Sociedad de infectología recomendó no utilizar ibuprofeno inhalado para tratar cuadros de Covid-19

Actualidad Mendoza

Si bien en muchas provincias se está utilizando en cuadros severos de coronavirus, el ibuprofeno inhalado está todavía en fase experimental, y su autorización es para “uso compasivo” o de emergencia. Pese al entusiasmo que genera en sus promotores, en las últimas horas una reconocida sociedad científica argentina desalentó u uso. Se trata de la Sociedad Argentina de Infectología (SADI), que este martes emitió un comunicado donde recordó que “no existan evidencias de mayor calidad” en los pacientes que fueron asistidos por el medicamento, por lo cual se recomienda que “no se utilice el ibuprofeno inhalado al margen de estudios debidamente registrados, aprobados y que sean éticamente aceptables”.

Mediante un documento, la entidad remarcó que existen “innumerables consultas tanto de pacientes como profesionales de la salud”, y alertó que “la politización generada en torno a la utilización del ibuprofeno inhalado para el tratamiento del Covid-19”. El posicionamiento de la SADI llega cuando se inició un ensayo clínico bajo reglas de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT).

Cabe recordar que paradójicamente, el Ministerio de Salud de Mendoza autorizó a principios del mes de septiembre el uso del ibuprofeno de sodio inhalado para el tratamiento de pacientes con coronavirus. Según informaron autoridades de la provincia, su aplicación podrá llevarse a cabo en centros asistenciales públicos y privados.

«Vamos a comprar 500 cascos, que en el mercado tienen un valor que va de los 400 a los 600 dólares», dijo Suarez en declaraciones a la prensa local.

La medida, que fue publicada en la resolución 02224 con la firma de la ministra de Salud, Ana María Nadal, autoriza “como medida sanitaria excepcional el uso de ibuprofeno de sodio inhalado, como tratamiento de uso compasivo ampliado para pacientes diagnosticados con covid-19, en todas las instituciones de salud de la provincia”.

Sin embargo, el documento oficial de la SADI fue contundente respecto de la postura de la entidad respecto del uso de ibuprofeno nebulizado. En primer lugar, “no existen en la actualidad estudios clínicos adecuados que fundamenten su utilización y a la fecha no se ha presentado ningún proyecto de investigación diseñado apropiadamente con el fin de probar su utilidad”. En segundo lugar, agregó la SADI, siguiendo los lineamientos de ANMAT, la utilización de una medicación en carácter de uso compasivo, “solo se encuentra autorizada para pacientes debidamente identificados, lo que excluiría su utilización en forma masiva como actualmente se pretende”. “En tercer lugar, no es recomendable administrar tratamientos que no estén enmarcados en ensayos clínicos diseñados adecuadamente, ya que los datos respecto a su seguridad, eficacia, riesgos y beneficios no quedarán registrados, lo que a la postre no permitirá efectuar una evaluación con rigor científico sobre su eficacia”, destacó el documento.

Este tratamiento todavía no está aprobado por la ANMAT ni autorizado para su comercialización, según confirmó el organismo estatal y distintos investigadores relacionados con el proyecto. Y la propia empresa Luar aclara en su página oficial que se trata de “un medicamento en fase experimental” y emitió un comunicado donde confirmó que presentó ante la ANMAT la solicitud para realizar un ensayo clínico en Fase 2. Por el momento, este protocolo de investigación aún no ha sido autorizado. Sin embargo, en muchas provincias se dio el visto bueno, tanto en Mendoza como en Buenos Aires, Salta, Jujuy o La Rioja, entre otros. En tanto, farmacias de Santa Fe fueron autorizadas para la producción magistral del tratamiento. Ante esto, la SADI declaró que “ante la amenaza que implica la utilización de medicamentos de manera inadecuada tanto para la seguridad de los pacientes como para la bioética, corresponde hacer una férrea defensa de estos principios rectores para SADI”. Sin perjuicio de lo expuesto SADI no desconoce la situación de angustia que las pandemias generan en la población. Pero este sentimiento no puede ser tomado como excusa para amparar el uso inapropiado de tratamientos que puedan generar riesgos mayores que aquellos que pretendieron evitarse”, concluyó la entidad.

El documento de la SADI que desalienta el uso del ibuprofeno inhalado.