El subsecretario Majul se hizo «el sota»: Ignoró los pedidos de informe de Vadillo y la resolución de obligatoriedad de la revisión técnica

Actualidad Mendoza

Todo fue «atado con alambre». El apuro de «crear» una obligatoriedad de
Revisión Técnica Obligatoria (RTO) para todos los autos, acoplados y semiacoplados de la provincia de Mendoza, solo para poder recaudar a principios del 2020, quedó finalmente postergado por la falta de talleres habilitados a tal fin… un pequeño detalle que se le escapó a la gestión de Alfredo Cornejo…

La reglamentación de la nueva Ley de Seguridad Vial define que a partir del 1.º de enero de 2020 se les exigía a los propietarios de vehículos tener aprobada la Revisión Técnica Obligatoria (RTO) para circular. Por lo tanto, los mendocinos contaban con 7 meses para dejar el auto en condiciones y acercarse a los talleres a completar el control. Pero el apuro dejó al desnudo la improvisación: de los solo cinco talleres inscriptos todavía estaban equipándose para prestar el servicio.

Ante este escenario, el diputado provincial de Protectora, Mario Vadillo, presentó un proyecto el pasado 6 de mayo solicitando la suspensión de la puesta en marcha del servicio obligatorio de Revisión Técnica Vehicular (RTV). Su iniciativa fue aprobada esta semana en la Cámara Baja.

“Desde el bloque Protectora, observamos una imposibilidad física para que solamente cinco talleres operen en la provincia de Mendoza, colapsando el sistema y generando una interminable fila de vehículos en espera por día, ya que, si dividimos los 154 000 autos por año, en 302 días hábiles tendría que pasar un promedio de 510 vehículos por día por cada taller habilitado” afirmó Vadillo.

Y agregó: “No se han tenido en cuenta aspectos como informes técnicos de la cantidad de personas que van a pasar por esos talleres, que el 1º de enero de 2020 harán colapsar el servicio en perjuicio del usuario, de tener que esperar horas para su atención, cuando el tiempo estimado de espera no debe superar los 30 minutos”.

Pero pasó el tiempo, pasaron las elecciones, y Mendoza seguía rengo en el tema «verificación técnica» porque los talleres en noviembre aún se encontraban «en veremos». Para apagar «el incendio» salió el subsecretario de Seguridad, Néstor Majul, con un matafuego en la mano y dijo que aún se está «trabajando» para extender el plazo por seis meses más, debido a que son sólo cinco talleres están habilitados actualmente para esta tarea.

«Si bien algunos estarían en condiciones para el 1 de enero, aún son pocos», explicó. Con el plazo de medio año, la mayor cantidad de empresas que ya están registradas, que son aproximadamente 18 en toda la provincia, podrán ponerse en condiciones para realizar las RTO, según el funcionario.

De esta manera, Néstor Majul, comunicó por los medios de prensa que se aplazará la obligatoriedad de la revisión técnica por la escasez de talleres habilitados, sin hacer mención a la resolución que lo establece; así como tampoco la publicación en el Boletín Oficial ni la contestación al pedido de informe tal como lo había denunciado anteriormente el diputado Mario Vadillo.

La improvisación del gobierno de Cornejo dejó todo en la nebulosa y los más de 700 mil usuarios mendocinos no saben qué hacer ante esta «obligatoriedad postergada», que se potencia con la inminente llegada de las fiestas navideñas y vacaciones de verano, donde se incrementan los traslados en las rutas provinciales.

En el caso de las familias que viajarán a las provincias vecinas y le solicitan la verificación, el legislador Mario Vadillo dijo “se han escuchado voces que uno tiene que hacer la revisión técnica nacional en Mendoza para poder viajar, eso lo pueden hacer, pero no es obligatorio, ya que la ley nacional establece que no puede ser exigida a aquellos usuarios dónde su jurisdicción local no la exige. En Mendoza sigue suspendida, por lo tanto al ser la jurisdicción donde tiene radicado el auto, no es exigible en otra provincia contar con la oblea”.

Lo expresado por Vadillo hace referencia a la Ley Nacional 24.449 de Tránsito y Seguridad Vial  la cual expresa “será autoridad jurisdiccional de un vehículo particular de categoría L, M1, N1, U O1, la que rija de acuerdo a su lugar de radicación»; y «cada vehículo dependerá de sólo una autoridad jurisdiccional (AJ) y deberá realizar la revisión técnica obligatoria en los talleres que funcionen bajo su órbita».