Rutas rotas, colectivos viejos y terminales inseguras: el preocupante panorama del transporte de larga distancia que denuncian los choferes

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La Unión Tranviarios Automotor (UTA) le envió una carta al Secretario de Transporte de la Nación, Mariano Plencovich, para advertirle sobre la situación crítica que atraviesa el sector. El gremio de choferes se mostró especialmente preocupados por los servicios de pasajeros de larga distancia y reclamó “medidas idóneas” para sostener la actividad. El decálogo de problemas que acechan.

La nota firmada por Roberto Fernández empieza denunciando que las empresas de ómnibus “no siempre” operan bajo las condiciones establecidas. Más adelante cuestiona a las compañías porque sus “deberes de cuidado y ocupación” vienen “en franco deterioro”. “Nunca quisimos empleadores pobres, pero tampoco permitiremos trabajadores pobres“, consignaron.

En suma, la UTA le reclamó al gobierno nacional “que intervenga de forma activa” para “lograr de una u otra forma que todos los actores puedan converger para un buen sostenimiento de la actividad”. El gremio de choferes se mostró especialmente preocupado por los accidentes y sus consecuencias. Tal es así que pidieron “que la siniestralidad, que muchas veces obedece a factores prevenibles, no logre empañar las vivencias de las personas transportadas”.

La UTA expresó su preocupación por el aumento de la siniestralidad en el transporte de pasajeros de larga distancia.

El decálogo de problemas en el transporte público de larga distancia

Como se dijo, la carta de la UTA contiene una lista de los problemas que el gremio relevó en el sector y varios de ellos apuntan directamente al modelo libertario. Tal es el caso del deterioro de las rutas. “La infraestructura vial atraviesa un proceso sostenido de deterioro que se verifica hasta en las principales rutas”, indicaron. En el mismo sentido, el sindicato advirtió que se llega a proyectar que entre el 70% y el 75% de la red está en mal estado”.

También reclamaron que se ejecuten el fondo afectado al sector proveniente de la recaudación del Impuesto a los Combustibles, algo que hace unos meses despertó una ola de denuncias. “El financiamiento estaría, pero no llega a las rutas“, lamentó el sindicato.

Falta de infraestructura y peligro en las rutas

Vinculado a lo anterior, la UTA puso el ojo sobre el abandono de las rutas nacionales y habló de “calzadas destructivas”. “Los choferes deben lidiar con rutas llenas de pozos profundos, desniveles pronunciados, banquinas descalzadas e inexistentes y falta de señalización luminosa”, describieron.

Inseguridad en terminales y paradores

Otro de los puntos de preocupación tiene que ver con la infraestructura complementaria y la UTA habló de condiciones edilicias, sanitarias y de seguridad inadecuadas. Hay “escasez de paradores seguros en trayectos largos, sanitarios y duchas en condiciones deficientes”, sostuvieron.

Envejecimiento de la flota

La falta de renovación de los colectivos, producto de la escasez de financiamiento, ha generado flotas con modelos cada vez más viejos y desgastados. “Los choferes manejan micros con un desgaste severo, lo que expone a los trabajadores a roturas constantes en medio de las rutas”, aseguraron.

El riesgo climático

Para terminar, el sindicato marcó las “amenazas físicas” que acechan al transporte terrestre producto de “eventos meteorológicos extremos”. En la carta hablaron de olas de calor, sequías prolongadas y lluvias, hielo, nieve y neblina. “Estas son algunas de las contingencias con las que se encuentran nuestros conductores, las que se agravan día a día por el no hacer, o mejor dicho por el no prevenir”, afirmaron.