«¿Media hora más de clase mejorará la calidad educativa de Mendoza con 60 alumnos en un aula?» dispara Fugazzotto de los Verdes

Actualidad Mendoza

Tras la reunión del Consejo Federal de Educación del pasado viernes, las autoridades mendocinas comenzaron a analizar la implementación del plan para llegar a las cinco horas diarias de clases en las escuelas primarias de la provincia. La medida sumará media hora más de clases por día y ya trabajan en el posible plan de implementación.

En ese contexto, el titular de la Dirección General de Escuelas (DGE), José Thomas, expresó: «Es una buena propuesta y hay que hacerla realidad», dando cuenta del apoyo del gobierno mendocino al plan de la Nación que busca la extensión horaria en las escuelas primarias públicas de todo el país para lograr un piso de 25 horas semanales.

Al respecto, el diputado provincial por el Partido Verde, Emanuel Fugazzotto, desarrolló una columna de opinión sobre la realidad de la educación mendocina, que va más allá de la acumulación de horas.

EL CÍRCULO VICIOSO DE LA EDUCACIÓN ¿LA CANTIDAD SINONIMO DE CALIDAD?

Lo’ atamo con alambre

En las últimas semanas ha sido noticia la idea que el Gobierno Nacional intenta desarrollar en el país, ni más ni menos, que la ampliación en una hora de la jornada educativa en las escuelas.

Obviamente como todo cambio, genera voces a favor y en contra pero… ¿En qué condiciones se encuentra nuestra provincia para invertir tiempo en esta discusión? En primer lugar tenemos que reconocer que Mendoza cuenta con media hora más de clase que el resto del país y que esta política en materia de jornada educativa lleva casi veinte años, específicamente desde que la Nación delegó las facultades en materia educativa a las provincias.

En este sentido, Mendoza sólo debería incorporar media hora más de clase para sumar esa hora que propone la nación, ahora ¿es la cantidad la que garantiza la calidad educativa? Claramente no, diversos profesionales en el tema han expresado que no es la cantidad la que garantiza mejores resultados educativos, inclusive es evidente que media hora más de jornada de clase que otras provincias del país no han representado un salto cualitativo de Mendoza en la materia.

Las escuelas de Mendoza se llueven

Por otra parte, nuestra provincia tiene graves falencias que dificultarían cualquier intento de mejorar la calidad del sistema educativo y podríamos resumirlo en: Infraestructura, salario docente, equipamiento escolar, punto aparte para la alimentación de nuestros estudiantes y los refrigerios que reciben que, en voz de los propios docentes, cada vez es menos nutritivo y más vergonzoso darle a nuestros niños, niñas y adolescentes lo que se envía desde la Dirección General de Escuela.

De qué serviría media hora más de clase en una provincia donde se encuentran superpoblados los cursos, donde claramente la demanda en las escuelas técnicas de la provincia han llevado a que existan hasta 60 estudiantes una misma aula, o sin ir más lejos, escuelas donde estudiantes reciben menor frecuencia de jornada de clases porque la infraestructura no permite que asistan en simultáneo y debe repetirse el formato de burbuja que se utilizaba durante la pandemia.

Me vuelvo a preguntar, De qué serviría instalar media hora más de clase, si hay escuelas que no disponen de bancos en condiciones y cantidad suficiente para poder asistir a clases en forma digna, otras que no tienen ni edificio propio y están próximas a ser desalojadas si la Dirección General de Escuelas no resuelve el problema.

Aulas sobrepobladas y sin ventanas

Hoy nos encontramos en una contradicción, en un círculo vicioso del cual parece que es imposible salir, donde creemos que la cantidad resuelve los problemas de la ausencia de todo lo demás, donde quieren llevar a discutir en un congreso educativo un sistema pedagógico, pero lo quieren hacer sin discutir las condiciones laborales de docentes y las herramientas con las que disponen las escuelas.

Mendoza tiene la obligación de ordenar las prioridades, Educación siempre es prioridad en todos los discursos de campaña, es una de las pocas áreas en las que nos ponemos de acuerdo rápido todas las fuerzas políticas. Sabemos que hay que invertir y desarrollar, todos y todas, entendemos que la educación es la salida… pero llegó el momento de definir un camino.

Construir nuevos edificios, mejorar las condiciones de equipamiento y conectividad y las condiciones laborales docentes deben ser primarias y ahí si discutamos que Escuela queremos para nuestros niños, niñas y adolescentes, media hora más de clase para seguir repitiendo la actual fórmula no conduce a ninguna mejora y un sistema educativo que prepara para un mundo que ya no existe tampoco.

Las nuevas generaciones deben prepararse para desafíos que son totalmente distintos a los del siglo XX, la realidad socio ambiental nos ha llevado a grandes modificaciones culturales, laborales y de costumbres en donde la creatividad es uno de los ejes claves a desarrollar, las nuevas formas de empleo y las demandas globales requieren de que nuestros estudiantes tengan la capacidad de adaptarse a los cambios, conocimientos sólidos en informática e idiomas y formación en diversas áreas como la expresión corporal, la actividad física y el arte, que promuevan la creatividad.

Pero sin lugar a dudas la única conclusión cierta es que mientras sigamos escondiendo las falencias estructurales del sistema bajo el parche de la cantidad como sinónimo de calidad, cualquier discusión será en vano.

Emanuel Fugazzotto Diputado Provincial Electo
Partido Verde