La ANMAT remarcó que no hay evidencia de la efectividad de las cabinas sanitizantes en personas

Actualidad Mendoza

Muchos intendentes de Mendoza realizaron una importante campaña de difusión mediática en la inversión e instalación de los llamados “túneles de desinfección” en distintos puntos de la ciudad o salidas de supermercados y que se popularizaron en esta pandemia, recurriendo a la utilización de una luz ultravioleta y un desinfectante para esterilizar a los vecinos de varios Departamento de Mendoza.

Pero mediante un comunicado, la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) alertó que este tipo de dispositivos no tiene evidencia de ser eficaz en personas, y que en el país está recomendado sólo para superficies inertes. La aclaración se da cuando comenzó a pensarte en este elemento como parte de los paquetes de lucha contra el Covid-19, y una empresa argentina comenzó a producirlos a gran escala. Uno de los problemas remarcados por la agencia reguladora es el uso de estos desinfectantes, que pueden causar daños a las personas expuestas. Por estas razones, no se recomendó el uso en el país.

Las cabinas sanitizantes o túneles de desinfección comenzaron a ganar terreno en distintos países en plena pandemia de coronavirus, y fueron pensados para su uso en el personal de salud. Ante la presencia de estos en algunos hospitales, la ANMAT emitió un documento donde recordó que “no se encuentran autorizadas” por la entidad. “Si bien determinados productos utilizados por este tipo de mecanismos se encuentran inscriptos ante esta administración nacional, su eficacia y seguridad está demostrada para el uso en superficies inertes distintas a las propuestas, no contándose con evidencia que demuestre su eficacia y seguridad para ser aplicados sobre personas con el fin de descontaminar para Covid-19”, informó el comunicado.

Para la ANMAT, “es preciso recordar que los desinfectantes de superficies requieren tiempos de contacto variables para ser efectivos. Por ello, al ser aplicados sobre las personas, aún en baja concentración o por tiempo breve, puede causar potenciales efectos irritantes para la piel y mucosas, reacciones cutáneas, lesiones oculares y afectación del tracto respiratorio”.

Con esta pandemia, las cabinas sanitizantes se popularizaron, y varios países incrementaron su uso. China fue uno de los primeros en construirlas, y segpun los registros se las puede ver operar en Taiwán, Singapur, Japón y Corea del Sur. Luego aparecieron funcionando en Alemania, Francia, España, Reino Unido e Italia, entre otros países europeos. En el continente, se utilizan en Estados Unidos México, Chile, Colombia y Brasil. En el país, ya hay algunos emprendimientos que las producen, y promocionan su uso, como se vio en el informe televisivo. Pero la ANMAT insistió con su rechazo. “Actualmente el uso de cabinas sanitizantes o túneles de desinfección no han mostrado efectividad en la desinfección o la reducción de los contagios, además de aportar una falsa sensación de seguridad en las personas, conduciendo a que se descuiden las medidas básicas de prevención establecidas, como el lavado frecuente y consciente de manos, y el distanciamiento social preventivo y solidario”, agregó la entidad nacional.

Por todo esto, la ANMAT recomendó “no utilizar este tipo de dispositivos de rociado de sustancias químicas sobre el cuerpo humano”, y promovió las medidas vigentes como distanciamiento social, lavado de manos y uso de barbijo social como las formas adecuadas de prevención de Covid-19.