Cornejo y su máquina de humo: De los $4.100 millones de créditos lanzados a los productores para instalar la malla antigranizo, solo un 13% lo usó para ese fin

Actualidad Mendoza

Los últimos días de junio, el Gobierno de Alfredo Cornejo confirmó la desvinculación de los pilotos de AEMSA y el cierre del programa de la lucha antigranizo. Ante este escenario, los productores fueron los primeros en oponerse a esta medida. Después se fueron sumando los intendentes: los del oasis Sur, el Valle de Uco y los tres jefes comunales del Este.

Desde el Gobierno, insistieron en la decisión de no destinar recursos para la lucha antigranizo y se inclinaron por fomentar la toma de seguros agrícolas. Esta postura ratificó Alfredo Cornejo en San Martín durante una entrega de escrituras de regularización dominal.  

“Hay un programa que se está ejecutando y que está abierto a cambios todo el tiempo. Nosotros no vamos a dejar de proteger a los productores ante las inclemencias del tiempo, no solo de la piedra sino también de la helada, con un programa de seguro como se hace en todo el mundo donde hay inclemencias”, dijo Alfredo Cornejo en su momento.  

En ese contexto y, al ser consultado por la prensa, el gobernador Alfredo Cornejo apuntaba contra «los que hablan y hablan»: «Más de uno que se ha comido la curva con esto de la lucha antigranizo porque hablan y hablan, pero la verdad que nuestro objetivo es cuidar la agricultura mendocina, que no se pierdan los productores chicos, que es lo que ha venido ocurriendo en los últimos 20 años».

A principios de julio pasado, el Gobernador Alfredo Cornejo, junto con los ministros de Producción, Rodolfo Vargas Arizu, y de Hacienda, Víctor Fayad, anunciaban con bombos y platillos una línea de créditos para productores agrícolas, ganaderos y pymes de diversas actividades que deseen colocar malla antigranizo.

Al respecto, el Gobernador comentaba que de a poco se está restableciendo el crédito en Argentina y que “no hay ninguna otra chance que haya un proceso productivo virtuoso donde la inversión sea el motor del crecimiento sin un mercado de capitales, sin un sistema financiero funcionado para los privados sino para el sector público”.

Cornejo señalaba que el restablecimiento del crédito por ahora es escaso y con tasas altas. Ante esto, remarcó que “el Gobierno de la Provincia, a partir de su buena administración fiscal, no quiere prestar directamente pero sí tener un papel relevante en todo este proceso crediticio”.

Los resultados: sin el pan y sin la torta

El Ministerio de Producción reveló que desde que se lanzaron las líneas de créditos para el agro, a tasa subsidiada, se aprobaron solicitudes por $4.148 millones, de los cuales $568 millones fueron para la instalación de malla antigranizo.

Es decir, que solo el 13% de dichos fondos crediticios recibidos por los productores son aplicados directamente para el combate del granizo, aplicando la instalación de las mencionadas mallas antigranizo.

Al dar de baja la lucha antigranizo activa con aviones, el Gobierno de Mendoza puso a disposición $30.000 millones en diferentes líneas de crédito a baja tasa para facilitar a los productores locales el acceso a la malla antigranizo, la mejora de la eficiencia hídrica y/o energética, y la adquisición de maquinaria agrícola.

En los primeros días de disponibilidad de las líneas, el Gobierno informó que se otorgaron $568 millones para malla antigranizo, de los cuales $538 millones fueron para productores del oasis centro y los restantes $30 millones fueron para productores del Este.

Teniendo en cuenta los valores actuales de instalación de la tela de protección de cultivos, ese total serviría para cubrir unas 30 hectáreas de parrales o frutales altos; o unas 110 de espalderos de vid.

Hasta el momento, el universo de cobertura de viñedos con tela antigranizo en Mendoza no supera las 17.000 hectáreas.

La realidad es preocupante ya que finalmente Alfredo Cornejo una vez más se lava las manos y no se hace cargo de nada… dejó a los productores sin lucha antigranizo y ahora tampoco hay mallas antigranizo en los viñedos mendocinos… lo cual deja a los mendocinos «a la buena de Dios» y el dinero se fuga para otro lado.