¿Puede la interna entre Milei, Karina y Bullrich convertirse en una vía de escape para Ulpiano Suárez o Luis Petri en Mendoza?

Actualidad Mendoza

La compleja relación entre Javier Milei, Karina Milei y Patricia Bullrich no sólo tiene implicaciones nacionales. También puede proyectarse sobre la política mendocina y abrir oportunidades para dirigentes que hoy buscan posicionarse de cara a la sucesión de Alfredo Cornejo en 2027.

Mientras busca fortalecer su figura para lanzarse como candidata presidencial en 2027, la jefa de bloque de La Libertad Avanza en el Senado, Patricia Bullrich, se adjudicó el anuncio del ministro de Economía, Luis Caputo, que determina la suspensión de embargos a las pymes hasta mayo de 2027 y volvió a profundizar la interna en el Gobierno.

Sin perder el tiempo, Bullrich salió a colgarse la medalla: “El anuncio para aliviar la situación de las PyMEs es positivo. Es mirarlas a la cara y decirles: queremos llegar antes de que sea tarde. Lo planteé durante mucho tiempo porque, con cada empresario que hablaba, nos repetía lo mismo: los embargos están matando a las empresas. Apoyar a quienes crean riqueza, invierten y generan trabajo es fundamental”, aseguró en una publicación de su cuenta de X. 

La senadora señaló que, «en un momento difícil del proceso de estabilización, hacen falta medidas concretas que ayuden a mover la economía, sin volver a las recetas del gasto descontrolado ni al plan platita».

En sintonía con el anuncio de Caputo y la aprobación de Bullrich, salió también en Mendoza Luis Petri y Alfredo Cornejo, dos protagonistas que disputan liderazgo con vista a las elecciones 2027 y que comparten el mismo espacio de alianza electoral en la provincia.

Otra figura clave del Bullrichismo en Mendoza desde el primer día y que, además las une una profunda amistad, es la vicegobernadora Hebe Casado, quién habló en exclusiva con BienCuyano. Ante la pregunta si estaría en agenda alguna visita de la senadora Bullrich en Mendoza en los próximos días, la vicegobernadora señaló «Es muy probable. Patricia, no ha estado recorriendo el país en los últimos meses por problemas personales y no quiere alejarse demasiado de donde vive, pero obviamente que está desesperada por empezar a recorrer el interior del país».

Hebe Casado agregó «Las estructuras políticas de ella siguen en pie, siguen firmes en la provincia. Siempre la acompañamos, sabemos de su integridad, de su solvencia, de su capacidad y sus estructuras en el interior del país están firmes para cuando lo disponga».

La estrategia política de Patricia Bullrich de cara a los comicios presidenciales de 2027 ha comenzado a ramificarse con fuerza en el litoral argentino tras revelarse su vinculación con el Partido Popular Federalista de Corrientes, un sello con personería nacional ligado a las estructuras de poder del exgobernador Gustavo Valdés y su hermano, el intendente Juan Pablo Valdés, ambos de raíz radical.

Este armado representa una vía de escape y un reaseguro electoral ante las crecientes fricciones que la actual senadora mantiene con el entorno directo de Javier Milei en La Libertad Avanza. A pesar de que el propio Gustavo Valdés ha calificado públicamente estos trascendidos como «pescado podrido» para desactivar la tensión interna dentro del radicalismo, el despliegue territorial de este sello correntino expone la ingeniería del bullrichismo para consolidar una estructura federal propia frente a la marginación en el armado oficialista ¿La usará?

En ese contexto, tanto Ulpiano Suárez como Luis Petri observan con atención la evolución de la interna libertaria. La razón es sencilla: cualquier fractura o reacomodamiento dentro del oficialismo nacional puede alterar el equilibrio de poder en Mendoza.

El caso de Luis Petri

Petri parece ser el dirigente mendocino con más posibilidades de capitalizar una eventual tensión entre Karina Milei y Patricia Bullrich. Su cercanía política con la ministra de Seguridad es histórica y constituye uno de sus principales activos nacionales. Ha sido su compañero de fórmula presidencial en el 2023 y en la última visita a la provincia de Mendoza, Patricia lo ponderó como «el próximo gobernador».

Si Bullrich consolidara un espacio propio dentro del oficialismo o aumentara su influencia frente al sector conducido por Karina Milei, Petri podría transformarse en el principal referente de esa corriente en Mendoza. Eso le permitiría construir una candidatura competitiva por fuera del esquema tradicional del radicalismo cornejista, apoyándose en la popularidad nacional de Milei y en el prestigio político de Bullrich.

En otras palabras, Petri podría presentarse como una síntesis entre la experiencia de Juntos por el Cambio y la legitimidad electoral del fenómeno libertario.

El caso de Ulpiano Suárez

Para Ulpiano Suárez el escenario es diferente. Su principal fortaleza proviene de su pertenencia al ecosistema político construido por Cornejo dentro de la UCR mendocina.

Sin embargo, una disputa profunda entre los sectores de Milei y Bullrich podría fragmentar el espacio de centroderecha provincial. En ese escenario, Ulpiano podría aparecer como una figura de equilibrio, capaz de ofrecer gobernabilidad y evitar que las internas nacionales dominen la agenda local.

La fragmentación del voto no necesariamente perjudicaría al intendente capitalino. Por el contrario, un enfrentamiento entre libertarios puros y bullrichistas podría dejar un espacio para una candidatura radical tradicional que busque representar orden, gestión y moderación.

El dilema de Cornejo

Detrás de estas especulaciones aparece una preocupación central para el gobernador Alfredo Cornejo. Si Luis Petri lograra apoyarse simultáneamente en Milei y Bullrich, podría construir una candidatura con suficiente autonomía para desafiar la capacidad del radicalismo provincial de ordenar la sucesión.

Durante años, Cornejo mantuvo una posición dominante dentro de la coalición gobernante mendocina. Pero la irrupción de Milei modificó el escenario político y generó nuevos liderazgos que ya no dependen exclusivamente de las estructuras partidarias tradicionales.

Por eso, una eventual profundización de las diferencias entre Karina Milei y Patricia Bullrich podría dejar de ser un problema exclusivamente nacional para transformarse en un factor decisivo dentro de la carrera por la Gobernación de Mendoza.

Sin dudas, la tensión entre Milei, Karina Milei y Bullrich puede interpretarse como una disputa por el control político del oficialismo. En Mendoza, esa discusión nacional podría convertirse en una oportunidad para dirigentes con aspiraciones provinciales.

Para Luis Petri, representa la posibilidad de construir una alternativa propia dentro del universo libertario-bullrichista. Para Ulpiano Suárez, puede significar la chance de posicionarse como el dirigente capaz de ofrecer estabilidad frente a la fragmentación.

También puede ser una vía de escape en Mendoza para no jugar ambos en una interna violeta-morada. En el caso que Patricia Bullrich corte lazos con el mileísmo, se anime a jugar sola por la presidencia (muchos coinciden que es su última posibilidad) y arme un nuevo espacio de centro derecha con nuevos aliados, puede ser una gran oportunidad para que Petri juegue dentro de ese espacio y compita por fuera del radar de las negociaciones de Cornejo y Karina… o en el caso de Ulpiano Suarez, alinearse con Patricia, obtendría la mejor excusa de sostener sus convicciones de «No me pinto de violeta» que destacó públicamente meses atrás. Conjeturas por el momento.

La paradoja es que una interna nacional, lejos de debilitar las ambiciones de los dirigentes mendocinos, podría terminar fortaleciendo sus opciones de competir por el poder provincial en 2027. Tal vez estaremos avizorando un nuevo escenario electoral.

Por Julián Galván y Martín Orozco