Desolador panorama presenta el sur mendocino debido al catastrófico avance del fuego que hasta el momento arrasa campos, alambrados y animales a su paso, dejando pérdidas millonarias a su pobladores, a pocos días que el presidente Mauricio Macri esté de visita por aquellos lugares en el acto que dará inicio de obra de una calle emblemática sanrafaelina. Los focos de incendio en la zona de General Alvear y San Rafael se iniciaron el pasado 29 de diciembre después que una tormenta eléctrica dejara a su paso 8 focos de incendio simultáneos y que lamentablemente, hasta el momento, la cifra de hectáreas consumidas por el fuego supera ya las 100.000.
El foco inicial se dio en la localidad de Corral de Lorca, departamento de General Alvear, al este del distrito Bowen.
Si bien las ráfagas de viento han disminuido considerablemente respecto de las registradas en los últimos días y hubo un marcado descenso de temperatura, el bajo porcentaje de humedad favorece el avance del incendio en el Sur de la provincia.
El gobernador Alfredo Cornejo aún no ha dado declaraciones al respecto sobre el estado de situación y tampoco se ha declarado «Estado de Emergencia» al catastrófico panorama en el sur de Mendoza. La oposición habla de «improvisación» en el trabajo para combatir el grave problema, poco personal y de querer restarle la importancia que realmente necesita.
Durante toda la jornada de ayer, las cuadrillas trabajaron en distintos puntos, aunque el mayor esfuerzo se realizó en la ruta 146, a 20 kilómetros de Monte Comán, donde se combate el mayor foco. Hasta allí llegaron para monitorear las acciones, el secretario de Ambiente, Humberto Mingorance; el coordinador del Plan de Manejo del Fuego, Guillermo Ferrari, y el titular de Defensa Civil, Daniel Burrieza.
“El foco sobre la ruta 146 se encuentra lejos del poblado. Hacia el sur de este lugar, las llamas se dirigen hacia el río, que actúa como una barrera para contenerlas, y al norte de la ruta se han terminado dos picadas cortafuego para evitar que se propague en ese sector”, informó Mingorance.
La tarea requiere utilizar distintos recursos. “Se está trabajando con ataque directo, con topadoras, con el uso de contrafuego y aprovechando accidentes naturales como el río. Se trata de aislar la cabeza del incendio con picadas cortafuego y reconstituir el perímetro”, explicó el coordinador del Plan Provincial de Manejo del Fuego, Guillermo Ferraris.
“Está todo el personal trabajando. Se está trabajando con personal y equipamiento de la Nación, la Provincia, los municipios y de los productores ganaderos que colaboran, pero la condición climática no ayuda”, señaló Ferraris.
Paralelamente, las cuadrillas trabajan para prevenir la llegada del incendio en la zona de la ruta 188 y en un sector de la ruta 206, donde colaboran pobladores que tienen experiencia en este tipo de tareas. De acuerdo a la información oficial, desde que se desataron los incendios una semana atrás el fuego se esparció en un perímetro que ronda los 350 kilómetros.
Además, Defensa Civil continúa en alerta para actuar ante situaciones de emergencia con un sistema de respuesta inmediata en la que participan Bomberos y el Servicio Coordinado de Emergencia.
En tanto los vecinos también se sumaron a la lucha organizando una colecta para asistir a las personas que están en las zonas calientes. El elemento que reúnen es hielo.
Todavía tenemos buen tiempo para poder seguir trabajando pero el lunes el pronóstico no es de lo mejor. Están anunciados vientos fuertes y altas temperaturas”, aseguró Marcelo Mosiejchuk, coordinador regional del Servicio Nacional de Manejo del Fuego.
El funcionario reconoció que “tenemos aproximadamente 100.000 hectáreas afectadas y pueden ser más”.
La desolación en los campos es total. Hay grandes pérdidas de hacienda en pie que no ha sido cuantificada aún, más la fauna nativa, infraestructura ganadera con 5 puestos incluidos y daños importantes en la red eléctrica monofilar, en particular sobre la ruta provincial 203, al norte de Alvear.
“Hay que estar en el lugar de los incendios con esta temperatura. Si en el centro hacen 35° en el campo son 40° o más y hay que agregarle el calor que transmiten las llamas. Tengo toda la boca quemada por el aire caliente y el humo”, dijo Raúl Salinas, jefe de la base de lucha contra incendios que está en Monte Comán.
“Debemos estar muy atentos al fuego y previendo el comportamiento del clima, la rotación en los vientos es constante y vuelve el trabajo muy peligroso”, agregó Fredy Reta, jefe de incendios en la base de Alvear.
En Alvear luchan a brazo partido para que el fuego no alcance la ruta nacional 188, mientras que del lado sanrafaelino la baja visibilidad producto del humo obligó a cortar temporalmente el tránsito en la ruta nacional 146, que une Monte Comán en San Rafael con San Luis.
La desesperación de los puesteros es total. Están aquellos que vieron cómo las llamas dejan cenizas y desolación a su paso y los que están de guardia y rezan para que el fuego no los toque.
Fuentes: Prensa Gobierno Mendoza, Los Andes, Diario Uno San Rafael
