Sigue la lucha! Acá nadie baja los brazos! La defensa por el agua y los glaciares en Mendoza continúa en una serie de movilizaciones ciudadanas, para protestar contra proyectos mineros como el Proyecto San Jorge, que amenazan el agua de la provincia, buscando su rechazo legislativo y defendiendo la Ley 7722.
Desde la aprobación legislativa de la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) el pasado 9 de diciembre, se vienen realizando semana tras semana diferentes acciones en repudio a la voracidad de las megamineras, con masivas concentraciones populares en Lavalle, Zona Este, Maipú, Luján de Cuyo, Godoy Cruz, Valle de Uco, General Alvear y Malargüe, convocadas por asambleas locales y organizaciones socioambientales, con acciones como cortes de ruta, muraleadas y acampes.

En ese contexto, la resistencia popular no se detiene, sino todo lo contrario, se fortalece y se hace cada vez más grande el rechazo al lobby megamienero y las políticas extractivistas extranjeras que llevan adelante el gobernador Cornejo y el presidente Milei.
Ahora la bronca popular llega en las mismas narices de los actos del gobierno cornejista.
La Subsecretaría de Cultura de Mendoza, dependiente del Ministerio de Educación, Cultura, Infancias y DGE, llevó adelante la segunda noche de Jazz en el Lago del Parque, en el marco de los 90 años de la Fiesta Nacional de la Vendimia y del ciclo Verano Cultural. La propuesta volvió a convocar a una multitud en un entorno natural privilegiado.

Si bien la puesta en escena del evento manejado por el cornejista Diego Gareca deja ciertas dudas sobre el relámpago contrato millonario de los
pliegos ($2000 millones) para que un único oferente aparezca amoldarse a los requisitos que pretendían desde el gobierno, casi casi designado una licitación pública «a dedo» tal vez hacia un amigui, el mismo empresario que contratan en La Fiesta de la Cerveza de Godoy Cruz desde el 2016 y logró un sorprendente y meteórico ascenso gracias a la buena voluntad morada ¿Es la primera vez que sucede esta escandalosa licitación teledirigida a un amigui en el gobierno de Alfredo Cornejo? Mmmm…

Pero volvemos… la noticia se desprende de lo que sucedió ayer, donde el festival Jazz en el Lago se transformó en escenario inesperado de protesta cuando una bandera con la consigna “No a la minera San Jorge” atravesó el predio y se plantó frente al escenario y el público acompañó con el grito que ya se ha convertido en himno: “El agua de Mendoza, no se negocia”. La megaminería volvió a colarse en el calendario vendimial, visibilizando un conflicto que escala semana tras semana.
El proyecto San Jorge, emplazado en plena cordillera mendocina, busca extraer oro y cobre en una zona estratégica por sus reservas de agua y su valor ambiental y cultural. Allí atraviesa el Qhapaq Ñan, camino declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO en 2014.

Para el Gobierno provincial, la aprobación de la DIA representa un paso hacia la “modernización productiva”. Para vecinos y asambleístas, en cambio, significa el avance de la megaminería sobre un territorio que depende del agua para sostener la agricultura, el turismo y la vida cotidiana.
Los motivos clave del conflicto son:

- Defensa del recurso hídrico: Los manifestantes sostienen que el proyecto compromete la seguridad hídrica de la provincia, que ya atraviesa una situación de vulnerabilidad. El eslogan central de las marchas es «El agua de Mendoza no se negocia».
- Rechazo a la aprobación legislativa: En diciembre de 2025, la Legislatura de Mendoza aprobó la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) del proyecto. El pueblo protesta porque considera que esta aprobación se realizó sin «licencia social» y a pesar de las debilidades señaladas en los estudios ambientales.
- Preocupación por la Ley 7722: Existe el temor de que el avance de San Jorge siente un precedente que debilite la Ley 7722, conocida como la «guardiana del agua», la cual prohíbe el uso de sustancias químicas tóxicas en la minería.
- Impacto en Uspallata: Los vecinos temen que la explotación de cobre y oro afecte el ecosistema local y las actividades tradicionales como la agricultura y el turismo. Además, denuncian que los beneficios económicos prometidos son ínfimos frente a los riesgos ambientales.
- Represión y detenciones: Las protestas recientes también se han visto alimentadas por la detención de referentes ambientales en enero de 2026, lo que ha generado denuncias de «persecución política» por parte del gobierno provincial.
La movilización más reciente ocurrió el 17 de enero de 2026, con un «caravanazo» masivo que partió desde la ciudad de Mendoza hacia Uspallata.
Con información de Explícito – El Medio
