Ramón defendió la Ley de Etiquetado: “Con la información clara, nos sacamos las caretas”

Actualidad Mendoza

El Diputado Nacional por Mendoza, José Luis Ramón, avanzó en el pedido de votación afirmativa del proyecto de Ley de etiquetado frontal de alimentos que debió haberse tratado en la sesión frustrada del 05 de octubre.

El legislador, explicó que esta ley no le prohíbe a ninguna persona el consumo de los productos identificados con octógonos negros que destacan la cantidad excesiva de ingredientes dañinos para la salud, sino que viene a “equilibrar la balanza”.

«12 empresas alimentarias y 6 dueños de supermercados en Argentina no quieren tener un octágono negro en sus productos que nos da el derecho saber lo que comemos», disparó el hombre de Fuerza Política Protectora.

“No estamos ante una ley que viene a prohibir consumir estos productos. Viene a informar y incentivar un consumo sustentable y saludable. Fíjense que lo único que se busca es informar, y generar estímulos para el consumo, frenando incentivos y dando las alertas necesarias”, ratificó el mendocino.

Para Ramón, la ley tiene la potencialidad de generar un círculo virtuoso en la producción de los alimentos, ya que los mismos productores podrán realizar una mejor selección de sus materias primas y optimizar los procesos de producción; aunque la ley no los obliga a eso.

Además, destacó que se prevé una protección especial para las pequeñas y medianas empresas, ya que el plazo de implementación será de hasta 180 días, excepto para aquellos proveedores que pertenezcan al Tramo 1 determinado en la ley 25.300 (MiPyMes), cooperativas de la economía popular, y los proveedores de productos del sector de la agricultura, para los que podrá prorrogarse por 12 meses.

Finalmente, completó explicando que, con el efecto conjunto virtuoso del etiquetado frontal, las restricciones a la publicidad y la educación nutricional en todos los niveles que funcionan complementariamente, se previene la malnutrición, a mediano y largo plazo se generará una reducción de enfermedades crónicas no transmisibles, como sobrepeso, obesidad, hipertensión, etc.

“Un consumidor empoderado, hace un mercado más saludable y mete miedo a las empresas, porque corta con los abusos y las avivadas”, sintetizó Ramón.