La Argentina vuelve a ser mercado emergente: Varios fondos de inversión del mundo podrán volver a comprar acciones y títulos argentinos

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En una decisión que será muy celebrada por el Gobierno y la plaza financiera local, la calificadora MSCI -una empresa dedicada a clasificar los mercados de todo el mundo- consideró que la Argentina vuelve a ser un «mercado emergente», una condición que había perdido en 2009.

La decisión fue anunciada por MSCI en un comunicado y, junto a la formalización del crédito del FMI que se anunció en Washington, redondearon un miércoles con buenas noticias en medio de la turbulencia financiera de los últimos días.

Todo este esfuerzo de ajustes y tarifazos formalizado por el Gobierno Nacional fueron justamente para llegar a obtener esta categoría. ¿Para qué sirve esta ansiada recategorización? Para que grandes fondos de inversión del mundo puedan adquirir acciones de empresas locales. Pero ese no sería el único paso positivo para el país: las calificadoras de riesgo también mejorarán la nota de la deuda argentina.

MSCI inició en junio de 2016 un proceso de consulta de mercado sobre una posible reclasificación de la Argentina desde mercado de frontera hacia mercado emergente. En junio de 2017, en contra de las expectativas a nivel local, la firma estadounidense decidió mantener el período para un potencial upgrade abierto hasta mediados de 2018. El anuncio fue pura decepción ya que el MSCI Argentina, una cartera que mide la performance en dólares de los papeles nacionales más representativos, cayó 5 por ciento el día siguiente y acumuló un descenso del 10 por ciento nueve semanas más tarde. En aquel momento, el mercado dudó de la continuidad que podrían tener en el tiempo los cambios llevados a cabo por la administración Macri.

El MSCI Argentina Index había sido excluido del MSCI Emerging Markets en mayo de 2009 como consecuencia de las restricciones impuestas a las entradas y salidas de capitales en el mercado financiero local.

La información surge de una consulta entre analistas de MSCI de varios países del mundo realizada durante dos semanas de mayo, un período en que la crisis cambiaria se encontraba en su peor momento.

Por impulso de Luis Caputo, hoy titular del Banco Central, el Congreso aprobó este año la Ley de Financiamiento Productivo. Esa norma, según afirmó el propio Caputo, era una de las condiciones necesarias para que los mercados argentinos dejaran de ser «fronterizos».

La categoría de «mercado de frontera» impedía que varios fondos de inversión institucionales del mundo compraran acciones o bonos argentinos, y en ese sentido se convirtió en una barrera para el ingreso de capitales internacionales.

Con la estabilización momentánea del dólar y el alto nivel de renovación de Lebac que consiguió el Banco Central el martes, sumados a la mejora de la calificación del mercado argentino y la formalización del crédito del FMI se abren mejores perspectivas para la economía luego de varias semanas de turbulencia.


El gobierno de Macri hizo los deberes

Desde el  inicio del segundo año del período de consultas, en junio de 2017, la Argentina dio pasos importantes para obtener el tan ansiado ascenso. Por un lado, el buen desempeño del oficialismo en las elecciones legislativas de octubre último despejó dudas en el plano político. A ello se le suman los avances en el marco regulatorio. “Las autoridades del mercado argentino han abordado casi todos los aspectos técnicos solicitados por MSCI. Estos incluyen la aprobación para negociar en base a DVP (Delivery vs Payment o entrega contra pago), y para permitir ventas en corto y préstamos de acciones”, resalta un reciente reporte de Banco Itaú BBA. Por otro lado, hoy en día, también es más sencillo abrir una cuenta local en nombre de un no residente. El año pasado se eliminó un impuesto del 13,5 por ciento sobre las transacciones locales de capital incluido en la cuenta de extranjeros.

Otro paso importante en esta dirección es la aprobación de la nueva ley de mercado de capitales, conocida como Ley de Financiamiento Productivo, que acerca las regulaciones locales a los estándares internacionales. Entre los cambios más relevantes, la nueva norma apunta a maximizar la protección para los inversores minoritarios, elimina una polémica cláusula que le otorgaba a la Comisión Nacional de Valores (CNV) el poder de policía sobre las empresas listadas e introduce nuevos valores para negociar.

Durante los primeros nueves meses desde la extensión del período de consulta (junio 2017-marzo 2018), el MSCI Argentina tuvo un rally alcista en el que acumuló una suba del 28 por ciento en dólares. Los precios parecían dar por descontado la reclasificación. Pero, en los dos últimos meses, el humor de los inversores cambió con la suba de tasas en los Estados Unidos, la salida de capitales de mercados emergentes y la corrida cambiaria. En este nuevo escenario, el consenso de los analistas dejó de ser unánime.


¿La historia se repite?

De acuerdo con un estudio de Morgan Stanley basado en 21 episodios que tuvieron lugar desde la década del ’90 hasta la actualidad, históricamente, las acciones de mercados de frontera tienden a superar en promedio al rendimiento de sus pares de mercados emergentes en un 30 por ciento, durante el tiempo que va desde los 30 meses desde el inicio del período de consulta a los seis meses posteriores a la efectiva implementación. De forma desagregada, en los 12 primeros meses del período de consulta, los FM (Frontier Markets) obtienen en promedio un retorno relativo de +15 por ciento sobre los EM (Emerging Markets), rendimiento que se amplía a +38 por ciento en los 12 siguientes meses que van desde el anuncio a la implementación. En cambio, en los seis meses siguientes, la performance de los mercados que recién ingresan al club de los emergentes es un 18 por ciento menor a la de sus pares.

 

Fuente: Apertura