El Congreso debate la despenalización del cannabis para su uso medicinal

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La diputada nacional por Mendoza, Soledad Sosa del Frente de Izquierda Partido Obrero expuso ayer en una masiva reunión informativa de la Comisión de Salud y Acción Social de la Cámara de Diputados del Congreso de la Nación su proyecto de ley de despenalización del cannabis para uso medicinal, elaborado junto a organizaciones y familiares de personas con patologías complejas.

En la misma se recibió a las organizaciones de cannabis medicinal como CADEMA, Mamá Cultiva, CADECAM; RUCAM, Intercambio, y profesionales de la Salud como Marcelo Morante de la UNLP, Silvia Kotchen del CONICET y directora de la sección Epilepsia del Hospital Ramos Mejía, entre muchos más oradores.

La diputada Sosa que impulsa uno de los proyectos puestos a consideración de la comisión declaró: “nuestro proyecto que ha sido elaborado con las organizaciones de familiares, y que presentamos en una gran audiencia pública el pasado 7 de mayo, busca que el Estado asuma el control y regulación de las distintas actividades relacionadas al cannabis para uso medicinal, como también se permita la investigación científica, se anulen todas las disposiciones legales que penalizan el consumo, la tenencia o la producción para fines terapéuticos, que se incorpore a la red hospitalaria médica estatal y público, y al vademécum obligatorio de obras sociales y prepagas, como también establece un plazo de siete días hábiles para la autorización de la importación”.

Y agregó: “esta masiva concurrencia demuestra la enorme necesidad para las personas que padecen epilepsia refractaria, dolor oncológico, escleorósis múltiples y demás patologías que con el uso del cannabis medicinal ven mejorar su calidad de vida, se impone el tratamiento urgentemente de una ley que respete su derecho a la salud como derecho fundamental. Ante el compromiso de los diputados del PRO de avanzar en un plenario de comisiones para este tratamiento, sostenemos nuestro proyecto que plantea la gratuidad y la incorporación al sistema de salud defendiendo su aspecto público, gratuito y universal. Hay que terminar con el lucro del  dolor, con la penalización o amedrentamientos a los consumidores ya que por prejuicios, e imposiciones de la medicina tradicional o de los intereses de laboratorios se impide que se avance en la investigación científica de las propiedades de esta planta en nuestro país.”

Durante la reunión expusieron Marcelo Morante, médico, profesor e investigador de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP); Valeria Salech, presidenta de Mamá Cultiva Argentina; María Laura Alasi, mamá de Josefina, una nena con epilepsia que logró la autorización del ANMAT para importar el aceite de cannabis; así como representantes de las organizaciones Cameda (Cannabis Medicinal Argentina), entre otras.

También estuvo presente, entre otros invitados, el intendente de General Lamadrid, Martín Randazzo (Cambiemos), que impulsa un proyecto para establecer en esa localidad bonaerense un cultivo estatal para producir cannabis medicinal.

En ese contexto, Conti -autora de una de las iniciativas- pidió dejar de lado “los prejuicios y que se abra a las necesidades de nuestro pueblo”, y cuestionó la ley de estupefacientes, a la que calificó de “vetusta, retrógrada y autoritaria”.

Para Araceli Ferreyra, “no hay razones para seguir dilatando el tratamiento” de este proyecto, y recordó que “hay resultados científicos que demuestran la veracidad de lo que dicen estos papás”.

En tanto, Sosa Capurro destacó la necesidad de avanzar con el tratamiento de los proyectos “porque los familiares tienen que pasar por trabas que le impone el Estado para mejorar su calidad de vida”.

María Laura Alasi, integrante de Cameda y mamá de una nena con epilepsia, relató el caso de su hija, que experimentó visibles mejoras en su calidad de vida y pidió que el aceite de cannabis “se pueda fabricar libremente en Argentina”.

“No vengo a pedir permiso para utilizar el aceite sino para que analicen cómo crear regulación que muestre un Estado presente y que prime la razón y no el prejuicio”, sostuvo.

También Valeria Salech, de la organización Mamá Cultiva, advirtió que el cambio en los nenes que se tratan con aceite de cannabis «es radical y la prueba son ellos, nuestros hijos”, y aseguró que van a “seguir cultivando”, a la vez que señaló que “la mirada prohibicionista nunca tiene en cuenta la salud ni a los chicos”.

El debate de estos proyectos estaba previsto también en la Comisión de Legislación Penal, que preside la diputada radical Gabriela Burgos, quien no obstante se hizo presente en la reunión y se comprometió a convocar a un plenario para abrir el debate y “sacar algún tipo de regulación para esta problemática”, al advertir que se trata de “un tema transversal que va más allá de los partidos políticos”.