Luján de Cuyo fue sede del Torneo Provincial de Fútbol 5 Adaptado, un evento de integración que convocó a casi 500 deportistas mendocinos

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Luján de Cuyo, a través de la Dirección de Deporte y Recreación de la Municipalidad, fue anfitrión, por primera vez, de una competición de Fútbol 5 Adaptado que congregó 20 equipos de toda la provincia. El objetivo del encuentro, desarrollado en el Polideportivo Municipal Hipólito Yrigoyen, fue que los chicos, además de competir, adquieran los valores que pregonan el deporte como el compañerismo, el respeto y la amistad.

El Fútbol 5 Adaptado es una disciplina destinada a las personas con discapacidad intelectual y que posee un reglamento especial con tiempo y espacio reducido. Los equipos e instituciones que participaron de la jornada fueron: CENID, Las Heras, San Rafael Tremo, Capital, Guaymallén, Alvear, Naranjito, Tupungato, Compartir, THADI, Alma Maipú, Hogar Vivir y Crecer, Montando, Tunuyán, APAEM, Sin Fronteras, Sol Naciente, Consentidos, Luján  y GRIMBY.

Es importante destacar, que la propuesta fue declarada de interés departamental por el Honorable Concejo Deliberante de Luján de Cuyo. La intención es que la comuna continúe realizando este tipo de actividades que tienen como eje central generar un espacio inclusivo a través del deporte y así generar lazos afectivos entre todos los participantes.


El fútbol adaptado

En los Juegos Paraolímpicos actuales existen dos versiones  adaptadas para personas con discapacidad de este deporte, el fútbol 5 para los que tienen discapacidad visual, y el futbol 7 para personas con parálisis cerebral. las reglas son similares a  las del futbol convencional, pero con algunas adaptaciones según la discapacidad en cuestión.

El fútbol 5 se juega entre dos equipos de 5 jugadores cada uno, donde uno de ellos, el guardameta, no debe sufrir de ceguera total (ceguera B-1). Para evitar trampas, los 4 jugadores de campo llevan una venda sobre sus ojos, independientemente de su nivel de ceguera. Se juegan dos tiempos de 25 minutos cada uno.

El terreno es de forma rectangular, su largo es de entre 38 y 42 metros y su ancho entre 18 y 22 metros. Posee un arco, un área penal y otras características similares a la del fútbol tradicional. Se utiliza una pelota que al girar sobre sí mismo emite un sonido claramente identificable por los jugadores. El objetivo del juego es marcar más goles que el rival y para esto se debe hacer pasar la pelota por el arco rival utilizando cualquier parte del cuerpo, excepto los brazos. Al igual que en el fútbol tradicional, cada encuentro es controlado por varios árbitros, los cuales están encargados de hacer respetar las reglas y sancionar a los jugadores de ser necesario. es prácticamente igual al fútbol tradicional. Las diferencias más notorias son el menor tamaño del terreno de juego y los arcos, el número de jugadores por equipo (7 en lugar de 11), la inexistencia del fuera de juego y la libertad para efectuar un saque de banda de la forma que el jugador lo desee. Sólo pueden participar jugadores que sufran parálisis cerebral de clase 5 a 8.