¿Los funcionarios del Zoo mendocino quieren ocultar una enfermedad de la controvertida chimpancé Cecilia?

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La polémica del Zoo de Mendoza, hoy devenido en «Ecoparque», parece que no tiene fin y se suma un nuevo capitulo: ayer martes 17 de enero se presentó ante la justicia de Mendoza una denuncia penal en contra el Secretario de Ambiente y Ordenamiento Territorial Humberto Daniel Mingorance y contra Mariana Caram, actual Directora del Ecoparque (ex Zoo de Mendoza, en virtud de la Ley de transformación de la institución mendocina recientemente sancionada y, en contra de la cual se está tramitando  un recurso de amparo por la inconstitucionalidad sobre el cual la Justicia aún no se ha expedido)..

La denuncia penal fue presentada por el el conservacionista Hugo Pometti, en su condición de representante de Proyecto Gran Simio Argentina en la Provincia de Mendoza. Entre los considerandos el denunciante  expresa: “He tomado conocimiento en fecha 16/01/17 que, en un examen bioquímico realizado a se encontró un parásito (Balantidium) que no ha sido denunciado por las autoridades del Zoológico ni tampoco se ha cortado la “cuarentena” del animal” para su tratamiento. Cecilia se encuentra realizando una cuarentena como paso previo a un posible traslado a una institución de Brasil en Sorocaba, Estado de San Pablo que ha levantado una fuerte polémica en Mendoza y a nivel nacional. Tal traslado se encuentra en proceso de revisión a través de varias causas que se tramitan en la justicia mendocina, incluyendo un amparo y medida de no innovar presentado días atrás que alcanzaron notoriedad ya que en virtud de la urgencia del caso, se está tratando durante la feria judicial.

Pometti agregó: “El hallazgo del parásito y  es conocido por la Sra. Caram –y sin duda alguna por el Secretario de Ambiente. Mingorance- desde hace más de una semana. Lo grave es que han guardado silencio total y poniendo en riesgo la salud de Cecilia y de las personas que se encuentran a su cuidado. El parásito encontrado, denominado Balantinium puede afectar al ser humano si no se toman los debidos recaudos”.: “Esto no es lo único, ya que desde el viernes pasado y según surge del libro de SENASA y de la Guardia Policial que está en el zoológico, la chimpancé Cecilia está con vómitos, y esto no ha sido notificado a los veterinarios de guardia, por lo cual éstos ni ninguna otra persona le ha brindado asistencia veterinaria idónea a la chimpancé.”, terminó diciendo

El Dr. Oscar Ríos, médico veterinario del zoológico, manifestó: “No tengo información alguna del estado de la chimpancé Cecilia, ya que no me dejan acercarme a ella por la guardia policial. El fin de semana estuve de guardia y nadie me notificó, por lo que por razones obvias no realicé ningún tratamiento”. Y agregó el profesional: “Si tiene un parásito como el Ballantinium debió haber sido comunicado inmediatamente, ya que tales parásitos son trasmisibles al hombre y pueden generar enfermedades en humanos”.

Por su parte Alejandra Juárez, representante nacional Proyecto Gran Simio Argentina manifestó: “Si la chimpancé fue declarada persona por una jueza, entonces la falta de atención debería ser considerada delito por afectarse su salud. Me comunicaré con la sede en Mendoza a fin de que se analice la posibilidad, por los abogados de allá, de presentar una denuncia por esto”.

Por otra parte dijo: “Mi abogado, el Dr. Joaquín Faliti, está en Córdoba recolectando información de suma importancia en un posible delito, pero no quiero adelantar nada hasta que el retorne con las pruebas”. A su vez el letrado del denunciante afirmó: “Acá se está violando la Ley 3959 de Sanidad Animal y ello es delito de violación de las leyes de sanidad animal que prescribe el Código Penal”.

Por otra parte, Oscar Ríos, veterinario del plantel del zoológico provincial había ya manifestado que » los procedimientos zoo-sanitarios que se están utilizando difieren completamente de los internacionalmente aceptados para una traslado responsable, los que incluyen la ubicación en un recinto aislado y preparado a tales efectos y la realización de múltiples estudios diagnósticos para descartar enfermedades tales como la tuberculosis». «La pseudo cuarentena en la que está Cecilia consiste en una simple observación visual, en el mismo recinto en el cual vive desde hace año, en contacto con insectos y aves. Dudo mucho que Brasil acepte un ejemplar sin tales requisitos, por su propia seguridad «, indicó.

«Los análisis diagnósticos deben ser exhaustivos y no solo visuales «, emprender un traslado sin cumplir con esos requisitos es condenar a Cecilia a una situación incierta, nunca  favorable a su calidad de vida», había dicho Ríos en declaraciones anteriores, lo que agravaría la existencia del parásito y los vómitos de la chimpancé.

 

Un trasfondo peligroso

La puja por Cecilia y el Zoo de Mendoza, así como sucedió también en el predio porteño ponen de manifiesto una vez más la profunda brecha entre dos visiones diametralmente opuestas respecto del destino de las instituciones, que se ha instalado en el país: la de los que abogan por la reconversión de los Zoos, según criterios internacionales de avanzada, y sobre bases científico-técnicas, en un contexto de crisis mundial de extinción de especies. Proponen la jerarquización de los Zoos como instituciones dedicadas a la conservación, tanto de especies autóctonas como exóticas, y promueven la participación en proyectos reproductivos internacionales.

En este sentido, fuentes consultadas dijeron: “Hablan de oportunismo político, marketing gubernamental y circo mediático para proponer «un modelo que no existe en ningún otro lugar del mundo», dijo Claudio Bertonatti, ex director del Zoo. «Nadie en la comunidad científica internacional pone en duda el papel indispensable que las instituciones zoológicas modernas ejercen en el actual contexto de crisis de extinción de las especies, en sus tareas de divulgación y de conocimiento técnico», dijo el doctor en Biología Obdulio Menghi, ex coordinador del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente. «¿Y si consultan a los que saben de zoológicos, aquí y en el mundo? La Argentina ratificó el convenio sobre Diversidad Biológica (ley 24.375) para la adopción de medidas de conservación ex situ», dijo”.

Por el otro lado, la visión de aquellos que abogan por el cierre de las instituciones y el traslado de los animales, sin medir su destino final. En otras palabras actúan guiados por la «utopía de la liberación» o del traslado a «santuarios», cuando en realidad es sabido que los animales nacidos en cautiverio no sobreviven en el ambiente natural y que no existen suficientes santuarios confiables para albergar a la cantidad de animales de los zoo que se pretenden cerrar. En ese caso, los animales terminan siendo trasladados a otros zoológicos como ha denunciado SinZoo en el caso de Buenos Aires, o bien a cotos de caza encubiertos como «santuarios» o aún peor, los animales terminan languideciendo a puertas cerradas en un largo sufrimiento, como ha ocurrido con el cierre del Zoo de Rosario o el de de Santiago del Estero, llevando al abandono y a la muerte a cientos de animales.

Lo peligroso es que hay una creencia instalada entre los que toman decisiones desde la política respecto de que promover la aniquilación de los zoológicos sirve para congraciarse con la gente, una peligrosa actitud que va directamente en contra el bienestar y la vida de los animales.

En este sentido, el abogado del denunciante Dr. Joaquín Faliti agregó también: “En el año 2010, en Nagoya, Japón, se aprobó en el marco del Convenio sobre la Diversidad Biológica (Ley 24.375), el Plan Estratégico de la Diversidad Biológica 2011-2020, en donde la Asociación Mundial de Zoológicos y Acuarios (WAZA, por su siglas en inglés) es partícipe de este proyecto. Es inconstitucional ir contra los tratados internacionales que Argentina ha suscripto y en ese orden de cosas se encuentra el vaciamiento y aniquilación de los zoológicos”.