Estudiantes y profesores de la UNCuyo exigen al Gobierno de Suarez que no se duerma y reactive reforma edilicia paralizada desde hace cuatro años

Actualidad Mendoza

Está claro que los gobiernos de Alfredo Cornejo y Rodolfo Suarez tienen un desprecio por la educación pública: las partidas presupuestarias otorgadas para la educación pública vienen marcando una curva descendente desde el año 2015, además de reconocer los salarios docentes sin diálogo y a puro decretazos, sumado a los constantes cierres de carreras del IES (Instituto de Educación Superior).

Desde el 2018, el año de mayor ajuste en el presupuesto educativo del gobierno de Alfredo Cornejo, la postal constante fue el tijeretazo en las meriendas: se quitó la fruta de las raciones y la leche pasó de tres raciones a dos, y a mitad de año a sólo una por semana. Hoy Suarez continúa la gestión de empobrecimiento del alimento a los sectores más vulnerables otorgando meriendas «saludables» llenos de harinas, productos de terceras y cuartas marcas, sándwiches incomibles y más harinas.

A esto se suma la gestión del amigo rector de la UNCuyo, Daniel Pizzi, un militante radical gauchito que le pagó en el 2015 a Alfredo Cornejo, Tadeo García Zalazar, Marcelino Iglesias y Rody Suarez, toda una semanita con dinero «universitario» por la cosmopolita Barcelona con la excusa que Alfredito y sus amigos “estudien” el plan de desarrollo urbano que aplicó la ciudad catalana ¿Vacaciones? nooooo

Cornejo y el rector, Pizzi, son correligionarios, incluso fueron compañeros de gabinete durante el gobierno provincial de Julio Cobos (2003-2007). Durante el gobierno de Mauricio Macri se fueron recortando los presupuestos universitarios y congelando las becas estudiantiles. Su política de vaciamiento de la educación pública se viene desarrollando sutilmente también en la gestión del correligionario Rody Suarez, donde se van recortando desde el 2020 los salarios del personal no docente de la UNCuyo.

Los recortes afectan también los edificios de la universidad pública mendocina. Frente a esta situación, este lunes por la mañana, los estudiantes y profesores se manifestaron frente al Liceo Agrícola y Enológico, escuela secundaria dependiente de la Universidad Nacional de Cuyo, para reclamar mejoras en el edificio, y el avance de una obra de 8 aulas, baños y un laboratorio, que hace 4 años que está frenada. La calle San Francisco de Asís permaneció cortada provocando un caos vehicular en la zona.

Hoy los alumnos del Liceo Agrícola y Enológico (UNCuyo) estudian bajo un gazebo al aire libre a modo de «aula» ¿Se puede estudiar así?

La arquitecta de obras de la Universidad Nacional de Cuyo, Soledad Molina, se hizo presente en el lugar y aseguró que las demoras de la finalización de la obra se debe a inconvenientes con la empresa que está a cargo de la construcción.

Desde hace cuatro años, los alumnos del Liceo Agrícola y Enológico (UNCuyo) estudian en un subsuelo apretados y sin ventanas a modo de «aula» ¿Se puede estudiar así? ¿Hay aquí protocolo sanitario?

No obstante, la especial atención en la educación pública sigue dormida en Mendoza, y los alumnos del liceo Agrícola y Enológico deben vivir un verdadero calvario entre gazebos que se vuelan, apelmazados entre cuatro paredes a modo carcelario y situación precaria de formación. La paciencia de docentes, directivos y alumnos de enseñar y aprender en estas pésimas condiciones y ante el olvido de funcionarios y el rectorado, tiene un límite y es por eso que tomaron la medida de protestar para visibilizar esta problemática que sufren desde hace cuatro años.

¿Ese es el «Modelo Mendoza» de Pizzi, Cornejo y Suarez que se quiere llevar al país en materia educativa?