En estas horas se conoció un nuevo ranking de gobernadores con la presencia de tres radicales entre los cuatro primero. Son Maximiliano Pullaro (Santa Fe), Leandro Zdero (Chaco) y Gustavo Valdés (Corrientes). En el medio aparece el macrista Ignacio Torres (Chubut).
Por su parte el gobernador cordobés Martín Llaryora se ubica en la sexta posición, con una mejora en comparación con el mes anterior, y junto con Osvaldo Jaldo (Tucumán) son los mandatarios peronistas no kirchneristas con mejor imagen positiva. También en ese podio se suma el sanjuanino Marcelo Orrego, con el 57.8 % de imagen positiva.

El informe corresponde a un sondeo realizado por CB Consultora Opinión Pública entre el 1 y 4 de abril, con un relevamiento de entre 629 y 898 casos por distritos.
El dato refleja una paradoja: mientras el radicalismo lucha por recuperar espacio en el Congreso, sus gobernantes mantienen alta aceptación en territorios clave. «Hay una disociación entre la percepción nacional y el trabajo local de estos líderes», analizó Cristian Buttié, director de la consultora.
No obstante, llama la atención el contraste que se da entre radicales de la caída de la imagen del ex presidente de la UCR Nacional, el actual gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, que figura entre los peores en el mismo ranking peleando cabeza a cabeza con Gildo Insfrán y Axel Kicillof.

¿Por qué el peor gobernador radical es Alfredo Cornejo? Sin dudas, la obsecuencia al gobierno nacional de Javier Milei, el discurso lleno de flores a la gestión del libertario, los besos y abrazos a Karina Milei, el silencio sobre el escándalo de la criptoestafa y las escasas críticas a una gestión errática, fueron los errores que cometió Alfredo y que la política, por dentro y fuera de Cambia Mendoza, se las cobró.

Alfredo aplaudió y le votó todas las medidas de Javier Milei. La idea de ir juntos en las elecciones de medio término en una especie de Concertación Liberal entre Alfredo Cornejo y Karina Milei que sobrevolaba en el ambiente de Vendimia, sin dudas no prendió ni convenció a la sociedad mendocina. Radical con peluca en Mendoza no gusta, parece…
Otro camino y resultados beneficiosos obtuvieron los otros gobernadores radicales que mantuvieron distancia y críticas sobre la troupe de Las Fuerzas del Cielo. Incluso, el propio Llaryora, con característica políticas similares a Alfredo, ha tenido una tendencia de imagen ascendente.
Por ejemplo, quien encabeza hoy el ranking, Maximilano Pullaro, ha manifestado ciertas diferencias con el gobierno de Milei. En esa línea, puntualizó: “Ni siquiera nos coparticipa el impuesto a los combustibles que le cobra a todos los santafesinos para reparar las rutas. Ni repara las rutas ni nos transfiere ese fondo para sostener las trazas y el transporte interurbano”. A eso agregó: “Las rutas provinciales están en muy buen estado y eso fue porque invertimos”.

A su vez, el radical santafesino subrayó que siente que “no se puede” negociar con el Ejecutivo nacional en materia de obras y aclaró: “Les hemos planteado muchísimas alternativas, hasta hacernos cargo de las trazas nacionales; se las pedimos en reiteradas oportunidades y el Gobierno nacional tampoco se las cedió a Santa Fe”.
No obstante, AC aún no ha definido su estrategia sobre qué camino a seguir y tiene en su despacho un manojo de encuestas que le juegan a favor y en contra en el poder de decisión… ¿Vamos juntos o separados? That´s the question…

Luis Petri, jugando hoy con la camiseta del mileísmo, realizó declaraciones a MDZ Radio sobre el tema de la «Concertación». Al ser preguntado por las elecciones legislativas, Petri hizo referencia a las posibles alianzas: «Es imprescindible que todos los espacios que apoyan al Gobierno converjan en un frente. Esto supone que el radicalismo lo haga. El PRO también o el Partido Demócrata».
«Obviamente estamos a las puertas de un proyecto electoral y tenemos que buscar los acuerdos imprescindibles para lograr ese mismo frente político. Y yo estoy convencido que, para sacar la Argentina adelante, todos los que pensamos lo mismo tenemos que trabajar en conjunto», agregó.
En este sentido, el ministro argumenta que también «es necesario un Congreso Nacional que apoye los cambios necesarios para modernizar las estructuras del país y ponerlas a las circunstancias que hoy demanda el mundo».

Uno que trabajó con Luisito en su candidatura a gobernador en la interna con Cornejo y hoy está jugando en la vereda de enfrente, es el ex gobernador Julio Cobos que piensa que Cambia Mendoza debe jugar por su lado, defendiendo los intereses de Mendoza y no los de Karina Milei “Uno puede decir, queremos una macroeconomía sana, ahora cómo llegamos a esa macroeconomía sana, también tenemos diferencias porque yo no veo, el gobierno de la provincia ni los gobiernos municipales parando obras, al contrario las están incentivando, para poner ejemplo, tenemos diferencias en educación, en materia política exterior. No veo coincidencias desde ese punto, ahora si es una conveniencia puramente electoral, uno puede hacer alianzas con cualquiera, pero después el problema es sostenerla a la hora de sumar voluntades en un bloque, convivir los bloques para apoyar las políticas del gobierno».
«Lo más sano sería que fuéramos separados, cada uno impusiera, sin romper relación institucional o querer que al gobierno le vaya mal, pero muchas veces desde la oposición se puede ayudar de mejor manera dando los puntos de vista que el gobierno por ahí está equivocado. Desde el mismo bloque saben que es difícil. Hay que acatar y sobre todo con este gobierno. Fíjese, la característica de Milei ha sido tan grande y es tan notorio, ha dividido al peronismo, al radicalismo, al PRO y dividido a la propia LLA. Una cuestión extraña estamos viviendo y es nuestra responsabilidad que estas cosas se corrijan» sostuvo Cobos en declaraciones a Radio Mitre Mendoza.
La encuestadora Martha Reale le tira flores al gobernador convenciéndolo que él mide más que Javier Milei en base a una ocasional encuesta que le presentó sobre (y solo) Guaymallén. Mientras tanto, Alfredo deshoja la margarita, mientras La Hebe se asoma detrás del cortinado de su despacho para ver qué decide.
Por Julián Galván
