7 años y cada vez más femicidios y travesticidios: Más de 10 mil mendocinxs alzaron la voz colectiva, plural y popular al grito de «¡Basta a la violencia machista!»

Actualidad Mendoza

La violencia machista fue desde siempre un mal que afecta de manera terrorífica los principios de las mujeres, y en un mundo que no en todos los sentidos avanzó, es necesario cambiar ciertas reglas para tener una sociedad más equitativa y sin ningún tipo de violencia, y por eso, cada 3 de junio se conmemora como el Día del » Ni Una Menos» en referencia a la primera marcha masiva realizada en 2015 en distintos puntos del país, motivada por el femicidio de Chiara Páez, una adolescente de 14 años que estaba embarazada y que fue asesinada por su pareja y cuyo cuerpo fue encontrado el 10 de mayo de ese mismo año.

Bajo la premisa «Basta, nos están matando», miles de mujeres y disidencias en todo el país se reúnen cada año para salir a las calles, y poner en escena una realidad vivida cotidianamente y que legitima que en Argentina una mujer sea asesinada cada 35 horas.

El Observatorio Nacional Mujeres de la Matria Latinoamericana (Mumalá) refleja que la violencia está lejos de extinguirse: desde el primer Ni Una Menos del 2015 hubo alrededor de 2000 femicidios en Argentina. Sólo en lo que va en 2022, fueron 251 los femicidios, de acuerdo con un informe de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

En Mendoza ya hubo 81 femicidios desde que arrancó el 2022.

«Ni una menos» es una voz colectiva, plural y popular que se elevó para decir ¡basta a la violencia machista!, y es un grito colectivo contra los femicidios, lesbocidios, transcidios y travesticidios, que mutilan, invisibilizan y niegan el derecho de vivir una vida libre de violencias.

Este viernes y a 7 años de la primera marcha «Ni Una Menos», miles de mendocinxs volvieron a salir a las calles para hacerse oír, pidiendo justicia por los casos de Viviana Luna, Gisela Gutiérrez, Abigail Carniel, Melody Barrera, entre otras.

La manifestación comenzó alrededor de las 18.30 en San Martín y Garibaldi de Ciudad; y se extendió a lo largo de varias cuadras para confluir en Plaza Independencia.

Mendocinxs de todas las edades que, según las estadísticas sumaron más de 10 mil almas, se congregaron al grito de «que dejen de matarnos, violentarnos y desaparecernos».

Como todo cambio social que requiere de tiempo y responsabilidad, la toma de conciencia se realiza de manera colectiva y con unidad hacia un horizonte justo, inclusivo y libre de violencias, que garantice el respeto y la igualdad de derechos en todos los ámbitos de la vida: el familiar, el laboral, el educativo y en todos los espacios de vínculos personales y públicos.