Germán Ejarque y el escándalo del Defensor de la personas con discapacidad: «Cuando un Gobierno pierde el eje de la Ética, la Lógica y el Sentido Común»

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Si bien la Legislatura de Mendoza ha tenido un gran año 2018, con la promulgación de leyes de avanzada, Ley de Paridad de Género, Ordenamiento Territorial, Juicios por jurados populares, entre otros… este 2019 empezó realmente con «el pie izquierdo».

La semana pasada ocurrió un verdadero papelón. En una sesión atravesada por el escándalo, la Legislatura no alcanzó la mayoría especial y no avanzó en la designación del nuevo Defensor de Personas con Discapacidad. De este modo, Juan Carlos González seguirá interinamente en el cargo.

Momentos de tensión se vivieron en la Casa de las Leyes, en el marco de la Asamblea Legislativa que debía votar al Defensor de Personas con Discapacidad. Una sesión que, tras gritos y reproches, terminó en empate entre el candidato justicialista, Germán Ejarque, y el actual titular del cargo, Juan Carlos González.

Según la Ley 8510, los cinco candidatos seleccionados quedan a consideración de la Asamblea Legislativa que debe votar a uno de ellos, teniendo en cuenta o no el orden de mérito. En este caso, Ejarque ocupaba el primer puesto mientras que González se situaba en tercer término.

Desde el oficialismo afirman que su respaldo hacia el actual defensor de personas con discapacidad, que ahora continuará interinamente en el cargo, está dentro de la ley, y tildó al peronismo de querer birlar la normativa. 

La disyuntiva está si el Defensor de Personas con Discapacidad tiene que ser legitimado realmente por su vasta trayectoria en el tema o tan solo por «acomodo» del gobernador de turno. ¿Para qué se «quiere mostrar transparencia», «una convocatoria abierta» a través de una selección por orden de mérito de acuerdo a ciertos parámetros preestablecidos, si después se elige «a dedo»?

No obstante, el «papelón» continuó después de la sesión… de la mano del senador provincial Diego Costarelli que realizó desafortunadas declaraciones a Radio Nihuil: «lo del defensor de discapacidad estaba en la ley clarísimo, la ley está clarísima, sabíamos lo que iba a suceder, hubo una puesta de escena, fue un show del peronismo, fue bizarro lo que sucedió ayer, utilizaron gente discapacitada, gente que venía en sillas de ruedas para presionar que ellos sabían que no iba a suceder».

La respuesta del Presidente del PJ Mendoza, Guillermo Carmona, fue contundente:

BienCuyano conversó con el legítimo candidato al polémico puesto de Defensor de las Personas con Discapacidad de la Provincia de Mendoza, el contador público y ex Director de Discapacidad de la Provincia, Germán Ejarque, al que le solicitamos que nos cuente como se siente ante esta injusticia por culpa de «la rosca política». El ex funcionario lo expresó muy amablemente de esta manera:

Cuando un Gobierno pierde el eje de la Ética, la Lógica y el Sentido Común

Hace pocos días vimos en los Medios de Mendoza un escándalo en nuestra Legislatura. No se si todas las personas están al tanto del motivo de la disputa o de la importancia de la sesión que terminó en conflicto, que era para elegir al Defensor de las Personas con Discapacidad, cargo al que me presenté como aspirante.

Para dar legitimidad, como se hizo anteriormente, se elaboró un orden de méritos, en el cual quedé en primer lugar, que el oficialismo decidió no respetar alegando tecnicismos para imponer a quien había quedado tercero. Pero no me voy a ocupar de eso ahora sino de la lógica, la ética y el sentido común.

Es fácil entender nuestra necesidad de tener un Defensor, ya que es el propio Estado el que suele privarnos de los derechos que con la lucha de nuestras familias logramos sean reconocidos por ley. Por eso, le pese a quien le pese, es imposible que una persona ligada al Gobierno de turno o al partido gobernante pueda ocupar este rol ya que debería enfrentarse a sus propios jefes políticos para cumplir con la tarea. Un claro ejemplo es el Defensor en funciones, con mandato ya vencido, que denunció con vehemencia y defendió a capa y espada cada caso durante el gobierno anterior, pero por su pertenencia ideológica al Partido Radical poco o nada queda de aquella defensa tenaz que alguna vez supo ejercer.

Personalmente rechacé el postularme como Defensor en aquel momento por esta razón. Esta vez me presenté con el único compromiso de responder sólo a los intereses de las personas con discapacidad y sus familias, y para garantizar mi objetividad: Declaro, por escrito y públicamente que apenas asuma un Gobernador de mi misma ideología política en Mendoza se hará efectiva mi renuncia a esta Defensoría, como corresponde de acuerdo a la ética, la lógica y el sentido común.

Es difícil creerle a un Gobernador que intenta prohibir la reelección de los intendentes pero manda sus tropas legislativas a reelegir un cargo que por lógica ética debe ejercer quien en un procedimiento objetivo y transparente resultó primero en orden de méritos. Quizás quiera seguir acallando quejas o denuncias, pero las Personas con Discapacidad de Mendoza necesitamos una Defensoría activa, efectiva y comprometida para garantizar el cumplimiento de la ley.

Si para el oficialismo es tan valioso el aporte de quien hoy ocupa la Defensoría, el Gobernador tiene la facultad de designarlo dentro de su gabinete en la Dirección Provincial de Discapacidad, y respetar la autonomía y objetividad de la Defensoría.

Es hora de que nos tomemos los roles con seriedad y abandonemos la hipocresía de los dobles discursos para avanzar como sociedad.

por Germán Ejarque