Plasma sanguíneo: primer ensayo asegura que no trae beneficios en neumonías graves por Covid-19

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El suero creado a partir de plasma de personas que atravesaron el coronavirus es desde el inicio de la pandemia uno de los tratamientos experimentales que más entusiasma a los especialistas. Algunos casos muy difundidos –como el del intendente de Lomas de Zamora Martín Insaurralde –generó expectativas, a la espera de los resultados de un ensayo clínico. Pero los resultados de este estudio no traen noticias alentadoras: según se informó, no trae beneficios en pacientes que desarrollan neumonía grave por Covid-19. Así lo informó el hospital Italiano de la Ciudad de Buenos Aires, que estuvo a cargo del estudio. “Los resultados del estudio PlasmAr muestran que entre los pacientes hospitalizados con neumonía por Covid-19 con criterios de gravedad el uso de plasma de convalecientes no produjo un beneficio clínico significativo a los 7, 14 o 30 días de seguimiento en comparación con el uso de placebo”, destacó la comunicación del nosocomio, que iba a anunciar los resultados hoy viernes, pero ayer se filtraron por redes sociales, adelantando la información.

Del ensayo se realizó en 12 hospitales y centros asistenciales de todo el país, y del mismo participaron 334 pacientes, de los cuales a 222 se les dio plasma y a los demás, una solución salina. El promedio de edad fue de 62 años con un 68 por ciento de hombres. Los detalles técnicos del trabajo serán publicados en las próximas semanas, y se espera que sean publicados en The New England Journal of Medicine. Los resultados decepcionan en momentos que todavía se busca una cura para el coronavirus, y que sólo en el país tiene 13 ensayos abiertos con distintas alternativas farmacéuticas. El plasma generó tanta expectativa que existe una ley de donación de sangre para fomentar que las personas que pasaron por la enfermedad colaboren con la producción del suero, y los gobiernos en distintas instancias realizan campañas en tal sentido. Hasta ahora, de los 408 estudios en todo el mundo registrados con plasma para Covid-19, no había ninguno de estas características. Los trabajos observacionales habían encontrado buenos resultados, pero no comparados en placebo.

En el mundo, varios ensayos se llevan adelante para comprobar la eficacia del plasma. La Administración de Drogas y Alimentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) autorizó el uso de emergencia de plasma de convalecencia para el tratamiento contra el Covid-19 en agosto. Desde la Clínica Mayo de los Estados Unidos, una de las principales en el uso del plasma, se dio a conocer un estudio titulado «Efecto del plasma de convalecientes en pacientes hospitalizados por Covid-19: experiencia inicial de tres meses», donde se había hallado una relación entre la transfusión de plasma y una menor mortalidad en 35.322 pacientes. Pero a la vez habían reconocido que, en medio de la emergencia, no se había hecho el procedimiento mediante un protocolo estandarizado. Los resultados argentinos bajan las expectativas del tratamiento. “¿Esto significa que el plasma de convalecientes no sirve para nada? No. Significa que no sirve eventualmente -de acuerdo a este protocolo- para este tipo de pacientes. Habrá que buscarle una utilidad en etapas tempranas de la enfermedad”, dijo Claudio Zin, ex ministro de Salud bonaerense.

El estudio PlasmAr

El denominado estudio PlasmAr evaluó a 334 pacientes con neumonía severa y un promedio de edad de 62 años. Para tal fin, a algunos de ellos se les suministró plasma de convalecientes de coronavirus y a otros placebo.

“Los resultados del estudio muestran que a los pacientes hospitalizados con neumonía con coronavirus con criterios de gravedad, el uso de plasma de convalecientes no produjo un beneficio clínico significativo a los 7, 14 y 30 días de seguimiento”, según un comunicado del Hospital Italiano.

Según los responsables del estudio, este ensayo “marca un hito en las estrategias terapéuticas para COVID-19, dado que si bien se conocían datos de seguridad respecto al uso de plasma de convalecientes, no se disponía de datos fehacientes respecto a su eficacia”.

Se precisó que tanto en la Argentina como en otros países del mundo, “se esperaban resultados de los ensayos clínicos en curso de los cuales Plasm-Ar fue el primero en completar su seguimiento y análisis”.

Del trabajo participaron los hospitales Italiano de Buenos Aires, el Italiano de San Justo, la Clínica Zabala, el Sanatorio Agote y la Clínica Santa Isabel de la Ciudad de Buenos Aires, el Hospital Universitario Austral de la Provincia de Buenos Aires, el Hospital Zonal Ramón Carrillo de Bariloche, así como el Ramos Mejía y el sanatorio de la Trinidad de la Ciudad Autónoma, el Hospital Privado de la Comunidad de Mar del Plata y el Hospital Privado de Córdoba.

Por su parte, las autoridades del Hospital Italiano de la Ciudad de Buenos Aires darán este sábado más detalles del estudio durante una conferencia de prensa virtual.