El día miércoles 1 de Junio del corriente año, el Partido Verde Mendoza presentó un proyecto solicitando al Ministerio de Gobierno, Trabajo y Justicia que destine los fondos del subsidio millonario de Bonarrico, a la educación de nuestros niños, niñas y adolescentes.
Hace unos días se dio a conocer, a través de los medios de comunicación, un hecho de enorme gravedad institucional. Aparentemente un arreglo entre dos fuerzas políticas destinó, mediante un subsidio, 18 millones de pesos a la fundación del ex Senador Héctor Bonarrico. Dicha institución no acredita precedentes ni hechos que justifiquen la donación, es por esto que tras el escandaloso hecho de corrupción, el Gobernador Rodolfo Suárez tuvo que derogar el decreto que estipulaba el subsidio, dejándolo sin efecto.

Mendoza atraviesa, al igual que el resto del país, una crisis profunda del sistema educativo que se agrava año a año, frente a este escenario desde la tercera fuerza política de la provincia, desde el Bloque del Partido Verde Mendoza se propuso que esa suma de dinero, se destine inmediatamente a poder mejorar las condiciones de los establecimientos educativos de Mendoza.
Son miles de familias que pueden dar cuenta del alarmante estado de la infraestructura escolar. Miles de niñas, niños y adolescentes asisten día tras día a sus escuelas en condiciones muy precarias: frío, falta de aulas que deriva en hacinamiento, problemas con el agua, techos rotos, edificios deteriorados por la falta de mantenimiento, alumnos y alumnas sentados sobre tachos de pintura porque no tienen sillas, y la lista podría seguir creciendo, lamentablemente.
Esta es la propuesta que llevó el Diputado Emanuel Fugazzotto al recinto el día miércoles, una forma de encontrar destino útil y objetivo a los 18 millones de pesos: que las escuelas de toda la provincia sean las destinatarias, siendo consideradas para ello a través del concepto de presupuesto participativo, que ya se implementa en diferentes municipios de Mendoza.

Agregó Fugazzotto “…Está claro que con 18 millones no solucionamos el desfinanciamiento endémico de nuestro sistema educativo, pero sí por medio de la metodología del presupuesto participativo, se puede dar la posibilidad a que desde los establecimientos escolares y casas de estudio puedan acceder a una ayuda para realizar arreglos que, por básicos que puedan parecer, son cosas que dificultan la estadía de los alumnos en las aulas…”
Transformar un aparente hecho de corrupción en una acción concreta que mejoraría en cierto modo la calidad educativa de Mendoza, es una forma más de mostrarle a la sociedad que existen maneras de enfrentar la crisis y que la transparencia gubernamental es fundamental para el sano desarrollo de la comunidad y el cumplimiento de los derechos de todos los ciudadanos y ciudadanas.
