Mientras en el Congreso Nacional se habla y se habla, los Hipotecados UVA siguen con la soga al cuello pagando millonarias cuotas

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En el Congreso Nacional se habla mucho, los legisladores de todos los colores políticos coinciden que los créditos hipotecarios UVA son una «picadora de argentinos» que deben cumplir con una cuota que con la inflación se devora todo el sueldo de un trabajador, dejando a sectores de familias de clase media en un estado de total indigencia.

Mientras que lentamente la Comisión de Economía Nacional e Inversión del Senado Nacional comenzó este martes con el debate de distintos proyectos de ley que apuntan a establecer un mecanismo de renegociación de los créditos hipotecarios UVA, y escuchó los pedidos de representantes de los damnificados, que son alrededor de 105 mil familias, siguen avanzando las ejecuciones a los deudores, rematan sus propiedades y amenazan a otros para que cumplan a término con una cuota que les devora el total del sueldo de muchos.

Durante el encuentro de la comisión legislativa, se escuchó a Fernanda Yapur, abogada especialista por la provincia de Jujuy, quien exigió “condiciones que sean dignas de pago” para los créditos y dió un claro ejemplo de la gravedad del caso. “El valor de la UVA el 31 de marzo de 2016 era de 14,05 pesos y hoy 4 de mayo del año 2021 es de 75,34 pesos. Eso quiere decir que desde su nacimiento la UVA ha crecido un 536% y este crédito no tiene tope”, resaltó.

Y continuó: “No sabemos cuánto vamos a pagar el mes que viene o cuánto vamos a pagar en la última cuota, que es, en mi caso, en el año 2048 cuando mi hija tenga 51 años. Y así el capital cambia todos los días y esto necesita un tope”.

Sin dudas, muchos argentinos se metieron en este crédito y sacrificaron sus ahorros con el sueño de la casa propia. No obstante, este crecimiento brutal de la cuota hizo que la «zanahoria» se aleje cada vez más y sea inalcanzable. Tal es el caso de una hipotecada UVA mendocina que asegura que empezó pagando una cuota de 17 mil pesos y esta semana le debitaron de su cuenta unos siniestros 70.715 pesos.

«Saqué un crédito UVA para comprarme una casa por un monto de 3.400.000 de pesos en el Banco Supervielle y hoy, en el 2021, con una gran cantidad de cuotas pagadas, que al ser indexado por el índice inflacionario, debo más de 12 millones. Es una locura!», asegura la damnificada mendocina, jefa de familia.

La realidad de estas familias los deja en una situación total de incertidumbre y los convierte en rehenes sin escapatoria del sistema financiero. No pueden vender sus propiedades porque derrumban sus sueños y todo el esfuerzo de sus ahorros… no obstante, los hipotecados UVA quedan a mitad del rio, porque el aumento de las cuotas es desmedido y es desproporcionado a los ingresos salariales llevados a la baja, lo cual acrecientan una deuda interminable e inviable de saldar. Una verdadera pesadilla.

La primera ejecución hipotecaria del país de un crédito UVA se realizó este año en San Rafael, Mendoza. Marcelo Macaluso, empleado bancario y tiene 4 hijos, sacó un préstamo a 30 años por $2.000.000 en el Banco Nación por el que inicialmente pagaba $9.000 por mes en 2017; no obstante, dos años después, la cuota subió a $21.000 y actualmente es de $45.000 “Ni vendiendo la casa podía pagar lo que debía”, se lamentó el hombre, que la cuota le devora la mitad de su sueldo y se resiste al remate de su propiedad. 

Si bien por la cuarentena el gobierno de Alberto Fernández decidió congelar las cuotas de los créditos UVA hasta febrero de este año, la medida que alivió algunos meses, ahora retoma la pesadilla porque hay que empezar a pagar las actualizaciones antiguas y las actuales. Si bien hay un plan de convergencia que plantea que durante 18 meses los aumentos oscilarán entre el 6% y 9% mensuales, la cuota aumentará por encima de la inflación del mes anterior, hasta alcanzar la cuota teórica que debería pagar el propietario.

Con la medida, la familia Macaluso tampoco pudo ponerse al día y el 30 de marzo de este año le llegó una notificación del banco donde le informaban sobre la inminente ejecución de la propiedad.

No obstante, el Banco Central indica que la morosidad es apenas del 0,6%, pero el colectivo de los hipotecados se preguntan retóricamente: “¿Cómo pretenden que haya morosos si se debita automáticamente de la tarjeta antes de que nos depositen el sueldo? Te chupan la cuota, la única forma de ‘zafar’ es si no tenés trabajo, ¡y dicen que no hay deudores!”.

Mientras se habla y habla… la perversa maquinaria financiera sigue «picando» argentinos, en muchos casos se han llevado vidas y gente con graves problemas de salud producto de una situación angustiante. No hay vacunas para esto, sino acciones ¿Alguien puede ponerle freno?

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