En un hecho histórico para la Región: El Gobierno de San Luis junto al Municipio entregaron 272 viviendas en la Villa de Merlo

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La Villa de Merlo ha vivido un momento histórico este viernes pasado. El gobierno de San Luis entregó unas 272 viviendas de los planes provinciales Progreso y Sueños. Las casas, distribuidas en 22 manzanas, están ubicadas en el acceso a la Villa por la Ruta Nº 5 y en ellas vivirán aproximadamente unas mil personas.El barrio está compuesto por casas sociales pertenecientes al plan Progreso, cuya cuota es de 500 pesos y el Plan Sueño, por la cual se paga una cuota de 350 pesos. Del total de las viviendas, 222 fueron construidas por el gobierno provincial y 50 por administración municipal.

La secretaria de Vivienda, Angela Gatto, el intendente de Villa de Merlo, Rody Flores, e integrantes de su gabinete fueron parte del acto, como también intendentes de la Costa de los Comechingones, como Llani Arias de Carpintería y Sandra Altamirano, de Los Molles. La senadora provincial Gloria Petrino y la diputada Mónica Fernández, acompañaron también a los nuevos propietarios.

El acto, organizado por los propios vecinos, se realizó en una de las esquinas principales del barrio y en la previa tocó el Grupo Menta. Hasta allí llegó el senador nacional Adolfo Rodríguez Saá que desarrolló un mensaje para los flamantes propietarios merlinos.

En el inicio de la ceremonia dos vecinas convocaron a un grupo de chicos a abrazar en forma simbólica al barrio, que recrearon con dos pequeñas casas hechas de cartón y decoradas por los propios pequeños. Tras ello, en las pantallas gigantes se reprodujeron fotos de las familias que residen en la barriada.

Más tarde una suelta de palomas despertó muchos aplausos porque simbolizó la libertad, la paz y la unión, algo que las vecinas que estaban al micrófono instaron a desarrollar en el barrio.
Minutos después el senador Rodríguez Saá felicitó a los nuevos dueños y contó una cálida anécdota que le ocurrió anoche. “Fui a buscar a mi hijo menor en mi auto y mientras circulaba vi un pequeño bulto. Lo esquivé y me bajé a ver qué era. Y al mirar vi que era un pequeño cachorro. Estaba mojado, tiritaba. Lo miré y decidí llevarlo para mi casa. Allí mi hijo menor lo bautizó Mirko. Todos sabemos que las mascotas son amigas, compañeras, son leales. Y como este barrio nos ha costado tanto esfuerzo y lo veo hermoso, quiero dejarles algo mío. Nos emocionamos tanto recién con las palomas, que significan la paz. Por eso yo quiero dejar algo acá. Porque cada vez que vengo a inaugurar algo a Merlo, alguna obra o en cualquier localidad, dejo algo de mí. Dejo mis sueños, mis anhelos, mi trabajo. Por eso traje a Mirko. Lo quiero dejar acá en el barrio. ¿Lo quieren adoptar?”, expresó Adolfo.

“Es un momento feliz, cada uno de nosotros va a tener su casa. Cada vivienda tiene sus puertas abiertas para que vayamos ahora mismo. Esperando que las llenen de alegría de felicidad, de amor. Las cosas grandes se construyen con amor. Cada uno de ustedes tiene que ser feliz en su casa. Vamos a verlas, llénenlas de felicidad”, agregó Rodríguez Saá.

Sorprendidos por lo que contó Adolfo, cada una de las familias se fue caminando hasta su inmueble y comenzó a disfrutar del sueño cumplido: la casa propia. La emoción de la gente era notoria y muchos lloraban felices.