empresa provincial. El intendente demandó de forma inmediata un plan de contingencia de 24 horas con cuadrillas permanentes y la renovación urgente de colectores obsoletos que, según sus palabras, reciben efluentes de Maipú y Luján de Cuyo, dejando a Guaymallén como el basurero sanitario del Gran Mendoza. Además, alertó que la parálisis de obras «frena inversiones privadas» y destruye la infraestructura vial que el municipio debe reparar con fondos propios.
Humberto Mingorance: la gestión de AYSAM bajo la lupa judicial

La posición del titular de AYSAM, Humberto Mingorance, es sumamente delicada. Lejos de tratarse de un simple problema técnico de mantenimiento, el funcionario arrastra desde mayo una imputación penal por daño agravado y contaminación de aguas con residuos peligrosos.
La investigación, liderada por el fiscal de delitos ambientales Gabriel Blanco, determinó que AYSAM rompió intencionalmente infraestructura para desviar millones de litros de líquidos cloacales sin tratar hacia el canal de riego «Rama 12» en Los Corralitos. Aquella maniobra, que le valió una multa de $120 millones por parte del Departamento General de Irrigación, destruyó el cinturón verde productivo de la zona y expuso a miles de personas a severos riesgos sanitarios. Hoy, mientras Mingorance alega conocer el estado crítico de las redes metropolitanas, la realidad en las calles demuestra que la capacidad de respuesta de la empresa estatal ha sido completamente desbordada.
Es un tema de Seguridad e Higiene

El fuego cruzado en el oficialismo por el desastre cloacal, sin dudas, es un tema de Higiene, Seguridad, Calidad y Medio Ambiente. Es una pelea de un publicista y lic. en marketing y un ingeniero civil con posgrado en Geotecnia… cuando hoy a le gente le sobran días para el sueldo de miseria que le llegan después de 12 años de gestión de aliados, de alianza, de traiciones y la mierda les llegó a los ojos.
La pelea tiene que llamar a otros actores como Cobos, Jaque, P. Perez, Richard Battagion, Gallego, Lobos, Iglesia, Calvente y hoy Mingorance, donde no se tomaron las medidas en tiempo y forma, con la mala elección de proyectos ejecutivos, que estaban en carpetas de ordenamientos territorial que existían planificadas y la inversión se derivó en otros temas.
Repetimos, es un tema de Higiene y Seguridad: Por las enfermedades venideras pos percolación de líquidos en las napas, roedores, podredumbre de arbolados entre otros.
Y también por la calidad de vida diaria y Medio Ambiente: dado que sistémicamente el impacto negativo se verá a largo plazo.
Nadie se hace cargo de ello, ni Alfredo Cornejo como gobernador de la provincia de Mendoza, ni Marcos Calvente como intendente de la colapsada Guaymallén, ni Humberto Mingorance como presidente de Aguas Mendocinas, ni Jimena Latorre como ministra de Ambiente, ni Rodolfo Montero que debería estar preocupado por la salud de los mendocinos.

Hoy pensar a corto plazo, que las cañerías soporten un hasta mayo del 2027, es imposible, ya que son de hace más de 50 años, con materiales de asbestos, hormigo y estas, sin un mantenimiento, es obvio que pueden romperse, sumado el agua que ingresa en las redes, con las lluvias que anuncias hasta el periodo 2027.
En una emergencia planificada se tendría que hacer es un nuevo sistema, en función a la demanda, densidad habitacional actual, lo que se hace hoy es improvisado, como el vuelco al pescara que impacto a sectores productivos de corralitos, sumado a caída de agua extraordinaria y la falta de mantenimiento preventivo.
Mendoza tranquilamente podría convivir con la situación actual, dado que, en enero del 2023, se inauguró la ampliación de la Planta Depuradora de Líquidos Cloacales en El Paramillo, ubicada en el departamento de Lavalle, Mendoza, financiada mediante el ENOHSA, permitió cuadruplicar la capacidad de tratamiento del establecimiento para procesar los efluentes cloacales de más de 340.000 habitantes del Gran Mendoza (incluyendo Guaymallén, Maipú y Luján). (ver video de anexo), tener donde oxidar, pero no como llegar ahí esta complicado hablar sin saber.
Y pero la falta de previsión de la gestión actual y el incumplimiento de las leyes vigentes, dado que hay obras que son importante por no prioritarias, la refuncionalización de una arteria, era necesaria, pero funcionando todo lo demás, como existe hoy todo lo relacionado a saneamiento.
La mirada crítica: ¿Continuidad institucional o lavado de manos?

Aunque la arremetida pública de Calvente busca posicionarlo como el defensor de los 300.000 vecinos afectados, la jugada política encierra una profunda contradicción. El intendente reclama planes de acción como si acabara de desembarcar en el departamento. No obstante, los vecinos y la oposición no tardaron en recordarle que Calvente fue el secretario de Obras y Servicios Públicos durante los ocho años de gestión de Marcelino Iglesias (2015-2023).
La crisis actual no nació de la noche a la mañana; es el resultado de una década de desatención estructural en la que el actual intendente tuvo un rol técnico fundamental. Que hoy decida romper el silencio para responsabilizar exclusivamente a AYSAM expone la necesidad de despegarse de una bomba de tiempo ambiental que amenaza con licuar su capital político, justo en una semana marcada por severos ajustes fiscales internos y protestas de los trabajadores municipales en la comuna.
Mientras el «fuego cruzado» divide aguas en los despachos del radicalismo, los habitantes de Guaymallén siguen atrapados en una realidad nauseabunda. Las soluciones de fondo siguen ausentes y la infraestructura sanitaria del departamento más poblado de la provincia se hunde, literalmente, en su propio colapso.
