En épocas donde la salud mental se toma en serio puesto que se puede pagar con la vida, la Policía de Mendoza enfrenta varios suicidios dentro de sus filas, podemos hablar de más de ocho en el último año según algún dato mediático puesto que no se encuentra información oficial tan fácilmente, aducen que por respeto a la familia y biri biri, Según los uniformados asciende a más de doce en los últimos tiempos y se debería sumar a quienes padecen enfermedades y mueren en actividad, la sociedad merece saber si esta es la gestión con más suicidios dentro de las fuerzas de seguridad, veremos si la Bicameral de Seguridad en la Legislatura además de modificar algo nos trae los números reales que por obligación deben haber, volvamos a la historia oficial de que el departamento de salud mental funciona bien, permíteme querido lector disentir, si se te suicida el paciente el terapeuta es deficiente , decía un viejo adagio en mis épocas de facultad, claro que no es tan estricta su aplicación, entonces decidí entrar en ese mundo azul como una lagrima cuando hay perdón y realmente es un viaje a lo despiadado , un viaje a un submundo difícil de aceptar que así suceda y mucho más difícil de aceptar es el argumento estatal, tantas declaraciones diversas llegan a un punto donde no pueden coincidir ni prepararse para engañar, como siempre el BienCuyano ofrece sus páginas para cualquier aclaración del Ministerio de Seguridad si ellos entienden que faltamos a la verdad, puesto que a mi entender los que estaría faltando sería un estado presente con mayor eficiencia, cada vida que se trunca tiene un porque y claro que hay trastornos entonces partamos de la base que “ no los ven” los que tienen que verlos mientras se van poniendo las alas para partir, claro que allí se deben ubicar a los superiores civiles y policiales , no lo estarían detectando las revisaciones periódicas? , si a los docentes les hacen evaluaciones periódicas, a los policías cada cuanto se las hacen?
Lluvia de balas estatales

Si una persona se suicida con un arma reglamentaria la bala tiene una gran parte estatal puesto que debería haber sido provista por el departamento de seguridad y justicia, entonces haremos bien los ciudadanos en enfocarnos y reclamar que se refuercen los controles de salud mental, la sangre de personas que están sufriendo no debería recaer en las manos de la población.
Si el personal policial está bien entonces los resultados se pueden ver reflejados en la ciudadanía, puesto que tenemos en quien confiar al haber una circunstancia de peligro, ellos son la barrera entre un mundo de crimen sin castigo y nosotros, parte de la claridad a afrontar es que nadie puede estar bien si el otro no lo está, y si están mal también lo vemos en actitudes que exceden su preparación y el raciocinio común , los podemos encontrar agrediendo a una persona ya reducida y en el piso o en los titulares mediáticos pidiendo coima a un posible infractor.
Las Tumbas de la impotencia

El personal penitenciario es un capítulo aparte, ellos conviven con la presión de los jefes, la familia de los detenidos y los propios detenidos, hoy los flashes mediáticos apuntan a ellos, los ciudadanos vimos por tv a los presos streamings” y la indignación fue total, la respuesta clásica de la casta funcionaria publica no se hizo esperar y la culpa fue de otros. “que los jueces, que los derechos humanos, que la yerba del mate no se alineo con los planetas, que ya despedimos, que estamos sumariando al personal, que las malas empresas de comunicaciones, que vamos a comprar tal o cual aparato divino, que la culpa es de los vecinos por existir y tener celulares que no podemos inhibir les falto decir y en cierta forma lo dijeron, demasiados “que” por respuestas cuando ya llevan diez años de gestión, imaginen por un momento lo que debe ser trabajar como empleado y pertenecer cuerdo ante tanta turbulencia, lo que no es posible saber es lo que pasa realmente de los muros para dentro, lo que podemos extraer de las respuestas oficiales es que ya se hará lo que ayer y hoy no se hizo y me pregunto cómo atienden la salud mental del personal , si los millones de dólares que se revolean con desparpajo y son los pesitos del pueblo no derraman para salvar las vidas de quienes están afectados .
El Iten Bala

Según varias fuentes consultadas los policías cuando se encuentran bajo presión Psicológica (tensión mental o emocional. Ocurre cuando sientes mucha exigencia, ya sea por tus propias metas o por lo que piden los demás) acuden a su superior y el los deriva a un psicólogo, allí el mismo dictamina la derivación a un profesional (particular) y le sacarían el arma, el chaleco y la insignia (perdón por lo básico, pero es como mejor lo puedo expresar), además pasaría a cobrar la mitad del sueldo los dos primeros meses y al tercero no percibiría haberes.
Esto lo podemos trasladar por vías parecidas a temas de salud física o corporal. En resumen, el hombre de azul se queda sin haberes, esos haberes que rondan el millón de pesos, que les debe alcanzar para la escolaridad de sus hijos, salud familiar, comer, alquilar y volviendo al tema que nos compete, aquí hay gran sinergia puesto que estamos detallando a grandes rasgos las tensiones, debe pagar de su bolsillo el tratamiento psicológico, que incluye un terapeuta, un siquiatra y de ser necesario medicación (estamos hablando de intenciones suicidas, entonces lo seria).
Homo Semper (ser humano siempre)

He podido hablar con más de veinte policías buscando saber las presiones que los sacan de eje y pasare a detallarte las mas comunes puesto que coinciden en ellas y eso también es llamativo, detalla un hartazgo, el ser humano en cuestión estaría siempre entre la pared y la falta de respuesta del ministerio, a situaciones básicas, ellos trabajan en teoría 24 horas por 48 de descanso pero detallan que hay recargos y se extienden las horas en algunos caso a casi 40hs o más, detalle importante es que hay familias policiales y eso no contribuye a la tranquilidad, también detallan que los traslados cando hay eventos deportivos y recorren grandes distancias por ejemplo vienen de San Rafael se deben pagar el transporte y también se acortan los tiempos de descanso, sumando puntos en común de detalles que los tensionan me detallan que los móviles, autos civiles adaptados pero no creados para la función están en condiciones de mucho uso, ellos son responsables cuando manejan del rendimiento que se produzca y de encontrarse en una situación especial o sea persecución por ejemplo y chocar el móvil lo podrían llegar a pagar de su bolsillo según fallo vial, me agregan :“los baños de las comisarias los limpiamos nosotros, además de lidiar con la mugre de la calle tenemos que ser servicio de limpieza”.
Los sueldos no alcanzan a cubrir lo básico, los servicios extraordinarios ayudan, pero también hay pasillos que conducen a laberintos sin salida como los préstamos, allí caen en bancos, financieras y prestamistas, vaya tema que es para una nota en si misma cuando una frase que se ha desprendido bastante es:” gran cantidad de policías esta en la nomina de cobranza de los prestamistas colombianos, puesto que ya no tenemos a quien pedirle”.
El infierno tan negado

Hay un viejo refrán que dice: “El que está bien pide y busca ayuda, el que es llevado cruzo los límites “,varios países documentan que las tasas de suicidio policial son entre 1,5x y 3,8x superiores a la población general, el conflicto existe y no podemos hacer responsable a nadie de un suicidio y eso lo quiero, tengo y debo que dejar en claro, pero si se pueden en su gran, mayoría evitar si hay instituciones efectivas cuidando la salud mental de sus integrantes, sabemos mediáticamente que los números actuales de suicidio son altos y debería alarmarnos y ocuparnos, si van a gastar y gastan millones de dólares en tecnología, también deberían invertir en el personal que hace girar la maquinaria , seguridad para quienes nos sirven y justicia social para reducir las tumbas y sostener las familias .Hay un viejo refrán que dice: “El que está bien pide y busca ayuda, el que es llevado cruzo los límites “.
Por Martín Orozco @ojosdvideo
