Elección o Reelección, parte de la misma mugre

Actualidad Mendoza

Desde las viejas clases de educación cívica nos enseñaron que el Intendente es quien está a cargo de un municipio. En Mendoza tenemos 18 y nuestros impuestos (que son muchísimos) los podríamos dividir en municipales, provinciales y nacionales, los que sostienen y retroalimentan a una gestión «en beneficio de la gente», ponele.

Hoy, en relación inversa, la Nación no estaría  devolviendo correctamente el impuesto que pagamos ( rutas nacionales, aporte sueldos de docentes, etc.), la provincia también lo haría mal y a regañadientes… entonces los intendentes se encuentra con una carga pesada y casi insufrible de llevar, donde nosotros, lo vecinos, somos el último eslabón que la padece, la pasamos mal y pagando y pagando por ventanilla.

Los intendentes se quejan de que tienen que hacerse cargo de la seguridad, mantenimiento de rutas provinciales, escuelas, salud y más situaciones que no les corresponden directamente llevar adelante.

En resumen, pagamos para que no hagan las cosas como corresponden. El detalle de lo expuesto es a grandes rasgos para explicar una arista de la temática política mendocina que alcanza lo municipal.

Los intendentes bajarían línea a los legisladores para que aprueben tal o cual cosa a los mandatos de Alfredo Cornejo, puesto que de no ser así, no les llegarían recursos ¿Casi una extorsión? En algunos casos solicitan que eviten mencionarlo o cuestionarlo de forma excesiva o poco empática.

La realidad es que la situación termina arrastrando en esa debacle a legisladores quienes  pagan con actitudes un costo político social partidario altísimo, que contribuye lamentablemente al “ son todos lo mismo” y ese debilitamiento cae en sus partidos políticos mancillándolos.

Un claro ejemplo de ello le sucedió a la izquierda, que hasta hizo resorte de manito al oficialismo y hubo una actitud esquiva del negacionismo de dictadura en cierta oportunidad en el recinto, (hoy no tiene una banca)podemos sumar en diferentes oportunidades a otros espacios opositores que ven mermada la presencia en bancas. El coste es altísimo, la legislatura es una vidriera para dirigentes políticos necesarios para enfrentar las circunstancias cotidianas, manteniendo el equilibrio y contribuyendo a la participación ciudadana y pasan a ser estos representantes que, atendiendo inquietudes ajenas a sus funciones, son cómplices necesarios del entramado deplorable que presenta el ejecutivo provincial y así vemos a nuestra casa de las leyes convirtiéndose en una casita.

Se vienen las elecciones y se puede comprender que los intendentes oficialistas estén pensando en desdoblar, ya sea porque los pintan de violeta o por querer liberarse de una forma vetusta de entender y accionar del poder. Piensan que podrían percibir el fin de los tiempos de su líder  y no quieren bancar proyectos de reelección a gobernador.

También los 9 Intendentes opositores por otros motivos de estrategia política partidaria piensan en desdoblar, deberían analizar el punto de desgaste real del gobernador que queda solo cada día más, todos juegan y la gente paga impuestos y más impuestos.

En síntesis, nuestro dinero que debería ir al fisco y volver en beneficios serian usados para manipular a los poderes del estado relacionado proporcionalmente con la política, hasta no dar la fecha de elecciones es parte de ello. En consecuencia, buscan manipular nuestro voto y el poder que este conlleva… después se preguntan por qué la gente no quiere ir a votar.

Por Martín Orozco @ojosdvideo