Javier Milei dijo en una cena en Puerto Madero que «Si fuera cierto que no llegan a fin de mes, la calle debería estar llena de cadáveres». El presidente dio esa definición esta semana en la cena de la Fundación Faro de Agustín Laje, una creación de Santiago Caputo y su hermano para recaudar fondos.
Y la realidad se manifestó con crueldad absoluta. Enrique Acosta, un hombre de aproximadamente 70 años, fue hallado sin vida este jueves en una acequia ubicada en la intersección de las calles El Fuerte y Exequiel, en el distrito de Colonia Las Rosas, Tunuyán. Según los primeros indicios, habría fallecido a causa de hipotermia, en medio de una intensa ola polar.
Acosta vivía en situación de calle desde hacía tiempo y era conocido por los vecinos de la zona céntrica, quienes relatan que “iba caminando hasta Colonia Las Rosas buscando alguna changa o trabajo para salir adelante”. Dormía a la intemperie, sin abrigo ni protección frente a las bajas temperaturas extremas.

Policía Científica confirmó que algunas partes del cuerpo presentaban signos de congelamiento. No se encontraron indicios de violencia ni de robo en el lugar, lo que refuerza la hipótesis de una muerte por exposición al frío.
“Según vecinos de la zona donde fue encontrado el cuerpo, se trataría de una persona que es conocida en el lugar y que efectivamente vivía en situación de extrema vulnerabilidad”, indicó una fuente oficial.
Génesis Sandoval ex reina de Nacional de la Tonada y periodista denunció en un video a través de sus redes que el municipio “no realizó ninguna campaña para ayudar a esta gente”. Su testimonio se suma al de vecinos que, durante meses, intentaron asistir a Acosta con alimentos y abrigo. Hoy, lamentan su muerte y exigen respuestas.
La Municipalidad de Tunuyán, y el gobierno provincial no han realizado comentarios. Por su parte también existe un silencio mediático cómplices donde parece, que, si sos del interior y vivís en un lugar rural o semirrural, es natural que te mueras de frío y no es un hecho “noticiable”.
Este lamentable hecho se suma a los dos fallecimientos de personas en situación de calle que murieron de hipotermia en los últimos meses en Gran Mendoza. También habría muerto una tercera persona en San Rafael.
La realidad de crisis golpea a las provincias: Cordoba ¿Mendoza?

A pesar de que la inflación en julio alcanzó su nivel más bajo en los últimos cinco años, en los almacenes cordobeses se habla de una profunda «crisis de consumo». La venta de alimentos cayó un estruendoso 19% en los primeros siete meses del año, lo que marca una alarmante retracción en la capacidad de compra de las familias.
Esto quiere decir que la baja inflación no se traduce en bienestar social para la ciudadanía argentina.
Según el relevamiento mensual del Centro de Almaceneros de Córdoba, que bien puede ser llevado a Mendoza, por ejemplo, donde el Voto Milei representó uno de los más altos en la elección de ballotage del 2023, el descenso en las ventas «refleja la profundización de la crisis del consumo, aún en un escenario de desaceleración inflacionaria». El informe destaca que la pérdida de poder adquisitivo limita severamente el acceso a alimentos básicos, lo que debilita la economía de los hogares, especialmente los más vulnerables.

El promedio de los aumentos de precios durante julio fue del 1,5%, el más bajo desde el inicio de la pandemia. Sin embargo, este dato no se traduce en una mejora del consumo ni del bienestar social. De hecho, un dramático testimonio en uno de los colegios más importantes de Córdoba alerta sobre la situación: «Hay chicos que se desmayan de hambre».
El Instituto de Tendencias Sociales y Económicas detalla que la inflación acumulada en lo que va del año asciende al 17,1%, con una interanual del 37,2%. A pesar de este ritmo moderado de los precios, el informe de los almaceneros señala que la economía familiar sigue «altamente tensionada», lo que revela un panorama alarmante en relación con la seguridad alimentaria.
Para llegar a esta conclusión, el Centro de Almaceneros sostiene que el 58% de los hogares no accedió satisfactoriamente a la Canasta Básica Alimentaria (CBA), cuyo valor asciende a $794.384 para una familia tipo.

De aquellos que sí pudieron acceder a la canasta, un 72,5% lo hizo gracias a la asistencia estatal, principalmente a través de la Asignación por Hijo y la Tarjeta Alimentar. En este contexto, un impactante 50% de los hogares debió suspender al menos una comida diaria.
«Estos indicadores reflejan una situación estructural de pobreza alimentaria, en la que la alimentación, derecho humano básico, se encuentra seriamente comprometida para una importante porción de la población», concluye el informe.
La percepción de los cordobeses sobre su calidad de vida es igualmente desalentadora: el 32% de los encuestados considera que empeoró, y un 13% cree que la situación estará peor en los próximos meses. Esta sensación de estancamiento, incluso con una baja inflación, refleja un «escenario de escepticismo social frente a la actual política económica», remata el informe.
¿Esta es «la alianza» del modelo de hambre que quiere votar el pueblo mendocino?
Con información de Cuco Digital, La Izquierda Diario, Sumario
