¿Para qué Mendoza debería tener dos senadores «mudos»? ¿Cornejo defiende los intereses de Mendoza o solo sus propias obsesiones?

Actualidad Mendoza

El Poder Legislativo es ejercido en la República Argentina por el Congreso Nacional, que está compuesto por dos Cámaras: la de Diputados y la de Senadores. Su tarea primordial es deliberar y sancionar leyes que tengan en cuenta el bien común de todos los habitantes, para lo cual puede también modificar la legislación preexistente. Para ello, debe hacer valer el voto de la mayoría, respetando los derechos de las minorías y alcanzando decisiones que sean políticamente representativas y operativamente viables.

Dentro de las Comisiones de Trabajo y luego en el mismo recinto se defienden las leyes o se justifican los votos. Ahí entra el juego a la vista de sus pares y de la ciudadanía, la capacidad de oratoria del representante del voto popular a quién se le depositó la confianza en el cuarto oscuro, sus contundentes fundamentaciones para logar acuerdos y consensos, a fin de construir el nuevo camino de la Argentina, con el respaldo de las leyes, en un marco de un diálogo democrático.

Ahora bien ¿De qué sirve un legislador que habla y habla en televisión, si a la hora de ejercer su verdadero trabajo legislativo (y muy bien pago) en el Congreso Nacional no participa, no habla en el recinto y a lo sumo levanta alguna vez la mano cuando (a veces) está presente?

En las ausencias tenemos tristemente la representación de los mendocinos al presidente de la UCR Nacional y diputado nacional Alfredo Cornejo. El legislador «fantasma» desapareció en aquél día que se quiso homenajear el aniversario de su centenario partido UCR en la Cámara de Diputados; tampoco estuvo presente para respaldar el proyecto de su coterráneo y correligionario Julio Cobos, autor del proyecto del Etiquetado Frontal, en aquella sesión frustrada de los que sí estuvieron Claudia Najul y Federico Zamarbide; ni hablar de defender los derechos de los viñateros de su provincia del cual también brilló por su ausencia.

¿Dónde está Alfredito?

Cornejo tiene más ausencias en el recinto que asistencias en todos estos casi tres años de «trabajo legislativo». Más allá de «prenderse» en algunas leyes de sus pares, nunca se lo recordó por defender un proyecto propio, de su verdadera autoría. Un interesante trabajo de investigación desarrollado por el medio El Otro detectó que de acuerdo con los registros de actividad parlamentaria de la Cámara de Diputados (diciembre 2019 – diciembre 2020), el legislador y presidente nacional de la Unión Cívica Radical habló solo una vez en el recinto. Fue el 19 de diciembre del año pasado durante el tratamiento de la “Ley de Solidaridad Social y Reactivación Productiva”. Fueron 8 minutos y 50 segundos en los que Cornejo se dedicó fundamentalmente a criticar al presidente Alberto Fernández, para así fundamentar la oposición del radicalismo al proyecto del Ejecutivo.

El «invento» Alfredo Cornejo se lo nota verborrágico jugando de local. Su «seguridad» se sustenta con un pago previo de una publinota con los periodistas porteños (podemos verlo habitualmente en La Nacion+ y en el medio de Daniel Vila, A24) donde las preguntas más incisivas son si se abrocha uno o dos botones de la camisa.. ni hablar de los medios mendocinos (que ya todos conocemos) que responden a los periodistas (que todos conocemos) del cual hay una constante adulación del sancarlino a cambio de algo que ya todos conocemos. Allí el Tío Alfredo está en su salsa y lo único que tiene que hacer el periodista es darle el pie para que el político mediático largue su libreto preescrito por su equipo de comunicación.

Alfredo nunca arriesga, nunca va a aparecer en un medio que le cuestione algunos de sus libretos, porque es allí dónde trastabilla, donde se lo nota titubeante y endeble… el mejor espectáculo cómico del radical está en aquél intercambio de ideas con El Chivo Rossi, del cual queda Cornejo queda muy expuesto y con los pantalones bajos.

Está claro y gracias a su «participación» parlamentaria en el Congreso Nacional, a Cornejo no le importa nada más que el mismo Cornejo… nunca habló de los mendocinos y la realidad de su provincia en el recinto de Diputados ni tampoco lo hará en el Senado. Está claro que esta candidatura a Senador Nacional para Cornejo solo es un escalón de paso, un posicionamiento a sus aspiraciones personales a una candidatura nacional para el 2023 y la posibilidad de seguir saliendo en la tele.

Ahí está la pregunta que debe hacerse en el cuarto oscuro ¿Para qué quiero votar a Alfredo Cornejo como senador nacional si no va a hablar, no va a asistir al recinto, no va a hacer nada? ¿El voto solo es para cumplirle un obsesivo sueño a las ambiciones políticas personales de Cornejo?

Ahora vamos por la segunda de la lista al senado… la actual ministra de turismo de Mendoza, Mariana Juri ¿En serio, alguien se la imagina que va hablar en el Congreso Nacional frente a Cristina Kirchner? Sin trayectoria parlamentaria y de poca exposición pública más allá de los temas del turismo, la candidata a senadora nacional cumplirá el hermoso papel de «levantamanos» en sintonía a la orden de su bloque.

El Frente Cambia Mendoza es una rica fuerza de gran diversidad de
figuras políticas de mayor altura de las que representan la boleta actual, con excelente calidad parlamentaria local que podría sumar a la configuración del Congreso Nacional 2022. Sin dejar de resaltar que se dio el lujo de dejar afuera a dos figuras claves de gran actualidad como son Luis Petri y Claudia Najul.

¿Esta es la verdadera representación parlamentaria nacional que necesitan los mendocinos? Ante la denuncia (mediática) del oficialismo provincial de «discriminación» del gobierno de Alberto Fernández ¿la mejor opción sería designar a dos legisladores radicales «mudos y ausentes»?

Justamente poné una mano en el corazón igualito al afiche y pensá amigo biencuyano quiénes deberían representar a tu provincia… estás a tiempo