Frente a los frecuentes hechos de inseguridad, el diputado Álvaro Martínez propone sumar las pistolas Taser a las fuerzas de Seguridad mendocina

Actualidad Mendoza

La muerte del oficial Juan Pablo Roldán, asesinado por un paciente psiquiátrico que murió luego a raíz del mismo hecho, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, endurece la polémica sobre el uso de las pistolas Taser. En tanto, vicejefe de Gobierno porteño, Diego Santilli, confirmó la reactivación del proceso de licitación para dotar de 300 armas de ese tipo a la Policía de la Ciudad. 

En el ámbito actual, los hechos de inseguridad que ocurren en la provincia de Mendoza no cesan e incluso aumentan en proporciones alarmantes. Frente a ello, un sector de la ciudadanía indica que la actividad policial requiere actualizar los criterios de acción vigentes en la Policía de Mendoza, atento a la necesaria utilización de la fuerza pública en la defensa de los intereses de los ciudadanos, en consonancia con las normas Constitucionales y supra legales que rigen sus deberes y responsabilidades en el desempeño de su profesión, de acuerdo a normado en los Convenios Internacionales suscriptos por nuestro país, en la Constitución Nacional y en la Normativa pertinente.

El diputado del Pro Álvaro Martínez, junto a su bloque presentan un proyecto de Ley para instituir el uso y capacitación de los integrantes de las fuerzas de seguridad en armas eléctricas no letales.

Martínez destacó: “La incorporación de armas electrónicas de uso no letal permitirá abordar situaciones operacionales en las que resulte necesaria la utilización de la fuerza sin el empleo de armas de fuego, siendo un medio intermedio para ejercer un uso racional y gradual de la fuerza ante situaciones de enfrentamientos con personas violentas o amenazantes, brindando a la Policía de Mendoza una opción táctica adicional en reemplazo de las armas de fuego» sostuvo el legislador.

Estas pistolas, según funcionarios del gobierno anterior, como la exministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, había sido pensadas para su utilización en lugares donde circula mucha gente, espacios abiertos como estaciones de trenes, aeropuertos o lugares concurridos, como el restaurante en que ayer ocurrió el incidente, para evitar poner en peligro a terceros pero poder lidiar con los agresores.

¿Cómo funcionan? Generan una descarga eléctrica que inmoviliza a un potencial agresor. Cuando son disparadas, unos dardos guiados por un cable por una distancia de hasta diez metros provocan una descarga de 400 volts durante cinco segundos. Eso inmoviliza de inmediato a un atacante. El arma, además, graba toda la secuencia de uso -en imágenes y en audio-, por lo que pueden verificarse posteriormente las condiciones de tiro (eso no ocurre con las armas de fuego reglamentarias).

«Funcionan con un dispositivo electrónico que con un disparo o dos -a corta distancia- producen un impacto en el delincuente que consigue por unos instantes la inmovilización para que pueda ser aprehendido. Por eso las llamamos armas electrónicas no letales: permite la inmovilización y la aprehensión, y no otras consecuencias», había explicado en su momento el entonces jefe de Gabinete del Ministerio de Seguridad de la Nación, Gerardo Milman.

«Estas armas permiten la inmovilización y la captura de delincuentes en determinadas situaciones, no son para todas las situaciones. Por eso inicialmente van a ser utilizadas en lugares como trenes», había agregado, por entonces.

El uso de pistolas Taser por parte de fuerzas federales había sido anunciado a principios de enero de 2019. Patricia Bullrich había defendido la utilización de estas armas a pesar de las críticas y objeciones de dirigentes políticos y sociales y de especialistas en la temática. La idea del diputado Álvaro Martínez con su proyecto, tal como se está llevando adelante en la Ciudad de Buenos Aires, es aplicarlo a las fuerzas de seguridad de la provincia de Mendoza.

Dentro de los artículos del proyecto de Martínez se destacan:

1°.- Los funcionarios de la POLICÍA DE MENDOZA cumplirán en todo momento los deberes que les impone la ley, sirviendo a su comunidad y protegiendo a todas las personas contra actos ilegales, en consonancia con el alto grado de responsabilidad exigido por su profesión, en cumplimiento y en protección de la dignidad humana y los derechos humanos de todas las personas. Sólo podrán usar las armas electrónicas no letales, cuando sea estrictamente necesario en el cumplimiento de sus deberes y en la medida que lo requiera el desempeño de sus tareas.
ARTÍCULO 2°.- Se hará uso de las armas electrónicas no letales cuando resulten ineficaces otros medios no violentos, en los siguientes casos: a) Para inmovilizar, proceder a la detención o para impedir la fuga de quien represente o manifieste peligro inminente de lesionar a terceras personas o de autolesionarse. b) Cuando deba ejercerse la legítima defensa propia o de terceras personas. c) Para impedir la comisión de un delito de acción pública.
ARTÍCULO 3°.- Sólo podrán emplear armas electrónicas no letales los funcionarios de la POLICÍA DE MENDOZA que ocupen los cargos de Inspector, Ayudante, Subayudante o Auxiliar Mayor y hayan sido especialmente instruidos para su empleo, luego de haber recibido la capacitación específica.
ARTÍCULO 4°.- Ante el necesario empleo de armas electrónicas no letales, funcionarios de la POLICÍA DE MENDOZA deberán identificarse como tales de viva voz advirtiendo su inmediata intervención, salvo que dicha acción pueda suponer un riesgo de lesiones para otras personas, o cuando resultare ello evidentemente inadecuado o inútil, dadas las circunstancias del caso.
ARTÍCULO 5°.- Se considerará que existe peligro inminente, entre otras situaciones, en las siguientes circunstancias: a) Cuando se desarrollen conductas amenazantes que pongan en peligro la integridad física del agente o de terceras personas. b) Cuando se manifiesten conductas violentas que indiquen la inminencia de un ataque al agente o a terceras personas. c) Cuando el número de los ofensores o la imprevisibilidad de la agresión esgrimida, impida materialmente el debido cumplimiento del deber, o la capacidad para ejercer la defensa propia o de terceras personas.
ARTÍCULO 6°.- Luego del uso de armas electrónicas no letales, se procederá a analizar los archivos de audio y video que deberán registrar las mismas, a los efectos de efectuar el pertinente control administrativo.
ARTÍCULO 7°.- Las armas eléctricas no letales que se adquieran deberán cumplir, al menos, con las especificaciones técnicas detalladas en el ANEXO I, que es parte integrante de la presente.
ARTÍCULO 8°.- Instrúyase al Ministerio de Seguridad a que procedan a la inmediata implementación de cursos de capacitación específica para el empleo de armas electrónicas no letales.