La pobreza ya alcanza al 35,4% de los argentinos, según el Indec

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El Índice de Pobreza aumentó al término del primer semestre del año a 35,4% en relación a igual período del año pasado, cuando se registraba 27,3%, informó hoy el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).

Además, alcanza al 25,4% de los hogares. Las regiones más pobres están en el Norte: el NEA registra un 42,4% y el NOA un 39,9%. La cifra más baja midió el Indec en la Patagonia, con 28,5%.

En tanto, según el Indec, en el 1° semestre de 2019, la pobreza fue de 52,6% entre los menores de 15 años; de 42,3% en las personas de 15 a 29; de 30,4% en las de 30 a 64; y de 10,4% en las mayores de 65.

El análisis por regiones arroja que las más afectadas fueron los Partidos del GBA (39,8%), Gran Resistencia (46,9%), Corrientes (41,4%), Formosa (40,1%), Gran Mendoza (37,6%), Posadas (39,8%), Gran Catamarca (40,1%), Gran Tucumán (40,4%), Salta (41,8%), Santiago del Estero (44,8%), Concordia (52,9%). Por su parte, el análisis por edad arroja que el estrato etario más afectado ha sido el de los niños y niñas de 0 a 14 años (52,6% pobres y 13,1% indigentes).

Esta medición de pobreza es la más alta de toda la gestión del presidente Mauricio Macri quien asumió a fines de 2015 con una pobreza del 29%, según las mediciones alternativas (caso Observatorio de la UCA), por la ausencia de índices oficiales de aquel momento. 

No obstante, se estima que el presidente Macri concluirá su actual mandato con un nivel de pobreza más alto por el deterioro económico y social del semestre en curso, en especial a partir de agosto, luego de las PASO. Esa medición se conocerá en marzo de 2020.

Este fuerte incremento de la indigencia y de la pobreza se explica por el deterioro de las condiciones de vida de la población como consecuencia de varios factores: caída del salario real, deterioro de las jubilaciones y demás prestaciones sociales, pérdida de empleos, crecimiento del cuentapropismo y de los empleos informales en un contexto de retracción de la actividad económica, retroceso del consumo y de la inversión y caída de poder adquisitivo de la población frente al aumento de la inflación.

La medición del INDEC se denomina de pobreza por ingresos  porque toma en cuenta los ingresos de las personas y familias y los contrasta contra el valor de la canasta de alimentos básicos y la canasta básica total.

Esa comparación arroja que los valores de ambas canastas en esos 12 meses, a junio,aumentaron entre un 58,3% y 58,9%, por encima de la propia inflación frente aumentos de salarios y de jubilaciones en torno del 35% y de deterioro de ingresos de los cuentapropistas informales y monotributistas registrados.

Como ese deterioro de los ingresos de la población continuó en los meses siguientes y el empleo siguió en retroceso, se estima que la próxima medición de ambos indicadores sociales del segundo semestre de este año arrojará porcentajes aún más elevados.