El Gran Mendoza se hunde en una de sus crisis socioambientales más graves de los últimos años. Vecinos de departamentos clave como Guaymallén, Maipú y Lavalle denuncian una realidad insostenible: líquidos cloacales que irrumpen a borbotones desde las veredas, inundan patios y tiñen de aguas servidas los canales destinados al riego de miles de hectáreas productivas.
Ante este escenario, la indignación pública apunta a una alarmante inacción gubernamental y cuestiona el optimismo comunicacional del ministerio conducido por Natalio Mema.
Tengamos en cuenta esto, en medio del blindaje mediático que en este momento aplican los medios cornejistas, Natalio Mema es el responsable superior de la gestión del agua y el saneamiento en la provincia. Mema ejerce como Ministro de Gobierno, Infraestructura y Desarrollo Territorial de Mendoza que bajo su órbita se planifican, financian y supervisan las grandes obras de infraestructura pública, incluyendo las redes de agua potable y los colectores cloacales de la provincia.

Tambien es el funcionario encargado de autorizar las transferencias millonarias de fondos públicos estatales hacia la empresa prestadora, además de coordinar mesas de diálogo con intendentes para definir qué obras hídricas prioritarias se ejecutan en los municipios ¿Funcionario que funciona?
Si bien Agua y Saneamiento Mendoza (AYSAM) opera de manera directa el servicio con su propio directorio técnico, la empresa estatal funciona bajo la jurisdicción de las políticas públicas que dicta el ministerio conducido por Mema. De hecho, ante las crisis operativas y las denuncias vecinales por contaminación, es el propio ministro quien asume públicamente la vocería política para defender o justificar la gestión de la prestataria
Un sistema subterráneo al borde de la explosión
Textual: MENDOZA TAPADA DE MIERDA Caquita Calvente volvió a salir a la calle para mostrar una realidad que para muchos vecinos de Guaymallén dejó hace tiempo de ser una anécdota: el permanente deterioro del sistema cloacal y la contaminación que el Gobierno quiere tapar https://t.co/YpOHJYYV3d
— ECOLógicos Unidos (@ecologicosmza) October 13, 2026
La raíz de este drama sanitario no es un misterio. Investigaciones y advertencias del Departamento General de Irrigación coinciden en el alarmante diagnóstico: la red sanitaria arrastra entre 60 y 80 años sin renovación estructural.

El crecimiento urbano desmedido no ha estado acompañado de la inversión correspondiente. En distritos como Villanueva, Dorrego, Buena Nueva y Los Corralitos, un mínimo temporal o tormenta satura cañerías corroídas por el tiempo, provocando socavones en la vía pública e inundaciones domésticas de materia fecal. Un desastre ambiental crónico que ya registra un «mar de fluidos cloacales» de más de 12 hectáreas en zonas críticas como Maipú, amenazando de manera directa las napas de agua subterránea.
Obras que llegan tarde o quedan en promesas
????️???? Inundaciones y rescates en Puente de Hierro tras el desborde del canal Tulumaya Las intensas tormentas provocaron el desborde del canal Tulumaya y generaron complicaciones en Puente de Hierro, Guaymallén. El agua inundó sectores de la zona y hubo rescates para asistir a los afectados. #MDZ #Mendoza #Guaymallén #PuenteDeHierro #CanalTulumaya #Tormentas #Inundaciones #AlertaMeteorológica
— MDZ Mendoza (@mdz_radio) October 13, 2026
A pesar de que desde el oficialismo se intenta posicionar una imagen de previsibilidad y «orden fiscal», los tiempos de la burocracia estatal no sintonizan con la urgencia de los vecinos. Un claro ejemplo es el vital Colector Paramillo-Colonia Segovia, una obra que debió finalizar en 2024 para evitar el colapso masivo en Guaymallén. Tras dos años de paralización debido a la disolución del ENOHSA a nivel nacional, la provincia tomó el financiamiento, pero las estimaciones oficiales de entrega ahora se postergan de manera insólita hasta finales de 2027.
#Lluvia Dos familias fueron evacuadas en la zona de Puente de Hierro, Guaymallén. "El agua la teníamos más arriba de la rodilla. Nos sacaron por el peligro de la electricidad. El barrio estaba tapado de agua", cuenta una de las evacuadas. @silvina_isgro https://t.co/tAgJBGZ09r
— Radio Mitre Mendoza (@radiomitremza) October 13, 2026
Mientras el ministerio se enfoca en millonarios proyectos viales de cara a la agenda política de los próximos años, las urgencias básicas de saneamiento, agua potable y cloacas siguen relegadas a un plano secundario según denuncian las propias asambleas vecinales.
Natalio Mema: Relatos de inversión versus imputaciones judiciales

El contraste entre las estadísticas oficiales y la realidad de las calles es absoluto. El ministro Natalio Mema defiende activamente su administración argumentando inversiones que superan los 240 millones de dólares en el sistema cloacal. No obstante, la realidad territorial expone una severa ineficiencia y falta de control sobre la prestataria estatal Agua y Saneamiento Mendoza (AYSAM).
La retórica oficialista de que «no hay contaminación» en las áreas afectadas chocó de frente con el accionar de la Justicia mendocina, la cual avanzó en la imputación penal del presidente de AYSAM por contaminación ambiental y daño agravado tras los derrames crónicos en Los Corralitos. La disolución en 2024 del Ente Provincial del Agua y Saneamiento (EPAS) —el histórico organismo que debía controlar a las prestadoras— eliminó un contrapeso técnico indispensable, dejando a la población desprotegida y expuesta a la discrecionalidad política.
El abandono del Estado en primera persona

La falta de respuestas concretas ha obligado a los mendocinos a recurrir a medidas extremas como cortes de calle y piquetes para visibilizar su desesperación. «El Estado nos ha abandonado. Pagamos por agua limpia y recibimos efluentes cloacales en nuestros cauces de riego», reclaman los productores agrícolas de Lavalle, quienes observan con temor cómo la negligencia administrativa destruye la ética pública y la economía regional.
La administración hídrica de Mendoza se enfrenta a una hora de la verdad. Ignorar el colapso subterráneo mientras se financia la pauta publicitaria y las obras de fachada vial no solo demuestra irresponsabilidad política; configura una flagrante vulneración al derecho humano a la salud y al ambiente sano de toda la ciudadanía mendocina.
La lentitud de Mema también es ineficacia
Comerciantes de calle Yrigoyen están muy afectados por las obras que realiza Aguas Mendocinas. Dicen que las ventas son nulas. #HoyPorHoy @silvina_isgro https://t.co/BwrksyJxGe
— Radio Mitre Mendoza (@radiomitremza) October 12, 2026
A la crisis ambiental subterránea se suma un flagelo visible en la superficie: el calvario urbano de las obras viales y de saneamiento eternizadas bajo la órbita del ministro Natalio Mema, cuya alarmante lentitud ha transformado a Mendoza en un laberinto de baches, desvíos y promesas incumplidas.
Calles clave del centro y de los accesos departamentales permanecen bloqueadas durante meses por proyectos que avanzan a cuentagotas, provocando un daño irreversible tanto a la calidad de vida de los vecinos como a la economía local.

Los comerciantes mendocinos enfrentan pérdidas económicas drásticas, caídas brutales en sus ventas y cierres forzosos debido al aislamiento comercial que imponen los corralitos de obra abandonados, mientras que las familias conviven diariamente con la contaminación acústica, el polvo en suspensión y el caos de tránsito. Esta alarmante ineficiencia en la ejecución de los plazos expone una severa falta de control estatal y planificación logística por parte de la gestión de Mema, demostrando que el promocionado «orden fiscal» de la provincia se financia, en realidad, con el bolsillo y la paciencia de una ciudadanía asfixiada por la desidia.
¿Este modelo de gestión intenta llevar Natalio Mema si quiere ser el próximo gobernador de Mendoza?
