Malas noticias para los Cartellone, entre disputas de accionistas y ahora le dieron de baja la concesión de la Ruta 7 firmada en el macrismo

Actualidad Mendoza

Cartellone es una de las compañías de obra pública civil más importantes del país. Nacida en Mendoza hace más de cien años, trabajó con todos los gobiernos, especialmente en la zona de Cuyo. Durante el mandato de Mauricio Macri, acompañaron al Presidente en viajes al exterior, se integraron a la Cámara de Minería Argentina y según la publicación especializada I-Profesional, están entre las treinta empresas de obra pública más beneficiadas de los últimos tres años.

No obstante, este 2020 no fueron buenos tiempos para la firma mendocina. Como consecuencia de una disputa familiar, la tradicional constructora Cartellone fue intervenida por la Justicia de Mendoza.

La decisión de intervenir la empresa surgió después de que uno de los tres hermanos, Gerardo Cartellone, presentara una demanda por las acciones societarias de la compañía contra el directorio de José Cartellone Construcciones Civiles, según el informe publicado por el portal Memo.

José Cartellone

Las acciones de la constructora estaban divididas en tercios entre Gerardo, José y Marilyn. En un momento, José le compró el 33% a su hermana, por lo que Gerardo quedó en condición minoritaria y decidió acudir a la Justicia.

Cabe destacar que también los tres hermanos están procesados en la causa vinculada a los cuadernos de la corrupción, en la que se investiga la cartelización de obra pública, entre otras sospechas. También, la empresa está siendo investigada por la causa Odebrecht en Argentina.

Sin ruta 7: El Gobierno Nacional dio de baja a Cartellone su contrato de PPP que firmó Macri

El Gobierno nacional dio de baja 5 de los 6 corredores viales que el gobierno de Mauricio Macri había licitado bajo el sistema de Participación Público-Privada (PPP).

El Ejecutivo había fijado para el 30 de noviembre el plazo final para que las empresas que habían ganado la licitación presentaran el cierre financiero. En ese contexto, cuatro de las adjudicatarias rescindieron los contratos de mutuo acuerdo con el Gobierno, dos de ellas en septiembre. La única que no llegó a un acuerdo fue José Cartellone Construcciones Civiles, que tenía la adjudicación del Corredor C.

Por ese motivo, el Gobierno rescindió con Cartellone de manera unilateral, aunque confía en evitar el juicio. Las empresas PPP macristas venían pagando millones de dólares en garantías bancarias por los créditos tomados en el exterior, lo que a muchas de ellas este año les generó un rojo muy importante en sus balances, ya que los contratos están paralizados (en promedio se ejecutó el 2%) y no estaban cobrando nada. En ese sentido, Cartellone había pagado poco más de 18 millones de dólares al Banco Galicia.

El ministro de Obras Públicas, Gabriel Katopodis denominó estos contratos PPP como «un modelo ruinoso del macrismo, que fracasó y perjudicó los intereses de los argentinos y argentinas».

“Fueron contratos diseñados para favorecer al sector financiero. Las obras tuvieron una ejecución de solo el 2% en promedio y le iban a salir al Estado tres veces más. Alcanzar estos acuerdos significa ahorrarle a la Argentina un costo millonario en dólares”, señaló Katopodis.

Una obra flojita de financiamiento

El Corredor C era uno de los seis corredores viales con peaje que el ministro macrista Guillermo Dietrich licitó por el mecanismo de Participación Público Privada. El plan implicaba obras en más de 2.500 kilómetros a través de la construcción de nuevas autopistas (813 km), rutas (1492 km), obras especiales (252 km) y 17 variantes, con una inversión estimada en 6.000 millones de dólares durante los primeros cuatro años.

El Corredor Vial C había quedado a cargo de la empresa José Cartellone Construcciones Civiles, que administrará 778 kilómetros de la ruta nacional 7 entre Buenos Aires y Mendoza.

El plazo del contrato PPP era de 15 años. En ese lapso, la Ruta Nacional 7 debía completarse como autopista desde el límite provincial mendocino con San Luis, hasta la localidad de Potrerillos. Unos 224 kilómetros en total.

No obstante, ya en agosto del 2018, a pocos días de la licitación, el CEO de la compañía, Carlos Ruiz reconocía algunas dificultades que tenía la empresa concretamente en el financiamiento del Corredor C.

“La financiación de las PPP (el Corredor C es una obra de Participación Público Privada) es un tema bastante dinámico y que cambia minuto a minuto por cuestiones exógenas y endógenas a Argentina, es algo que estamos monitoreando permanentemente. Hay algunos grupos de Washington que venían entusiasmados, pero hoy entendemos que la posibilidad de emitir deuda tanto pública como privada se ha complicado”, advertía en su momento Ruiz.

Los años dorados cornejistas

Atrás quedaron los «buenos tiempos» de Cornejo gobernador, donde los Cartellone obtuvieron millonarias y generosas concesiones de obras para la provincia. Incluso se especulaba con ser una de las empresas que se quedaba con «la obra del siglo» Portezuelo del Viento, pero lamentablemente se quedó sin nafta…

En diciembre de 2017, Cartellone Construcciones Civiles SA obtuvo la adjudicación para construir la cárcel Almafuerte II ya inaugurada con una inversión del Estado de $1.952 millones de pesos.

En octubre de 2018, Cornejo licitó el Polo Judicial para tres edificios: la Suprema Corte, el Ministerio Público Fiscal y un centro de detenidos. Cartellone fue uno de los cinco oferentes. No obtuvo la licitación. Pero ingresó como subcontratada a través de Prear Pretensados Argentinos SA, especializada en estructuras premoldeadas.

Finalmente, entre otras obras, en marzo de 2018 consiguió la adjudicación de una de las obras viales más caras: 40 kilómetros de ruta en la Variante Palmira de la Ruta Nacional 7, estratégica para descargar tránsito pesado en el paso hacia Chile. Cartellone ganó la obra de Vialidad Nacional y de la Provincia al presentar una oferta con un costo de menos el treinta por ciento del valor oficial. Hoy se le cayó el negocio por no tener un adecuado equilibrio financiero.

El socio Lauti

En esos buenos años de negocios de Macri y Cornejo, el hijo de por ese momento gobernador de Mendoza, Lautaro, era un exitoso empresario con tan solo 26 años. Además de ir constituyendo una serie de empresas de los más diversos ruros con mucho éxito en la provincia, lo convirtieron en socio de uno de los directivos del grupo Cartellone, uno de los contratistas mendocinos de obra pública más importantes del país.

En 2017, Roberto Ariel Pérsico pasó a integrar el directorio de la compañía madre del grupo Cartellone como director titular y sus hijos no perdían el tiempo y comenzaron a crear sociedades con el hijo de Cornejo.

Había buena vibra! Casualmente, cuando Pérsico ascendía en la compañía, los Cartellone conseguían en Mendoza los contratos más importantes y millonarios. 

Los tiempos de pandemia no fueron buenos para muchos empresarios amigos. Por eso la propuesta Mendoza Activa fue un interesante salvavidas para muchos empresarios cercanos al gobierno radical. Pero, con el cambio de camiseta en el Gobierno Nacional, los negocios firmados por el macrismo, flojo de papeles, se van cayendo de a poco.

Para Lauti sería mucho más que un sentimental orgullo que su padre pueda convertirse en el próximo presidente de Argentina… sería verdaderamente un trampolín para que ese chiquilín emprendedor pueda ser un verdadero hombre de negocios.