En Mendoza se registraron 3526 casos de mujeres en situación de violencia doméstica. La mayoría sin completar el nivel secundario

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Si una pareja se disculpa y jura que la conducta agraviante no se volverá a repetir, pero la mujer ya sabe que no será así e incluso se pregunta si el maltrato no es solo producto de la imaginación… sin embargo, el dolor emocional o físico que se siente es bien real. Eso es violencia doméstica.

La violencia doméstica, también llamada «violencia íntima de pareja», se produce entre personas que tienen una relación íntima. Puede manifestarse de muchas formas, como maltrato físico, sexual y emocional, y amenazas de maltrato. A veces, los hombres son víctimas de maltrato por parte de sus parejas, pero la violencia doméstica suele estar dirigida a las mujeres. La violencia doméstica puede ocurrir en relaciones heterosexuales u homosexuales.

Las relaciones abusivas siempre comprenden un desequilibrio de poder y control. El agresor usa palabras y conductas intimidantes e hirientes para controlar a su pareja. Incluso si el niño no sufre maltrato, simplemente presenciar la violencia doméstica puede ser dañino. Los niños que crecen en hogares donde existe el maltrato tienen más probabilidades de sufrir abusos y de tener problemas de conducta en comparación con los demás niños. Al convertirse en adultos, son mayores las probabilidades de que maltraten o de que crean que el maltrato es una parte normal de las relaciones.

La precaria formación educativa de una mujer (no saber leer, tener primaria o secundaria incompleta) pone trabas en la independencia y poder desarrollar una cierta autonomía en sus vidas, generando los «fantasmas» de pensar «de que vamos a vivir si deja a la pareja» (golpeadora). No obstante, a otro nivel, las mujeres de clases medias y altas, vulnerables pero con buena formación educativa, «negocian» violencia a cambio de bienestar.

Según los datos obtenidos por la Dirección de Género y Diversidad (DGD) a través del Registro Único de Casos (RUC), en el informe comparativo se observa que durante el año 2016 se cargaron 2.425 casos de mujeres que transitaron por situaciones de violencia doméstica registrados en sistema RUC en 17 departamentos de la provincia de Mendoza. Mientras que en el año 2017 se registraron 3526 casos en 18 departamentos, según informes enviados por los municipios hasta el mes de febrero de  2018, logrando de esta manera tener registro de la totalidad de los departamentos de la provincia.

En el año 2017,  hubo un aumento de casos registrados de más del 45% (1101 casos) respecto del año anterior. Desde la DGD explican que estos datos, no necesariamente significan “un aumento de los casos de violencia”. Lo que objetivamente representan es un “aumento de la registración en Ficha RUC”.

Del análisis de la información del RUC se observa que el grupo etario con mayor cantidad de casos abordados de mujeres en situación de violencia doméstica es el comprendido entre los 16 a 25, seguido del grupo entre 26 a 35 años, tanto en el año 20016 como en el año 2017.

Con respecto al nivel educativo, se observa que la mayoría de los casos no ha alcanzado a completar el nivel secundario.

En cuanto al aspecto habitacional se observa que en el 84% de los casos cuenta con disponibilidad habitacional para la emergencia, dato que es ampliamente mayor al registrado en el 2016.

Con respecto a la actividad de las mujeres, de 3526 casos registrados, el porcentaje de mujeres que cuentan con una ocupación laboral (1331) es inmediatamente proporcional a la cantidad de mujeres que se encuentran desocupadas (1259). El resto se encuentra inactivo o no hay registro.

El proceso de registración es de mucha utilidad para conocer en profundidad las manifestaciones de violencia y así interpretarlas para diseñar acciones, programas y proyectos en vistas a su erradicación. En este sentido, desde la DGD se trabaja diariamente para facilitar el acceso a los servicios de protección de las mujeres en situación de violencia. Entre los recursos con los que cuenta la provincia, se destacan los hogares de protección cuyo ingreso se efectiviza a través distintos organismos como fiscalías, juzgados, organismos judiciales, municipalidades, Línea 144 o la misma DGD.

Además, la provincia cuenta con el Primero Hogar de Protección para Mujeres en Situación de Violencia y 9 refugios municipales; Equipo de trabajadoras sociales y psicólogas de la dirección, que se reúnen periódicamente con los equipos de profesionales de las distintas áreas mujer municipal para analizar experiencias, procedimientos y atención en los refugios para mujeres en situación de violencia.


Sobre el Registro Único de Casos (RUC)

El objetivo de la RUC es registrar la situación  de  mujeres que transitan situaciones de violencia doméstica, en los 18 departamentos de provincia. Es coordinado desde el  Observatorio de Género y Diversidad de la DGD.

La población objeto de estudio son las mujeres en situación de violencia doméstica, que se encuentran registradas por haber realizado la denuncia del hecho y/o por haber solicitado algún tipo de Abordaje (judicial, legal, social, entre otras) por ellas mismas o un tercero (familiar o no) en algún área Mujer Departamental, en la Dirección de Género y Diversidad y Consejería de Salud de la Universidad Nacional de Cuyo.

Gracias al RUC es posible disponer de datos oficiales y centralizados para dimensionar el fenómeno para la Sociedad en su conjunto y sumar de manera interinstitucional y orgánica a su erradicación. También ayudar a disminuir las brechas existentes entre las mujeres en situación de violencia y las que solicitan algún tipo de ayuda y/o efectúan la denuncia. Disminuir estas brechas contribuye al fortalecimiento de las mujeres para construir comportamientos críticos y de resistencia frente a todo tipo de violencias y la apropiación de sus derechos.