Tras 8 años de demoras, finalmente el proyecto de la Nueva Ley Educativa -con media sanción desde diciembre- fue rechazado en el Senado mendocino en una reñida votación. Así, la provincia seguirá sin adaptar su actual Ley a la nacional de 2006.
El proyecto aprobado en Diputados casi en forma unánime a fines de 2014 debía ser ratificado ayer en la Cámara alta, pero la oposición (UCR, PRO y FIT) se abroqueló en contra de la iniciativa y, por 18 votos contra 17 del oficialismo, la mandó al archivo.
Ante la caída de la Ley de Educación en la provincia la docente y pre-candidata a la gobernación por el MST Nueva Izquierda, Marcia Marianetti, dijo: «Es evidente que esta nueva derrota del oficialismo, lo mismo sucedió con la minería, refleja por un lado la puja electoral y por otro lado la crisis de los partidos tradicionales que anteponen sus internas y privilegios a dar soluciones a la educación de los chicos».
Agregó que: «Nosotros opinamos que hay que derogar todo resabio de la Ley Menemista y discutir una nueva ley de educación con todos los docentes en forma profunda cosa que no se hizo con esta ley que habían consensuado con el radicalismo. Como siempre el kirchnerismo con su doble discurso, propone modificaciones aparentemente progresivas pero de fondo no garantiza los fondos para aplicarla (se requeriría mucho mayor presupuesto para instalar y equipar laboratorios, construir escuelas, nombrar nuevos docentes, etc.) y sobre todo deja abierta la posibilidad de financiamiento por parte de privados a la educación».
Finalmente concluyó: «Por eso nosotros venimos sosteniendo un verdadero y significativo aumento del presupuesto en educación, porque hoy con escuelas que se caen a pedazos, no tienen ni gas, con docentes mal pagos, es impensable que se puedan hacer las reformas necesarias para aplicar una ley acorde a las necesidades de la población educativa. Sostenemos que hay que darle muchísima más participación a los docentes».
