Los trabajadores municipales encadenados aún esperan el diálogo con el intendente Suarez y piden al Arzobispado de Mendoza que actúe como mediador

Actualidad Mendoza

El conflicto con los trabajadores y las trabajadoras municipales en la ciudad de Mendoza no cesa y ya lleva casi un mes. Lo que le reclaman al intendente Ulpiano Suarez es un salario digno por su trabajo y que, al menos, supere la línea de indigencia. Cabe recordar, que por 40 horas semanales de lunes a viernes, ganan tan solo $15.000 ¿Está bien?

Hasta ahora la respuesta del intendente y sobrino del gobernador solo fue por dos vías, que en ninguna se aplican las cuerdas vocales: represión policial con gases lacrimógenos y embestida judicial a 38 trabajadores y trabajadoras.

Hoy, el intendente Ulpiano Suarez en diálogo con Radio Nihuil trató de «mentirosos» a los trabajadores de su Municipio.

«La Justicia intervino como corresponde y también el personal policial, que fue amedrentado. La mayoría de los empleados está entre la categoría B hasta la I. El sueldo bruto promedio es de $21.000 y el más alto $56.000», señaló El Yayo.

Aquí vemos claramente que los trabajadores municipales no ganan $56 mil

La tensión va en aumento y en las últimas 48 horas y soportando del crudo invierno, seis trabajadores y trabajadoras tomaron la decisión de encadenarse en los bancos de la Peatonal Sarmiento esperando poder dialogar con el jefe comunal.

“Mi familia tiene hambre. Ulpiano Suarez me paga $10.300 por trabajar 40 horas semanales. Me tiene como esclavo”, exhibe en una pancarta un trabajador notoriamente desesperado por su grave situación.

Hoy los trabajadoras y trabajadores municipales, a fin de lograr un acuerdo, se acercaron al Arzobispado de Mendoza para que la Iglesia sea mediador en el conflicto con la Municipalidad de la Ciudad de Mendoza.

“Los abajo firmantes, trabajadores de la Municipalidad de la Ciudad de Mendoza, nos dirigimos a su persona para contarle que luego de 26 días de reclamos, a fin de superar el hambre que sufrimos dado nuestro salario or debajo de la línea de indigencia, no hemos obtenido de parte de las autoridades municipales ninguna respuesta a nuestro reclamo. Al contrario, hemos sido reprimidos, perseguidos y encarcelados por reclamar dignidad”, aseguraron en la carta dirigida al arzobispo Marcelo Colombo.

En la misma aseguran que corren riesgo los puestos de trabajo de los trabajadores que se han manifestado en las calles mendocinas, y por ello, esperan una pronta respuesta por parte del clérigo.

“Le pedimos a usted como representante de la Iglesia que por solidaridad y compasión pueda oficiar de mediador en este conflicto del hambre”, agregan.