Este viernes 21 y sábado 22, San Rafael será el epicentro mundial sobre el maestro Jorge Luis Borges y su maravillosa obra literaria

Vida cuyana

San Rafael será sede de un evento internacional sobre Borges y Oriente los días 21 y 22 de noviembre.

El Simposio “Borges más allá del orientalismo”, que se realizará en la UNCUYO, reunirá a académicos, artistas y representantes de instituciones culturales para explorar los vínculos de Borges con las tradiciones orientales: la Cábala, el sufismo, la literatura árabe y persa, y sus viajes a Estambul y El Cairo.

En el encuentro se presentará el libro “Borges más allá del orientalismo”, fruto de investigaciones sobre la relación profunda del autor con las culturas de Oriente.

El 22 de noviembre habrá un conversatorio en la Estancia Los Álamos, sede del Laberinto de Borges diseñado por Randoll Coates. Participarán la Fundación Internacional J. L. Borges, la Fundación Giorgio Cini (Venecia), la Fundación Franco Maria Ricci (Italia) y representantes culturales de Mendoza.

El evento también enlaza los cuatro laberintos dedicados a Borges en el mundo: San Rafael, Venecia, Parma y Maipú. Además, se presentará la Galería del Minotauro en Club Tapiz, un espacio que vincula arte contemporáneo, textiles nómadas y la simbología del laberinto.

La propuesta invita a revisitar la obra de Borges como puente entre culturas y como un universo simbólico que sigue inspirando arte, pensamiento y nuevas lecturas sobre la identidad y el misterio.

BORGES EN SUS LABERINTOS

“Un fugitivo no se oculta en un laberinto. No precisa construir uno cuando el universo ya lo es”.

J. L. Borges

San Rafael se prepara para recibir un evento internacional dedicado a los vínculos entre Borges y las culturas de Oriente los días 21 y 22 de noviembre. El Simposio “Borges más allá del orientalismo”, que tendrá lugar el 21 en el auditorio de la UNCUYO, se propone como un espacio de reflexión interdisciplinaria y de diálogo cultural en torno a la obra de Jorge Luis Borges, con especial énfasis en sus vínculos con las tradiciones orientales. El evento reúne a destacados académicos, artistas y representantes de instituciones culturales nacionales e internacionales. Este simposio invita a redescubrir su obra desde una mirada renovada: la de un creador que transformó la alteridad en conocimiento y el símbolo en puente entre tradiciones. En ese gesto —tan suyo, tan humano— radica la verdadera universalidad de Borges. Como señala la doctora Karavar, Borges no se limitó a contemplar Oriente desde el exotismo, sino que lo incorporó a su visión de una cultura universal. Desde su interés por la Cábala, la mística cristiana y el sufismo, hasta su lectura de la literatura árabe y persa, Borges vio en las culturas de Oriente un espejo donde se reflejaban los misterios de lo divino.

Este proyecto comenzó con el descubrimiento de los textos inéditos de unas notas manuscritas de Jorge Luis Borges con el sugestivo título de “Los místicos del Islám”, por parte de la Dra. Nesrin Karavar. En nuestro recorrido vamos a ver la fascinación de Borges con el misterio de Oriente y la superposición del Islam sobre los múltiples estratos históricos y literarios de la vasta cultura borgesiana. Hay en sus obras frecuentes citas del Corán, de místicos islámicos como Rumi, Farid ad-Din Attar, Bayazid-i Bastami, poetas como Omar Khayyam o referencias  a la época de al-Ándalus, inspiradas por su relación con el gran arabista Rafael Cansinos Assens. Diversos expertos contribuyeron con sus ensayos a un libro titulado “Borges más allá del orientalismo”, que será presentado el día del simposio, que invita a reflexionar sobre la profunda relación de Borges con las culturas de Oriente, superando  lecturas del exotismo intelectual o  recursos literarios de función meramente ornamental. Partimos de la convicción de que Borges incorpora a su visión de la cultura universal un conocimiento profundo del mundo del Oriente Medio, alejada del enfoque eurocentrista que predominó especialmente en el orientalismo del pasado siglo. Desde su interés por la cábala, la mística cristiana y el sufismo, hasta la influencia de la literatura árabe y persa, este simposio propone explorar la universalidad de la obra borgeana desde la perspectiva del cruce de continentes y tradiciones—incluyendo sus viajes a Estambul y El Cairo. A Borges le fascinaba toda forma de escritura que revelara el misterio de lo sagrado, ya fuera en la Biblia, la Torá o el Corán. Su mirada, lejos de caer en el exotismo, nos invita a repensar la alteridad desde el conocimiento, la metáfora y el símbolo.

La obra de Borges está íntimamente relacionada con su afición por los laberintos, ya sea como metáfora del universo, imagen simbólica de la vida humana o como escenario de sus cuentos más emblemáticos. Esa razón inspiró a Randoll Coates, diplomático inglés convertido en diseñador de laberintos, a dedicarle un laberinto al gran escritor argentino que fue realizado en la estancia que perteneció a su amiga Susana Bombal en 2003. Borges ha contribuido a inspirar una nueva pasión por los laberintos en nuestra época, pero hay cuatro laberintos que están directamente vinculados a su persona: el de San Rafael, el de la Fundación Giorgio Cini Venecia, el de la Fundación Franco Maria Ricci en Fontanellato (Parma) y el de Club Tapiz en Maipú (Mendoza). Este recorrido por los laberintos inspirados por Borges supone una experiencia irrepetible de comunión con el espíritu del genial escritor argentino. Al mismo tiempo que un memorial a la figura de Borges y su relevancia como referencia cultural universal, los cuatro espacios constituyen un conjunto único en el mundo como testimonio de la pasión por el arte y el conocimiento que su obra representa. 

Resulta un acto de justicia poética que se inicie en San Rafael, por iniciativa del intendente y su equipo, un recorrido que vincule estos espacios únicos, como portales mágicos repartidos a lo largo de miles de kilómetros, desde Italia hasta Argentina, los laberintos podrían conectarse con una propuesta de celebrar eventos en memoria del legado borgeano. El día 22 se realizará un conversatorio en la Estancia Los Álamos, que acoge el laberinto diseñado por Coates, con la participación de representantes de la Fundación Internacional J. L. Borges, la Fundación Giorgio Cini, artistas y académicos relacionados con este particular aspecto del universo de Borges. Las perspectivas desde Venecia, Parma, Mendoza o San Rafael tienen que ver con recorridos vitales que han conectado esos lugares con Borges, creando experiencias únicas que van a ser compartidas en ese espacio emblemático que el propio escritor reflejó en sus poemas, como el que dedicó a Susana Bombal :

       …“La veo en un antiguo

       Crepúsculo de Ur de los Caldeos

       O descendiendo por las lentas gradas

       De un templo”…

Será en la provincia de Mendoza donde se cierre el círculo de esos laberintos borgeanos, aunque esperamos que no sea el último. El 14 de agosto pasado se inauguró la Galería del Minotauro, un nuevo espacio expositivo en Club Tapiz dedicado al arte contemporáneo, con la exposición “El color tejido” de Adolfo Estrada. Este proyecto es la continuación de “El hilo de Ariadna”, una exposición inusual y heterodoxa de textiles tribales curada por Ferran Barenblit, inaugurada en octubre de 2023 en un espacio laberíntico dentro de la bodega histórica, diseñado por el arquitecto Alejandro Wajchman. En esa exposición permanente, esos objetos misteriosos nos transportan a la vida en las grandes estepas de Eurasia mientras dialogan con el imaginario colectivo mendocino, entre la cordillera de los Andes y el Laberinto de Borges en San Rafael.

La idea del laberinto surgió desde un inicio como el hilo conductor que daría sentido al recorrido, necesariamente intrincado y con espacios interconectados de forma aleatoria, que propiciara la experiencia estética y el estado de espíritu que este viaje por el tiempo y la geografía proponía. La exposición seria como el hilo de Ariadna que guiaría al visitante por un laberinto de textiles a través de un espacio mágico que recreaba bazares de oriente, tiendas nómadas y ciudades de la Ruta de la Seda. Si bien la seda y los textiles chinos fueron uno de los objetos más preciados durante cientos de años, y las caravanas a través de Persia y Turquía el principal medio de transporte para trasladarlos hasta Venecia, Córdoba o Cairo, no es esta la historia que cuenta esta colección. Los lujosos textiles que se vendían a precios exorbitantes son muy diferentes de los textiles que estas tribus nómadas, que reinaban en la estepa por la que transitaban, realizaban para sí mismos. Cuando uno emprende un viaje a través de las rutas de las migraciones nómadas, puede tener una revelación que no por obvia resulta menos sorprendente: nada que uno no pueda llevar consigo tiene realmente valor. Los pueblos nómadas no construían ciudades, templos o palacios, ni creaban esculturas, cuadros o muebles. Solo los textiles que utilizaban para todos los aspectos de la vida podían ser enrollados y cargados en mulas o camellos para emprender el viaje a los lejanos pastos de verano o invierno.

Los textiles han acompañado a la civilización humana desde sus inicios, siendo no solo objetos esenciales para la vida cotidiana sino también elementos que reflejaban estatus y poder, así como imágenes simbólicas, míticas o legendarias. Ciertos tejidos estaban reservados a la realeza o las castas sacerdotales, otros eran solamente accesibles a los potentados más ricos. El comercio de la seda constituyó uno de los más importantes recursos económicos de la antigüedad, dando nombre a la principal ruta comercial de la época y a infinidad de aventuras y leyendas. Sin embargo, existen otros textiles que reflejan un mundo fuera del sistema económico y social relacionado con la urbanización y el sistema productivo basado en la acumulación. El paradigma del mundo nómada, que empezó a llamar la atención de intelectuales contestatarios desde mediados del siglo pasado, como Deleuze y Guattari, se convirtió en una referencia alternativa. En su obra “Las mil mesetas: capitalismo y esquizofrenia” desarrollan un nuevo modelo filosófico inspirado en la máquina de guerra nómada. Las obras que se exponen en Club Tapiz son el reflejo estético de ese universo emocional y simbólico de las grandes estepas de Asia Central hasta las montañas del Cáucaso y han encontrado aquí un espacio acogedor donde contar sus historias. El vino y los viajes siempre han inspirado nuestra imaginación y forman parte de la historia que queremos compartir y es en ese encuentro en que nuestras respectivas historias se encontraron en una bodega la pie de los Andes.

Los laberintos son imágenes simbólicas del universo presentes en todas las culturas, construcciones misteriosas solo comprensibles a quienes poseen las claves de sus secretos. El mito del laberinto del Minotauro es un ejemplo de cómo un humilde hilo puede ser la clave que descifre el secreto del formidable laberinto cretense. Un textil es un entramado de hilos que asemeja un laberinto, laboriosamente tejido con colores cuidadosamente escogidos para conseguir el diseño elegido. Los textiles tribales encierran sus propios enigmas que necesitan ser descifrados cual laberintos visuales. La Galería del Minotauro, un moderno laberinto subterráneo que reinventa el del mítico rey cretense, está dedicada al arte contemporáneo, con especial atención a esa intersección de la experimentación artística y el arte textil que la obra de Estrada ejemplifica a la perfección. Afincada en una histórica bodega mendocina de fines del siglo XIX, nace con vocación innovadora, proyectándose a través de visitas virtuales y presentaciones en las redes a ese público global del mercado del arte internacional.

Se cierra así un círculo simbólico de nuestro inconsciente colectivo donde el arte textil de los pueblos nómadas encuentra el lugar que le corresponde en el universo del arte contemporáneo. Ariadna y el Minotauro se reencuentran en una bodega mendocina o en un laberinto de Venecia, pues no en vano al ser abandonada por Teseo, Ariadna se une a la extravagante comitiva de Dyonisios, y se convierte en la pareja del dios del vino y el éxtasis. Será a través de su experiencia con el Minotauro que Ariadna encuentra ese destino en el panteón helénico y nosotros esperamos que esta original propuesta  sea igualmente una experiencia transformadora para todos los que participen en ella. Se trata de un viaje iniciático que nos lleva al pasado común de la humanidad antes de que fronteras, ciudades y carreteras trocearan el mundo en esferas de propiedad privada y creasen un orden en el que la acumulación definía el estatus de cada individuo. La obra de Borges también  nos recuerda que existen otros mundos en nuestro inconsciente colectivo del que podemos extraer inspiración y enseñanzas y , como  hilo de Ariadna,  nos puede guiar por el laberinto en el que nos encontramos como sociedad y como individuos y así descubrir soluciones alternativas a los desafíos actuales.