Docentes mendocinos expuestos frente a las aulas sin vacunas ¿Se mintió por chapear presencialidad?

Actualidad Mendoza

En todos estos meses el gobierno de Rodolfo Suarez chapeó con orgullo frente a los medios que en Mendoza se «prioriza la educación y la presencialidad en las aulas». Una medida que fue aplaudida por algunas familias mendocinas y sobre todo por los colegios privados que, gracias a esa presencialidad, se garantizan cobrarle la cuota educativa a sus clientes.

Suarez quiso estar a la altura de la gestión de Horacio Rodriguez Larreta, donde también la Ciudad Autónoma de Buenos Aires defendió la presencialidad, pero hubo una pequeña diferencia entre ambos gobiernos de Juntos por el Cambio: los docentes porteños fueron vacunados contra el Covid para estar frente a las aulas y los docentes mendocinos (casi) no.

En estos agitados días de casos récords de contagios de Covid, superando los 1300 diarios, cepa Manaos circulando por toda la provincia, profesionales de la salud agobiados en hospitales colapsados con pacientes con tubos de oxigeno sentados en los pasillos, se dio a conocer la noticia que hubo un error humano («humano» que aún no se conoce su nombre) en la carga de datos en el sistema GEM (Gestión Educativa Mendoza) donde 30 mil docentes figuraban como «vacunados», aunque en la realidad aún no fueron siquiera llamados para su primera inoculación.

Si para Suarez «la prioridad es la educación», por qué manda al frente de las clases a exponerse en medio de la circulación de Covid, frente a alumnos asintomáticos, jugándose riesgosamente la salud a los actores que hacen posible la tracción del sistema educativo, es decir, los docentes.

Docentes que no viven solamente «en una burbuja», sino que ante las necesidades económicas de un sueldo bajo, deben recorrer diferentes escuelas, en distintos turnos, distintos grupos de alumnos, distintos tipos de «burbujas» para poder llegar a fin de mes ¿Esa realidad no genera circulación del virus?

Ni hablar de aquellos docentes que no tienen vehículo propio y deben trasladarse de un lado a otro arriba del transporte público, apretado en hora pico ¿Esa realidad no genera circulación del virus?

La pregunta del millón y que hoy no pudo contestar la ministra de Salud, Ana María Nadal ante la prensa mendocina es ¿Dónde están las 30 mil vacunas fantasmas?

Hoy la ministra Nadal acertadamente señaló «Sabemos que la solución a la pandemia no es sólo detectar y ampliar camas de terapia intensiva. La solución es vacunar, si no logramos inmunidad vamos a seguir como estamos. No hay medidas mágicas».

Si no hay vacunas que lleguen a la Argentina, la única medida que sugiere la ministra Nadal, según su discurso, es la resignación y usar frazadas…

Afortunadamente, en las últimas horas los gobernadores acordaron con el presidente de la Nación, entre otras medidas, suspender las clases presenciales por 9 días en las zonas del país que se encuadren en Alto riesgo o en Alarma epidemiológica. Mendoza lo es!

Pero cabe la pregunta, si la prioridad era la Educación ¿Por qué no se vacunaron primero a los docentes que estaban frente a una clase con alumnos?

Lamentablemente este «error humano» de carga de datos generó la muerte de varios docentes al cabo de estas semanas de presencialidad educativa.

Una estrategia de vacunación errada

Los datos estadísticos señalan que hay cerca de 70 mil docentes en la provincia de Mendoza, de los cuales el 7.2% hoy cuentan con las dos dosis de la vacuna contra el Covid-19 que garantizan que en caso de contagio no se pondría en riesgo su vida ni tendría asistencia respiratoria mecánica.

El 22 % de ese total de docentes mendocinos recién tienen la primera dosis y lamentablemente los celadores, que son otro sector que tiene contacto directo con alumnos, paradójicamente aún no fueron inoculados.

Al comienzo de la pandemia, se situó a los niños como los importantes contagiadores del Covid-19, especialmente si eran asintomáticos. Sin embargo, recientemente se han publicado estudios que demuestran que la tasa de trasmisión no es tan alta en los menores. Es más, incluso antes del positivo del niño, ya había otro familiar con síntomas o con una prueba Covid-19 positiva.

La revista New England Journal of Medicine arroja más información sobre ello en su último estudio. En concreto, se observa que la mayoría de los niños con menos de 10 años asintomáticos no son portadores del SARS-CoV-2, por lo que no es posible su trasmisión a otras personas.

La estrategia de vacunación aplicada por la ministra de Salud de Mendoza, Ana María Nadal, y el director de la Dirección General de Escuelas, José Thomas, fue totalmente al revés de acuerdo a la lógica científica: justamente fueron prioridad los docentes de escuelas de nivel inicial y primarias del Primer Ciclo para la inoculación de la vacuna contra el Covid y no los docentes de primaria de 2º y 3º Ciclo, ni los de Educación Especial, ni profesores de educación secundaria que tiene en sus aulas a pre-adolescentes y adolescentes, con mayor circulación social y viral, y aún esperan ser llamados.

Por otro lado, también se convocó para esa primera tanda de vacunación a Directivos y Supervisores, que si bien se encuentran en el establecimiento educacional, no tienen contacto directo y a diario con gran cantidad de alumnos y estudiantes.

Por otro lado, hay que referirse al alto grado de soberbia que manejan las autoridades educativas de la provincia que por cerrar un número financiero de planilla Excel, dejan de lado la parte humana de los trabajadores, potenciado en un contexto de Pandemia: los docentes diagnosticados con Covid no acceden a licencias por enfermedad y deben seguir trabajando de forma virtual ¿Eso se llama negreo?

La senadora provincial y docente, Andrea Blandini, apunta contra la ministra Nadal «Aunque para la Ministra de Salud, se trate solamente de números, ya se cuentan más de 12 las personas pertenecientes al sistema educativo, docentes y no docentes, fallecidos al día de hoy, personas que tenían hijos y familiares que hoy sufren su perdida».

«Al día de hoy Mendoza es una de las provincias con mayor índice de contagio por Covid del país. Sin embargo, para el Gobernador Rodolfo Suarez, como para la Ministra de Salud Ana María Nadal, todo debe continuar como si nada ocurriese», sostiene la legisladora.

«Sin dudas para este Gobierno Provincial es más importante el discurso que la vida humana» afirma Blandini.

Más allá de las precarias condiciones de la comunidad docente mendocina ante «los errores humanos» del Gobierno de Rodolfo Suarez, poniendo en riesgo su propia vida, continúan trabajando con esfuerzo y pasión para que los alumnos mendocinos tengan clases presenciales, llevando a rajatabla todas las medidas preventivas sanitarias para que el sistema de salud no colapse.