Mendoza Ciudad y Godoy Cruz firman acuerdo para trabajar en el estudio del nivel de eficiencia energética en viviendas de diferentes zonas bioclimáticas argentinas

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Con el objetivo de clasificar y catalogar los inmuebles en función a su requerimiento energético, del mismo modo que se realiza con los electrodomésticos y gasodomésticos, hoy miércoles se realizó en el Salón de los Diputados de la provincia de Mendoza, la firma del acta que da inicio a la prueba piloto de eficiencia energética de viviendas en los municipios de Capital y Godoy Cruz.

El documento fue firmado por la Subsecretaria de Ahorro y Eficiencia Energética del Ministerio de Energía y Minería de la Nación, Ing. Andrea Heins, el Director Provincial de Planificación y Coordinación de la secretaría de Energía de Santa Fe, Sebastián Lagorio, el Intendente de la ciudad de Mendoza, Rodolfo Suárez, el Intendente del municipio de Godoy Cruz, Tadeo García Zalazar, y el Vicepresidente de la Empresa Mendocina de Energía (EMESA), Pablo Magistocchi. El encuentro contó, además, con la participación del subsecretario de Energía y Minería, Ing. Emilio Guiñazú.

Dicha prueba piloto radica en el análisis de una serie de viviendas de diferentes lugares de Argentina, que se ubiquen en variados climas para determinar el nivel de eficiencia energética. En esta primera instancia piloto se relevarán los datos de 200 viviendas. Para llevar a cabo esta tarea se capacitarán 40 profesionales del sector de la construcción que desarrollarán las capacidades técnicas necesarias para implementar la clasificación de las viviendas.

“Nos alegra muchísimo que la provincia de Mendoza se sume a este iniciativa de nivel nacional de la cual la ciudad de Rosario ha sido pionera. Junto con el Ministerio de Energía de Mendoza y el municipio de la ciudad agradecemos y destacamos la generosidad y colaboración activa de la Provincia de Santa Fe en esta materia y en compartir las prácticas adquiridas en su experiencia. Este piloto es el primer paso para generar capacidades técnicas locales y para desarrollar y aplicar la normativa técnica que permitirá la ejecución de políticas públicas a nivel provincia y municipio”, indicó la Subsecretaria de Ahorro y Eficiencia Energética del Ministerio de Energía y Minería de la Nación, Andrea Heins.

En base a la norma IRAM 11900 se puede identificar a las viviendas así como se hace con los electrodomésticos y gasodomésticos para saber qué nivel de eficiencia tienen, es decir, cuánta energía consumen para brindar confort en cada zona “bioclimática”, según explicó antes de la firma del convenio la Subsecretaria Heins.

La idea es tener un muestreo de los distintos funcionamientos y usos energéticos en cada zona bioclimática argentina.

A partir de esta prueba piloto, se esperan obtener los siguientes resultados:
• Establecer los rangos de la etiqueta para la zona bioclimática número IV, que es la correspondiente a los municipios intervinientes.
• Generar capacidades locales para darle continuidad al proyecto.
• Generar el impulso para que los municipios y la provincia realicen la elaboración del marco regulatorio del etiquetado de viviendas.
• Lograr el compromiso de los municipios para la elaboración de políticas públicas en base a los resultados obtenidos.

Así, en el mediano plazo, todas las viviendas podrían estar catalogadas de la misma manera que lo están, por ejemplo, las heladeras, en función de saber si consumen mucha o poca energía para brindar el mismo nivel de confort. Esto serviría al usuario de la propiedad para determinar si le conviene comprar o alquilar el inmueble.

“Cuando hablamos de eficiencia energética hablamos de una fuente más, que impacta positivamente en el ambiente y en la salud de la población al tiempo que permite que la energía ahorrada pueda ser utilizada por otro vecino o por la industria y sirve para disminuir la importación”, manifestó Heins.

En este marco es que Godoy Cruz y la Ciudad de Mendoza, a través del intendente Tadeo García Zalazar y la presidenta del Concejo Deliberante capitalino, Beatriz Martínez, rubricaron el acta.

A la sazón, tanto Zalazar como Martínez coincidieron en destacar las políticas emprendidas por sendos municipios en materia de ahorro energético en busca de eficiencia, ya sea mediante el recambio de focos de combustión por lámparas led en el alumbrado público o con la promoción de la instalación de sistemas fotovoltaicos en instituciones públicas cuyo funcionamiento acaece en edificios de gran envergadura.

También el vicepresidente de la Empresa Mendocina de Energía, Pablo Magistocchi, firmó el acta y opinó que “estamos convencidos de que el camino es éste” y que “éste es el punto inicial” al tiempo que destacó el apoyo de “Nación y los municipios”, tanto como la experiencia de la provincia de Santa Fe, pionera en la aplicación de sistemas de eficiencia energética.

De hecho, desde Santa Fe se hicieron presentes el director provincial de Planificación y Coordinación de la Secretaría de Energía, Sebastián Logorio –quien también firmó el documento- y el ingeniero Roque Stagnitta, de la Secretaría de Estado de la Energía de esa provincia, quien explicó los detalles de la planificación y aplicación de programas realizados allí.

La primera prueba piloto se realizó en Rosario con el control de 350 viviendas en 2017; luego se estudiaron 200 viviendas en Bariloche y ahora los municipios mendocinos participarán también a través de esta prueba piloto que en una primera etapa incluirá a unas 200 viviendas. Más adelante harán lo propio la ciudad de Buenos Aires, Mar del Plata y Tucumán.

Pero, además de los municipios, la Subsecretaría de Ahorro Energético trabaja con el Instituto Nacional de Tecnología Industrial, la Comisión Nacional de Energía Atómica, el Instituto Argentino de Normalización y Certificación, el Comité Argentino del Consejo Mundial de la Energía, el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación y el Ministerio del Interior para “proponer, implementar y monitorear programas para un uso eficiente de los recursos energéticos” así como desarrollar “programas de difusión y comunicación a la población” al mismo tiempo que se intenta “evaluar y proponer alternativas regulatorias buscando mecanismos de promoción de la eficiencia y el ahorro de energía”.