Alberto Rodríguez Saá disgustado con las acciones del Macrismo: «El Fondo Monetario Internacional sabe antes sobre el Presupuesto Nacional 2019 que los propios gobernadores»

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El gobernador de la Provincia de San Luis, Alberto Rodríguez Saá, volvió a expresarse en desacuerdo con la injerencia del Fondo Monetario Internacional (FMI) en la política económica y social de la Argentina. “Sabe antes el FMI del proyecto del presupuesto 2019 que los gobernadores”, criticó  al salir de la reunión que mantuvo con otros pares provinciales en el Consejo Federal de Inversiones (CFI).

La frase encierra el principal reclamo de los mandatarios que se mostraron sorprendidos por el accionar del Gobierno Nacional, ya que se enteran de las medidas que toma la Nación para tratar de salir de la crítica situación económica financiera por los canales de televisión. Están fastidiosos porque el gobierno no los convocó en el momento de mayor tensión dentro de la crisis económica que atraviesa el país y se enteraron de las principales medidas a través de los medios de comunicación. Se sintieron ninguneados. El enojo está motivado por lo que ellos sienten como un destrato.

En ese sentido, uno de los periodistas que estaba en la puerta del CFI  le apuntó que el ministro de Economía, Nicolás Dujovne, tenía que ir con el presupuesto 2019 cerrado al FMI.  Rodríguez Saá respondió: “Mirá lo que se entera el país, yo me estoy enterando de esto.  Si fuera así, mirá qué triste que es para nuestro país que primero el Fondo Monetario va a conocer el presupuesto de la Nación y los gobernadores no lo conocemos”.

Sobre el encuentro detalló: “Fue una reunión de algunos gobernadores. Hablamos, por supuesto, del presupuesto, pero el tema es en general de lo que está pasando en el país, la preocupación por la economía, por la situación social en  las provincias argentinas”. “Hay reuniones con los ministros de Economía y parcialmente tenemos conocimiento de lo que se está tratando.  Da la impresión, lo digo yo, no de los gobernadores, que sabe antes el Fondo Monetario del presupuesto que nosotros . El Gobierno no nos ha convocado a los gobernadores para presentarnos cuál es su propuesta”, remarcó.

El gobernador de San Luis se excusó entonces de hablar del presupuesto del Ejecutivo nacional “hasta que no sepamos cuál es”. Sin embargo, dijo que van “a seguir trabajando y ampliando la base de consenso entre la oposición” y que tomarán una posición final “cuando tengamos pleno conocimiento de qué se trata, por el momento, estamos hablando de una entelequia”, opinó.

“El país en definitiva va a tener presupuesto, pero nosotros de ninguna manera vamos a avalar un presupuesto que sea del Fondo Monetario Internacional con semejante recorte sobre el tema social. Seguramente vamos a presentar nuestras diferencias, pero vamos a tratar de ayudar lo más que podamos para favorecer a los pobres, a los humildes”, agregó.

En otro tramo de la entrevista con los periodistas, el primer mandatario puntano señaló: “Nosotros no podemos hablar si el Gobierno no habla. El Gobierno nacional no dialoga con nosotros. A los gobernadores nos encantaría que el presidente de la Nación con la información en la mano del presupuesto nos dijera : ‘Esto es el presupuesto’,  y entonces nosotros ahora sí estaríamos informados y sabríamos de qué hablar y podríamos presentar todas las alternativas viables”.

Al ser consultado sobre la injerencia del Fondo Monetario Internacional en las cuentas públicas del país, Rodríguez Saá se expresó en total descuerdo.  “Eso es una frustración, es un fracaso del Gobierno. Además, le fracasa al Gobierno la parte política y en la credibilidad, la pérdida de confianza porque pasar de la gobernabilidad que le da la Argentina, los factores de poder de la Argentina, a renunciar a esa situación y pasar a depender del Fondo Monetario, es dolorosísimo”, apuntó.

Durante el diálogo que mantuvo con los periodistas en las puertas del CFI, que tiene su sede en la Capital Federal, le preguntaron sobre la situación particular de San Luis. “La provincia de San Luis está desesperada y tenemos que estar conteniendo a nuestro pueblo por la situación de frustración que siente por lo que está pasando en el país y, por supuesto, está hasta con miedo. Todo eso tenemos que contener, pero el tema del presupuesto pasa a ser menor en este sentido”, opinó.

Por último, anunció que el próximo martes los gobernadores se volverán a encontrar en el CFI “y vamos a tratar de que vengan otros actores sociales”, adelantó.

En el CFI estuvieron los gobernadores Gildo Insfrán (Formosa), Carlos Verna (La Pampa), Rosana Bertone (Tierra de Fuego), Juan Manzur (Tucumán), Gerardo Zamora (Santiago del Estero), Lucía Corpacci (Catamarca), Mariano Arcioni (Chubut) y Adolfo Rodríguez Saá (San Luis). Además, fueron de la partida el vicegobernador de Chaco, Daniel Capitanich, y el de La Rioja, Néstor Bosetti.

A la reunión también asistieron el líder del Frente Renovador, Sergio Massa; los senadores Miguel Pichetto, Daniel Lovera y José Mayans; los diputados Diego Bossio, Graciela Camaño y Sergio Ziliotto; y los sindicalistas Rodolfo Daer (STIA), Andrés Rodríguez (UPCN), Sergio Romero (UDA), Omar Maturano (La Fraternidad) y Antonio Caló (UOM).

Hubo ausentes con aviso y otros a los que los esperaban pero nunca llegaron. Juan Manuel Urtubey (Salta), Juan Schiaretti (Córdoba) y Miguel Lifstchitz (Santa Fe) fueron invitados, pero avisaron con antelación que no serían parte del encuentro. Desde un principio marcaron su disidencia respecto de la realización de una reunión el día después de los anuncios del Gobierno. Consideraban que era apresurado juntarse para emitir una postura común porque aún no había claridad sobre el impacto de los cambios y la implementación de las medidas.

Por otra parte, en el CFI esperaban a Gustavo Bordet (Entre Ríos) y a Sergio Uñac (San Juan), o algún representante del gobierno provincial. Ninguno de los dos asistieron. Ambos se justificaron por problemas de agenda.

La intención de los gobernadores que ayer estuvieron presentes es ampliar la mesa la semana que viene. Volverán a invitar a todos los mandatarios y quizás se sumen otros legisladores. Quieren darle legitimidad y continuidad a una mesa de trabajo desde la que salgan propuestas concretas para el Gobierno y una postura común frente a la gestión de Mauricio Macri. Ese trabajo, entienden, permitirá consolidar lentamente un esquema político nuevo. Una estructura en la que el peronismo federal y el Frente Renovador trabajan desde principio de año con el fin de armar un frente electoral amplio y homogéneo.

Los representantes sindicales plantearon dos problemas durante el encuentro: el aumento del desempleo y la conversión del Ministerio de Trabajo en secretaría. Están convencidos de que esa resolución que tomó el presidente Macri degrada el ámbito de negociación entre los gremios y el Gobierno. Para ellos fue una mala señal que se suma a la creciente recesión y a la inflación en aumento, lo que perjudica a la mayoría de los trabajadores.