La relación entre Patricia Bullrich y Karina Milei está completamente fracturada por disputas de poder y desconfianza mutua. El vínculo se rompió definitivamente tras un escándalo en el que la senadora exigió públicamente que Manuel Adorni presentara su declaración jurada. En respuesta, «El Jefe» le quitó el respaldo, excluyéndola de reuniones de gabinete y relegándola en actos oficiales.
La tensión entre Bullrich y Karina Milei se manifestó este jueves en que Federico Angelini, mano derecha de la senadora Patricia Bullrich desde que ambos estaban en el Pro, renunció a la subsecretaría de Intervención Federal, que está a cargo de la custodia de las fronteras y del Plan Bandera de Rosario. Su renuncia obedeció, según fuentes cercanas a Angelini, «a que es una persona muy cercana a Patricia Bullrich y no estaba de acuerdo sobre cómo se manejaban en el gabinete nacional el escándalo de Manuel Adorni por enriquecimiento ilícito».

Este conflicto desató una pregunta en la caldera en que se convirtió la Casa Rosada: «¿Para quién juega Bullrich? ¿Para Milei, Macri o para ella misma…?», señalan en los más altos despachos, cercanos a Karina Milei y a Adorni. «Era previsible algo así: Patricia es Patricia», señalaron voceros oficiales.
En resumidas cuentas, Patricia tiene dos escenarios en la cabeza:
La búsqueda de reelección de Milei. Ella apuntaría a ser candidata a jefa de Gobierno porteño. Incluiría una alianza con el PRO a nivel nacional para unificar el voto de centroderecha tanto en el país como en el distrito porteño y en el bonaerense, y que no se cuele el peronismo ni ninguna otra alianza de centro.

En caso de que Milei se quede sin nafta, buscaría ser candidata presidencial en una gran interna abierta PASO contra el candidato del PRO u otros partidos, sean Macri o el que se posicione, también para mantener unido el voto de centroderecha.
Lo de ayer fue una clara señal de ese quiebre de la relación. Karina Milei excluyó a Patricia Bullrich de los actos oficiales y mandó a la senadora al fondo de la Catedral y no la dejó subir al escenario del Cabildo.
Mientras Javier Milei y el Gabinete ingresaba al Cabildo, Patricia Bullrich llegó por su cuenta, saludando al público. Alguien le gritó: “Pato presidente”
— Nicolás Palermo (@NicoJPalermo) May 25, 2026
En Rosada dijeron que no la invitaron a sumarse a la comitiva por “protocolo” pic.twitter.com/SOueQyTGmU
En medio de la pelea con Patricia, Karina ordenó que Bullrich se sentara bien lejos de las primeras filas de la Catedral, donde sí estuvo Santiago Caputo, el principal enemigo de la hermana presidencial.
«Son cosas del secundario. ‘Ahora vas a ver, te pongo bien atrás'», se burló una dirigente cercana a Bullrich. «Ella salió sola y feliz. Le gritaban Patricia presidente», explicó.
En todo momento Bullrich se movió con un pequeño grupo de gente y se mantuvo bien alejada del resto de los ministros. Más tarde, le permitieron salir al balcón de Casa Rosada antes de la reunión de gabinete paralela.

Hoy el medio La Política Online revela que el empresario Paolo Rocca quiere convencer a Mauricio Macri de que apoye una hipotética candidatura presidencial de Patricia Bullrich en 2027, para enfrentar a Javier Milei con un proyecto de derecha racional.
El CEO del Grupo Techint se reunió con el expresidente hace poco más de un mes en su casa de Martínez y, entre otras cosas, le habría pedido que se sume a la idea de un plan B que promueve un sector del establishment.
Rocca fue el gran promotor económico de la candidatura de Bullrich en 2023 y ahora quiere volver a la carga para construir una alternativa a Milei que continúe con la base de su proyecto económico pero tenga una mirada más productiva y de protección a la industria nacional.
En el establishment hay un temor importante a que la falta de resultados del modelo de Milei en la economía real termine haciendo competitivo al peronismo y le dé chances de ganar las elecciones a Axel Kicillof. Es por eso que buscan un plan B y empujan a Patricia.
Bullrich ya tiene muy lanzado el proyecto presidencial en caso de que llegue su momento, ya sea porque la reelección de Milei entra en crisis y queda como la única opción libertaria o porque decide confrontar directamente con el gobierno. Un rumor fuerte es que Patricia ya está armando su equipo de campaña, en el que estaría trabajando el consultor Derek Hampton, ex socio de Santiago Caputo.

Casualidad o no, tras aquella reunión con Rocca, Macri empezó a moverse fuerte y lanzó su slogan del «próximo paso», con el que juega con la idea de volver a ser candidato.
Además de las cumbres del PRO que organizó, el expresidente se reunió con gobernadores de peso como el cordobés Martín Llaryora, tal como reveló LPO, y el mendocino Alfredo Cornejo, al que visitó la semana pasada y tienta para un rearmado de Juntos por el Cambio.
¿Cornejo candidato a vicepresidente?

La buena relación entre Alfredo Cornejo y Patricia Bullrich se consolidó durante el gobierno de Mauricio Macri (2015-2019), cuando el entonces gobernador radical de Mendoza y la ministra de Seguridad nacional trabajaron estrechamente en el combate contra el narcotráfico y el crimen organizado.
Esta afinidad ideológica y de gestión los llevó a tejer una fuerte alianza dentro de Juntos por el Cambio, compartiendo la visión de construir una oposición firme contra el kirchnerismo.

Su sintonía política los posicionó como figuras centrales dentro del espacio opositor, traduciéndose en un apoyo explícito y mutuo durante la campaña presidencial de 2023 y en la posterior incorporación de Bullrich como ministra de Seguridad del gobierno de Javier Milei.
En noviembre del 2022, Patricia había tenido en su lista de «vices» al mismísimo Alfredo Cornejo para competir en las elecciones del 2023. Finalmente, como todos sabemos, eligió a otro mendocino como compañero de fórmula: Luis Petri.
Patricia necesita una figura complementaria con experiencia de gestión y mirada federal, por eso no sería descabellado en pensar en la figura de Alfredo Cornejo, que termina su mandato como gobernador en 2027, tal como lo indica la Constitución Provincial, que no permite reelecciones.
Cornejo tiene serias aspiraciones como candidato nacional y empezó a jugar fuerte (como siempre lo hace). Recientemente lanzó su Fundación Deliberar en Ciudad de Buenos Aires para poner un pie en el próximo gobierno porteño. Funciona como un espacio de construcción de volumen político y armado territorial, clave para las alianzas y el reordenamiento opositor de cara a las elecciones presidenciales.

Deliberar es un think tank (centro de pensamiento) político y espacio de gestión impulsado por el gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA). Fue inaugurada en este mayo de 2026 y está encabezada por Lucas Clark, un dirigente radical y asesor del entorno cercano de Cornejo. A Alfredo le sirve como plataforma para posicionar al «cornejismo» a nivel nacional y disputar el control de la Unión Cívica Radical (UCR) en el distrito porteño frente al sector de Martín Lousteau.

Todo confluye en la rosca. El expresidente Mauricio Macri y el gobernador Alfredo Cornejo mantuvieron una cena y un encuentro de camaradería en Mendoza, en el marco del inicio de la gira nacional «Próximo Paso» impulsada por el líder del PRO para reorganizar su partido. Durante la reunión, ambos mandatarios dialogaron sobre la compleja situación económica y social de la Argentina, coincidiendo en la necesidad de aportar perspectiva y fortalecer la gestión pública a nivel provincial y federal.
Este acercamiento estratégico, ampliamente seguido por el arco político, funcionó también como un espacio de diálogo clave para delinear posibles alianzas territoriales y reordenar las fuerzas de centroderecha con la mirada puesta en el escenario electoral de 2027.

Si el círculo rojo viene solicitando la unidad entre Patricia y Mauricio, Alfredo tiene mucho que ver. Y ciertamente será recompensado como una pieza clave en el rearmado de este modelo de derecha responsable, Post Milei.
¿Puede ser el vice? Alfredo Cornejo no solo tiene una mirada de país cercana a Patricia Bullrich, sino que mantienen una amistad de años. Se destaca como líder nacional por su capacidad de gestión técnica y su fuerte peso político dentro de la Unión Cívica Radical (UCR).

Su principal fortaleza es el «modelo Mendoza», basado en el orden fiscal, la modernización del Estado y reformas institucionales profundas que demuestran su habilidad para gobernar con pragmatismo.
Además, su perfil dialoguista pero firme le permite construir puentes y articular alianzas estratégicas con fuerzas de centroderecha, consolidándolo como una figura clave para ordenar a la oposición y ofrecer una alternativa de gobernabilidad con visión federal.
¿Será EL ELEGIDO esta vez?
Por Julián Galván
