En la «Mendoza de las libertades», los mendocinos son esclavos de OSEP. Vadillo propone la «libre elección de la obra social»

Actualidad Mendoza

Mientras el gobernador Rodolfo Suarez no encuentra la brújula de su gestión en materia sanitaria, habilita actividades en el contexto de un sistema de salud provincial al límite, apelando solo a combatir el Covid a través de la resignación.

La contención ciudadana en materia sanitaria del gobierno provincial queda postergada a cambio de «libertades» de la actividad económica, de la recaudación del Estado provincial para sostener todo el aparato gubernamental de Suarez.

En esas prioridades quedaron atrapados miles de mendocinas y mendocinos que sintieron el abandono y la desprotección de su obra social, que se vio incrementada durante la pandemia; son innumerables los reclamos y denuncias desde hace años por la deficiente administración de la misma, realizadas por afiliados (por la falta de cumplimiento en las prestaciones) y prestadores de toda la provincia (por la falta o demora en los pagos de los servicios).

Cerrando el mes de septiembre, el diputado provincial, del bloque Ciudadanos por Mendoza, Mario Vadillo presentó en la legislatura un proyecto a fin de que se modifique la carta orgánica que regula el funcionamiento de la obra social de empleados públicos de la provincia de Mendoza (OSEP) quitando la obligatoriedad de afiliación para empleados públicos, jubilados y pensionados; dejando la oportunidad a todos los ciudadanos alcanzados de elegir su obra social.

En el Zoom organizado la semana pasada por el diputado de Ciudadanos, Mario Vadillo, decenas de mendocinos manifestaron la deficiente cobertura de la OSEP, que no cumple con la urgentes necesidades de sus afiliados, algunos con discapacidades, otros con enfermedades graves que no pueden esperar y son cautivos de la burocracia de una torpe asistencia del Estado.

Una paradoja en la Mendoza gobernada por el radicalismo: de la boca para afuera se habla de «derechos y libertades», pero cuando de asistencia social y de salud, todos los mendocinos son «esclavos» de la obra social.

Frente a ello, el diputado Vadillo se pregunta: «¿Se puede cambiar de obra social?»

Si, la posibilidad de cambio y elección del afiliado existe, las leyes 23.660 y 23.661 contemplan el derecho de libre elección de obras sociales. Y específicamente la ley Ley 24741 de obras sociales universitarias expresamente lo tiene establecido en su art. 1 tercer párrafo, se garantiza el derecho de los trabajadores universitarios a la libre elección de la obra social.

El gran impedimento surge con las las Obras Sociales Provinciales (por ejemplo OSEP) y obras sociales que se encuentran por fuera del sistema de la ley 23660/23661, que establecen el sistema de afiliación obligatoria.

“Existen numerosos fallos debido a las diferencias de criteros de interpretación de las normas, y por la negativa reiterada realizada hacia muchos afiliados en los que se resolvió a favor de la libertad de elección del trabajador..” Los decretos nacionales 504/1998 art 13, Decreto N. 9/93 y su modificatorio N. 1.301/97, el Dec. 1004/01, incluso la y 3021 de la Ciudad de Buenos Aires, que consagran el derecho a la opción de cambio por parte de los beneficiarios del Sistema nacional del Seguro de Salud, debiendo preservar los derechos y las obligaciones de los beneficiarios y de las Obras Sociales como Agentes del Sistema; manteniendo los principios de solidaridad y equidad en que debe desarrollarse el Sistema de Seguridad Social.

“Es importante mencionar que si bien la opción de cambio es para beneficiarios de obras sociales sindicales, jubilados y pensionados, personal de dirección, monotributistas, personal doméstico y del régimen de pasantías; allí el trabajador puede ejercer el derecho de opción desde el momento mismo del inicio de la relación laboral, no se justifica que no pueda aplicarse a todos los trabajadores en general” resalta el diputado Vadillo.

Puede observarse entonces una clara discriminación entre ser trabajador de Estado, organismo u ente nacional o ser de una provincia, de acuerdo a ello son los derechos que tenga el ciudadano de poder elegir sobre como protegerá su salud y la de su familia. Entonces no es ilógico pensar que las legislaciones debieran adecuarse e ir todas en el mismo sentido, no convirtiendo en un mercado monopólico omnipotente que nadie controla ni sanciona pero que maneja una gran presupuesto.

Motivos sobran, son todos de público conocimiento, OSEP es la obra social mas grande de la provincia, teniendo acaparados y cautivos a mas de 400 mil afiliados. No es fuerte la palabra “cautivos”? Si, claro que lo es, y sucede porque el sistema de afiliación es obligatorio para los trabajadores estatales, sin tener opción a poder elegir una obra social que se adapte a las necesidades que la persona o grupo familiar requiera, es un sistema perverso en donde solo se recauda, es una caja política”.

Continúa: “..el sistema de obras sociales debe tender a cumplir con su objetivo principal: objeto principal asegurar la prestación de servicios médico asistenciales que contribuyan a la preservación de la salud física y psíquica de sus afiliados, y para ello debe garantizar que el afiliado goce de todas las prestaciones a las que está obligada, y que en caso de no hacerlo el afiliado libremente pueda optar, tenga poder de decisión sobre que obra social se ocupará de resguardar su salud…” afirma el diputado de Ciudadanos por Mendoza.

Cabe mencionar que al ser una afiliación obligatoria para los empleados públicos cobra si o sí las cuotas debido a que las mismas se descuentan automáticamente por el bono de sueldo, y que el afiliado no tiene opción de pedir cambio. Se suman los afiliados voluntarios quienes eligen libremente su afiliación y son aproximadamente 40 mil, debido a que desde el año 2014 no se permitió el ingreso de afiliados voluntarios que vinieran de sectores privados.

“Son numerosos los reclamos que recibo como legislador y como ex miembro fundador de una asociación de defensa del consumidor, donde las prepagas y sus problemas son moneda corriente, pero OSEP es el foco de la problemática para todos los afiliados; que pelean dia a dia con los problemas y falta de prestaciones médicas por parte de la OSEP” afirma Vadillo.

Es importante remarcar que la misma ha sido un gran caja política que mucho dinero le cuesta al erario público, debido a que en todos los presupuesto anuales se destinan millones  ($100.000.000. en el presupuesto 2020) para el sostenimiento de esta obra social, junto a los obligatorios aportes de los miles de empleados públicos y que sin embargo pareciese nunca ser suficiente.

Parte de los graves inconvenientes con OSEP es que al ser un ente autárquico, se controla asi misma; no tiene control de otro ente ni ministerio; por ende ante la falta de prestación, mal trato, negativa cobertura, tratamientos urgentes; y agravados encima por la pandemia, “..el afiliado debe acudir a la justicia provincial mediante amparos judiciales a fin de que la obra social cumpla con lo que por ley es obligatorio, lo que implica un desgaste psíquico y económico, sumado a la pérdida de tiempo que conlleva, que en temas de salud es primordial debido a que la falta de atención y prestación ocasiona un agravamiento en el estado de salud del afiliado y de su grupo familiar..” detalla el diputado, quien a su vez es abogado especialista en temas de consumo, y con vasta experiencia en tema de obras sociales.

En lo que va del año y en plena pandemia, los aumentos en los coseguros y cuota de voluntarios (son decididas por el directorio) fue de un 80% en coseguros y un 20% las cuotas mensuales de los afiliados voluntarios, decisión inoportuna teniendo en cuenta la realidad que atraviesa el país por la pandemia, y más aún cuando ello no se correlaciona con una buena prestación del servicio y la falta de aumentos en los salarios.

Es importante mencionar que otro de los sectores perjudicados es de personas con discapacidad, para quienes el destrato y maltrato es peor, debido a que las prestaciones habituales que necesitan a diario, muchas veces no son cumplidas porque, en palabras del legislador: “..Osep no paga en tiempo y forma; lo que se traduce en que no reciben por ejemplo terapias de rehabilitación, transporte, educación, asistencia, maestra de apoyo, acompañantes terapéuticos, asistentes domiciliarios, psicólogos, pañales e insumos, consultas sin coseguro con diversos profesionales, por nombrar solo algunas, lo que acarrea un deterioro en el estado de salud..y ojo! a los afiliados se les descuenta obligatoriamente, tenga o no discapacidad…” cierra Vadillo.