El «superministro» Tadeo García Zalazar da su tropezón histórico con la educación de Mendoza: su impulso de la IA en la educación y el debilitamiento del pensamiento crítico y la autonomía intelectual

Actualidad Mendoza

Uno de las grandes banderas que hoy levanta el Ministerio de Educación, Cultura, Infancias y Dirección de Escuelas, es incorporar inteligencia artificial en las aulas de Mendoza, un área totalmente desregulada y sin control ético que garantice el buen vínculo con los niños y jóvenes.

El Presupuesto provincial 2026 ofrece una pauta presupuestaria que destina el 25,3% del total provincial al ministerio, priorizando la inversión en tecnología e infraestructura digital para profundizar el uso de herramientas de IA en las aulas.

Semanas atrás, el mismo ministro Tadeo García Zalazar confirmó que
Mendoza ya está trabajando con inteligencia artificial en 350 escuelas públicas. «La inteligencia artificial es una herramienta que cualquier organismo internacional vinculado a la economía, a la educación o a la ciencia recomienda que se trabaje en las escuelas», dijo el funcionario al medio MDZ Radio.

Y sumó: «En 130 escuelas estamos usando la plataforma Mendoza Aumentada de FlexFlit en los contenidos del día de los programas de Matemática, Lengua y Ciencia. Tenemos entre 25 y 30 herramientas de inteligencia artificial».

En cuanto a la aplicación en las aulas, el titular del DGE dio un ejemplo concreto: el docente da una clase explicando el teorema de Pitágoras, después el alumno ve un video corto sobre el tema, crea contenido como una canción o un dibujito y al final tiene una autoprueba.

En el mismo sentido, Tadeo García Zalazar dijo que la inteligencia artificial cambió el modo de enseñanza tradicional. “La escuela enseñaba a contestar preguntas de enciclopedia, ahora hay que enseñar a hacer las preguntas”, dijo el titular de la DGE.

“Los docentes trabajan mucho en los prompt (instrucción, pregunta o texto que se le da a una inteligencia artificial), en cómo trabajan la IA, qué preguntas hay que hacerle o qué contenido hay que ponerle, el nivel de creatividad del estudiante”, detalló.

Sin dudas, el ministro de Cornejo está por cometer uno de los mayores errores de su gestión que tendrá una grave repercusión en la educación a futuro de una generación de mendocinos y mendocinas. Incluso dilapidando millones de fondos públicos aplicados a un camino erróneo en el proceso educativo… (o, tal vez, a propósito), otorgándoles a intermediarios privados que ofrecen «espejitos de colores» en vez de mejorarles el salario docente, que sea de paso, es en Mendoza uno de los más bajos de la Argentina.

Formando Ovejitas: Informe alerta por el uso de la IA y el deterioro cognitivo

“Sin la alfabetización en IA será ella, y quienes sí han sido alfabetizados, quienes nos controlen”, advierte Andrés Salazar-Gómez, investigador de la Universidad de Massachusetts (MIT). El especialista alerta por el debilitamiento de la autonomía intelectual y socioemocional que puede profundizarse si no se regula el uso de la inteligencia artificial, una herramienta en permanente expansión dentro del sistema educativo argentino.

Desde el desarrollo de aprendizajes “adaptativos”, que reconfiguran contenidos según la “necesidad” (o comodidad) del alumno, hasta la generación de materiales y la corrección automática de trabajos -que permite a los docentes disponer de más tiempo para “atender la diversidad en el aula”-, la IA ya forma parte de la vida escolar. “Nos guste o no”, resume Santiago Siri, presidente de Democracy Earth Foundation.

Conocimiento y uso de la IA generativa (ChatGPT) entre los niños y adolescentes de Argentina. Año 2025.
Conocimiento y uso de la IA generativa (ChatGPT) entre los niños y adolescentes de Argentina. Año 2025. Fuente: Adaptado de la Encuesta Kids Online Argentina 2025 (Tófalo & Steinberg, 2025).

Según datos relevados por UNICEF y UNESCO, el 76% de los niños y adolescentes de entre 9 y 17 años conoce la IA generativa y el 58% ya utilizó herramientas como ChatGPT. Su principal aplicación está vinculada a la resolución de tareas escolares: dos de cada tres chicos (66%) la usan con ese fin.

Un uso extendido sin marcos claros

Ese escenario explica la elaboración del informe “Inteligencia artificial en la educación: desafíos y perspectivas”, realizado por Argentinos por la Educación junto con investigadores de la Universidad de Massachusetts. El documento analiza tanto las oportunidades como los riesgos que implica el avance de estas tecnologías en el sistema educativo argentino.

Los especialistas destacan el “potencial transformador de la IA” tambien en la gestión institucional. Señalan que permite optimizar el análisis de datos sobre matrícula, asistencia y recursos, además de agilizar procesos administrativos como inscripciones, becas y emisión de certificados.

Riesgos para el aprendizaje y la autonomía

Sin embargo, los riesgos asociados al crecimiento del uso de la IA representan la principal preocupación. Según los profesionales, en términos generales la IA acorta los tiempos de los trabajos y aumenta la productividad de alumnos y docentes a cambio de un aprendizaje superficial que reduce el pensamiento crítico, la creatividad, aisla al individuo deteriorando su desarrollo socioemocional y lo vuelve, en consecuencia, más manipulable.

Tipos de usos de la IA generativa (ChatGPT) entre los niños y adolescentes de Argentina. Año 2025.
Tipos de usos de la IA generativa (ChatGPT) entre los niños y adolescentes de Argentina. Año 2025. Fuente: Adaptado de la Encuesta Kids Online Argentina 2025 (Tófalo & Steinberg, 2025)

“A la vez que acelera la adquisición de conocimiento, puede distorsionar la comprensión”, sostiene Alejandro Artopoulos, director del Centro de Innovación Pedagógica de la Universidad de San Andrés, quien remarca que “es clave” volver a prácticas de lectura más distantes y reflexivas.

“Las nuevas generaciones crecieron con la IA. Eso no significa que sean usuarios responsables. La alfabetización en IA nos da la capacidad de entender y controlar la tecnología; sin ella, será la IA -y quienes sí han sido alfabetizados- la que nos controle”, insiste Salazar-Gómez.

En la misma línea, Agustina Brizio, coordinadora de innovación y tecnologías digitales de Asuntos del Sur, sostiene que el principal desafío para docentes e instituciones es fomentar una alfabetización en IA, ya que los riesgos están vinculados a la pérdida del pensamiento crítico y a las dinámicas de validación automática de contenidos.

Para Santiago Siri, el debate no debería oscilar entre la prohibición y la idealización. “El punto no es prohibirla ni celebrarla como magia sino diseñar alfabetismo en IA, reglas claras y supervisión humana para que la personalización no se convierta en desigualdad y para que la ‘muleta’ no termine reemplazando el pensamiento crítico”.

Por su parte, Andrés Rieznik, doctor en Física, divulgador y profesor de la Universidad Torcuato Di Tella, pone el foco en las brechas que puede profundizar la tecnología. “Amplifica la diferencia entre quienes tienen una formación profunda sobre los temas y quienes sólo hicieron un curso corto”, advierte.

“Necesitamos un enfoque sistémico que garantice que la IA funcione como palanca para el desarrollo humano y no como un acelerador de atajos cognitivos”, suma Diego López Yse, fundador de Eleva y docente e investigador en IA en la UTN.

Finalmente, Emiliano Pereiro, jefe de Pensamiento Computacional e Inteligencia Artificial en Ceibal, subraya que la herramienta ya se utiliza de forma masiva en las aulas. Por eso, señala, “el informe busca servir como insumo para impulsar políticas públicas que integren la inteligencia artificial con criterios pedagógicos, formación docente y resguardos éticos”.

Con información de Diario.Ar