El intendente de la Ciudad de Mendoza, Ulpiano Suarez, dejó explícita su proyección electoral hacia 2027 y confirmó que se está preparando para competir por la gobernación provincial. En una entrevista con el programa Opinión, de LVDiez, el dirigente radical se definió en etapa de formación política, armado de equipo y elaboración de un plan de gobierno, con la mira puesta en la sucesión de Alfredo Cornejo al frente del Ejecutivo mendocino.
Sin anunciar formalmente una candidatura, Suarez asumió un posicionamiento claro al señalar que su prioridad es “estar preparado para gobernar Mendoza” y no limitarse a una disputa personal contra eventuales rivales. En ese marco, admitió que una eventual competencia con el ministro de Defensa, Luis Petri, es una posibilidad abierta, aunque subordinada a las definiciones internas de Cambia Mendoza y del radicalismo, ya sea a través de acuerdos políticos o de una instancia electoral.

“Luis Petri ha manifestado sus deseos de ser candidato a gobernador. Pero más que prepararme para ganarle una elección interna a Petri, estoy más enfocado en prepararme, en estudiar, en formarme, en armar equipo, en trabajar en un plan para gobernar Mendoza en el 2027”, afirmó Suarez.
En otra parte de la entrevista, Suarez le marcó la cancha a Petri y aseguró que si bien todo dependerá de “los acuerdos y las discusiones internas” quien sea el candidato para el 2027 debe “conocer la provincia” y “no improvisar”.
“Soy parte del equipo de Cambio a Mendoza. Quien se el candidato habrá que resolverlo dentro de nuestro espacio, ya sea vía acuerdos o vía PASO. Lo que sí estoy convencido es que cuando llegue esa instancia no hay que improvisar. Hay que conocer Mendoza, estar preparado, tener una hoja de ruta, tener equipo, porque los desafíos que va a tener la provincia en los próximos años, con los cambios que está teniendo el mundo, no se puede improvisar”, lanzó.

En cuanto a como se imagina que debe ser la era post Cornejo, el jefe comunal planteó como eje de continuidad el modelo de gestión iniciado en 2015, basado en equilibrio fiscal, orden administrativo e inversión en infraestructura, pero advirtió que ese piso ya no es suficiente.
En su diagnóstico, la próxima etapa debe estar centrada en una agenda de desarrollo, crecimiento económico y generación de empleo, con especial énfasis en economías regionales, minería, agroindustria e inserción internacional de la provincia.

En ese contexto, Suarez se diferenció del presidente Javier Milei por las formas de conducción y reclamó una etapa de liderazgo más amplio y convocante, aunque reconoció los avances en materia macroeconómica.
“No comparto algunas formas del presidente. Creo que tiene una oportunidad histórica, realmente ser un estadista, convocar a los distintos sectores, como lo ha hecho con los gobernadores para sacar a Argentina de la crisis”, cerró.
