#OpinionBienCuyana El diputado Fresina denuncia que la política conservadora de todos los sectores juegan siempre a favor de «Los Dueños de Mendoza»

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Finalmente el martes pasado el gobernador mendocino Alfredo Cornejo pudo dar un paso más el proyecto que propone ampliar de siete a nueve los integrantes de la Suprema Corte de Justicia mendocina. Tuvo quórum en el senado provincial y la resistida norma fue aprobada por 20 votos positivos contra 14 negativos. Hubo 4 senadores del PJ que faltaron: Eduardo Bauzá, Ángel Brancato, Mario Lingua y Juan Gantus.

A propósito de ello, el diputado provincial del Frente de Izquierda y los Trabajadores, Tito Fresina, desarrolló una fuerte columna de opinión sobre el clima que se vive en el territorio del cacique Cornejo y de los siempre vigentes «Dueños de Mendoza».

 

¿Algún diputado se dejará persuadir?

La ausencia de tres diputados del PJ a la hora de votar la «preferencia con despacho» del proyecto de ampliación de miembros de la Suprema Corte, no pasó desapercibida en los pasillos de la Legislatura y dio lugar a distintas conjeturas.

Desde que la ausencia fue inocente hasta que fue el resultado de amenazas de carpetazos y/o procedimientos directamente mercantiles.

Es que los números no le dan a Cornejo para votar su ley de control político del Poder Judicial. Marcos Niven y Guillermo Pereyra votaron en contra de la «preferencia» y públicamente anunciaron su rechazo. El PJ por su parte también manifestó, sin fisuras, su rechazo. Demás está decir que el FIT no avalaría jamás un atropello de esta calaña.

La pregunta del millón es si el rechazo público, que traducido en bancas da 25 (exactamente la mitad más uno de la cámara), el día del tratamiento, al momento de la votación, se expresará en 25 votos negativos.

Está Cornejo en condiciones de modificar ese número? Esta pregunta tiene respuesta no en la decisión de Cornejo de recurrir a todo tipo de recursos para hacerlo, que con seguridad lo va a hacer. Sino en la decisión de los «dueños de Mendoza».

En manos de la Suprema Corte hay asuntos que afectan la rentabilidad de las empresas. El último caso resonante fue la determinación de una tasa de interés favorable a un trabajador para el cobro de su indemnización. Pero también está en sus manos la aplicación de medidas de ajuste contra los estatales, que son promovidas por los dueños de esas empresas para presionar a la baja los salarios y derechos de los trabajadores del sector privado. Por ejemplo si el ítem aula es o no constitucional.

El PJ en pleno, al igual que el Frente Renovador y el Partido Demócrata, han dado sobradas muestras de que sus decisiones políticas no están ajenas a los intereses de los «dueños de Mendoza», y Cornejo se ha mostrado como un verdadero guerrero al servicio de esa clase social, por lo que cuenta con su enérgico apoyo para el copamiento de la justicia en función de su plan de guerra contra las conquistas sociales, laborales y democráticas.

El triunfo electoral, en este cuadro, es esgrimido cual cheque en blanco para el propósito de lograr una Corte a su medida, no durante el tiempo que dure su ventaja electoral, sino a perpetuidad.

Mientras Cornejo y los «dueños de Mendoza» usan sus encantos para «persuadir» legisladores para que cambien su voto o se ausenten el día del tratamiento de esta ley, el pueblo de Mendoza está siendo ignorado soberanamente. Nada de esto dijeron los candidatos de Cambiemos durante la reciente campaña electoral, ni tampoco tienen previsto una consulta popular sobre un tema tan delicado como la conformación de uno de los poderes del Estado.

El funcionamiento de la justicia debería ser objeto de una deliberación popular y nuestra propuesta es que jueces y fiscales sean electos y revocados por el voto popular, con salarios iguales a los de cualquier trabajador.

Y en materia de números, si 25 es menos de 25, tenemos derecho a desconfiar.

 

Héctor Fresina
Presidente del bloque de diputados del FIT