El Rey del MendoExit se queja de los feudos, pero el partido Godoy Cruz y River lo vio en exclusividad en medio de las restricciones sanitarias

Actualidad Mendoza

Semanas atrás, la AFA inició las gestiones para lograr que el público pudiera volver a los estadios de forma paulatina. Sin embargo, desde el Ministerio de Salud, por estas horas, mostró su preocupación por la falta de cumplimiento de los protocolos sanitarios dentro de los estadios. De este modo, se aleja la posibilidad de que se concrete el retorno de los hinchas.

En el reciente Superclásico expuso esta realidad. La llegada y el ingreso de los directivos de River y Boca a la Bombonera, en gran número, sembró las primeras dudas. Pero aún más se generaron cuando se enfocaron los palcos.

Ahí estaban los principales dirigentes de Boca, con Juan Román Riquelme a la cabeza, y las imágenes demuestran que en ningún momento se respetó ni la distancia social ni el uso de barbijo -salvo Jorge Bermúdez, hombre fuerte del Consejo de Fútbol-. También estaba el hijo del vicepresidente segundo del Xeneize, quien estuvo en uno de los palcos tras haber sido uno de los integrantes del grupo de 149 estudiantes que regresaron de Cancún, México, con 44 positivos de coronavirus.

En el reinado MendoExit de Cornejo todo es diferente

Tal como sucede en el libro «Rebelión en la Granja», la genial novela de George Orwell, donde cuenta la historia de unos animales de la Granja Solariega, alentados un día por el Viejo Mayor, un cerdo que antes de morir les explicó a todos sus ideas, llevan a cabo una revolución en la que consiguen expulsar al granjero Howard Jones y crear sus propias reglas (los Siete Mandamientos), que escriben en una pared. De esta manera, los cerdos se erigen como líderes por su inteligencia. Dos de ellos, Snowball y Napoleón, los máximos dirigentes, empiezan a tener discrepancias que acaban cuando Napoleón lanza a los perros contra Snowball y este huye de la granja.

A partir de ese momento Napoleón se erige como único líder. Los cerdos se constituyen como una élite dentro de la granja, y los demás animales se mantienen bajo la dictadura de Napoleón, amenazados por los perros de este. Poco a poco los cerdos adoptan los defectos propios del hombre, que en su día sustentaron la revolución. A lo largo de la novela, se efectúan ciertos cambios en los Siete Mandamientos que legitiman las acciones de Napoleón y los cerdos.

Sucesivamente, todos los Siete Mandamientos van desapareciendo por orden de Napoleón, y con la complicidad de los demás cerdos. De ahí surge una famosa frase «Todos los animales son iguales, pero algunos son más iguales que otros».

En la provincia de Mendoza, la revuelta animal de la novela no difiere mucho de la realidad «Todos los mendocinos son iguales, pero algunos son más mendocinos que otros». Y con similares características que el cerdo de la novela orwelliana, hay un «Napoleón» mendocino: Alfredo Cornejo.

En la semana, el subsecretario de Deportes de la provincia de Mendoza, Federico Chiapetta, «careteaba» por los canales locales lamentando la «no posibilidad» de asistencia del público y la pena de que los partidos de la Copa América en el estadio Malvinas Argentinas se jugaran sin público. Todo esto dicho, con violines de fondo…

Pero para el señor que se «espanta» de los feudos de otras provincias, tiene vía libre en su provincia MendoExit para «hacer las cosas como se le da las ganas», más allá de las reglas ciudadanas del resto de los mortales.

Es así como se los pudieron ver en el estadio Malvinas Argentinas, en el partido donde River goleó a Godoy Cruz, al gran Alfredo Cornejo (tan solo hoy un diputado provincial que mufó al tomba), Alejandro Gulle (Procurador de la Corte) y Marcelino Iglesias (intendente de Guaymallén) disfrutando en exclusividad y con privilegios un evento deportivo.

Para peor los «muchachos privilegiados» estuvieron acompañados de familiares y amigos, donde nadie respetó distanciamiento social ni barbijos ¿El Tío Alfredo estará ya vacunado?

Todo fue muy alevoso! A los 12 minutos del primer tiempo del partido que disputaron este sábado por la noche Godoy Cruz y River Plate, el árbitro Germán Delfino paró el juego para «quejarse» por la cantidad de público presente en la platea techada del Malvinas Argentinas.

¿Qué hacían ahí Cornejo, Marcelino, Gullé y cía? Nadie sabe… solo refriegan su soberbia ante el resto de los mendocinos y mendocinas que laburan día a día para sostener esta casta política. La indignación se manifestó en las redes, ya que los medios «hijos de la Pauta Oficial» nuevamente callaron…