El gobernador Alfredo Cornejo ha consolidado un poder político sin precedentes en Mendoza, transformando la fragmentación de la oposición en su principal activo electoral. Mediante una calculada ingeniería de alianzas y el usufructo de las fracturas internas del peronismo y de los sectores conservadores, el líder de la Unión Cívica Radical logró extender la hegemonía del frente Cambia Mendoza por más de una década. Su estrategia no consiste únicamente en sumar adhesiones propias, sino en propiciar escenarios metiendo «su sutil manito» donde sus rivales compitan atomizados, diluyendo cualquier posibilidad de una alternativa unificada.
Desde BienCuyano lo definimos como la estrategia del Fernet Mendocino. Tal como se arma el famoso trago preferido por los argentinos, compuesto por el 30 por ciento de fernet y 70 de Coca Cola en un vaso con hielo, Alfredo Cornejo aplica la misma estrategia para sostener su hegemonía política, teniendo en cuenta que históricamente su piso electoral oscila el 30 por ciento de lealtad del pueblo mendocino.

A pesar del evidente desgaste tras años en la primera línea del poder provincial, reflejado en mediciones de imagen que exponen un descontento social creciente, el mandatario radical conserva un núcleo duro de votantes que sostiene la hegemonía de su espacio. Este umbral, validado tanto en las urnas como en recientes estudios de opinión, demuestra que si bien su techo político se ha vuelto más bajo y permeable, el andamiaje institucional de su estructura sigue siendo el principal dique de contención del oficialismo mendocino.
Desde allí el Cornejismo especula que puede ganar la próxima elección, sosteniendo ese 30 y tratar de partir en pedacitos el otro 70 restante. En cierta manera, con la foto de hoy, lo está logrando… por un lado una fracción atomizada es Petri y los gansos; por otro, el peronismo ortodoxo; La Campora y su disidencia en Mendoza; los Verdes; la Izquierda innegociable; el Partido de los Jubilados (un clásico) y hasta puede surgir alguna fuercita más…
¿Cuál es la preocupación de Cornejo entonces? El Cuco, es decir Luis Petri, que con ayuda de Omar De Marchi y parte del PRO podrían disputarle ese capital del 30 por ciento.

Los datos están a la vista. Las encuestas demuestran que ni Tadeo García Zalazar ni Natalio Mema, es decir Los Cornejitos, levantan ese piso del 30 que conserva en su puño el amigo Alfredo. El único que le garantiza un valor agregado y una ampliación del voto electoral es el candidato Ulpiano Suarez, que al no ser un «Cornejo Puro», puede conquistar al radicalismo intransigente, gran parte del peronismo, el PRO, villarruelines e incluso gansos desencantados.
Por eso, la carta de presentación de Ulpiano Suarez es ser «el candidato del consenso», un dialoguista con todos los sectores oficialistas y opositores en pos de una unidad de una administración de una Mendoza apostando al futuro.

Sin dudas, Alfredo es pragmático, siempre lo ha sido, y es muy probable que termine eligiendo a Ulpiano Suarez que le otorgaría más votos que el piso electoral cornejista para enfrentar con creces a Luis Petri. Desde BienCuyano siempre lo dijimos y con el correr de las semanas este duelo electoral se viene consolidando.
Es más, es muy probable que Alfredo Cornejo entre en la misma sintonía de Javier Milei y no habilite las PASO en la provincia de Mendoza, para darle más tiempo a la negociación de Ulpiano Suarez con un vice producto de ese consenso que se pide.
Según trascendidos de esta semana, se escucharon en los rincones de Paris, que Karina Milei habló sobre el tema electoral con los 13 gobernadores que estuvieron compartiendo la Argentina Week en la Ciudad Luz… que si ellos avalaban la suspensión o eliminación de las PASO a nivel nacional con votos fuertes en el Congreso, La Libertad Avanza no presentarían candidatos propios en las elecciones provinciales. «No les vamos a plantar competencia en sus distritos» habría asegurado El Jefe, es decir Kari.

Con esa carta en la manga, Alfredo «provincializa» la elección a su antojo y podría jugar quién alguna vez dijo «No ne pinto de violeta»… pero sí se puede pintar de morado…
Los encuestadores locales coinciden en que de cara a los futuros escenarios institucionales, el voto duro cornejista se dirimirá en una puja interna. Firmas como Dalla Torre y Equipo MIDE muestran en sus mediciones históricas que figuras asociadas a la gestión local como Ulpiano Suarez o ministros del riñón del gobernador retienen una intención de voto directa de corte puramente oficialista.
El gran desafío de la estructura cornejista de cara al armado electoral legislativo y ejecutivo será contener las aspiraciones de Luis Petri, cuya figura tracciona con fuerza propia gracias al respaldo del modelo nacional, obligando al oficialismo mendocino a blindar su piso del 35% para evitar fugas masivas de la periferia libertaria.
La paradoja de Cornejo que funcionó en la elección del 2023: ganar con menos pero dividiendo más

La ingeniería del tablero electoral buscó garantizar el triunfo frente a un bloque opositor que se presentó dividido en distintas opciones: la propuesta de Omar De Marchi con su coalición La Unión Mendocina tras romper con el oficialismo; el frente Elegí Mendoza encabezado por Omar Parisi; y la opción del Partido Verde. Al no existir una fuerza aglutinadora y con una oposición distribuida en diferentes frentes hostiles entre sí, al oficialismo le bastó con blindar su núcleo duro para retener el sillón de San Martín.
Evolución de la estrategia: el repaso desde 2015

La arquitectura de atomización que maneja el cornejismo no fue un accidente del 2023; constituye un método de acumulación perfeccionado desde su llegada al poder provincial.
| Año Electoral | Estrategia de Alianzas y Gestión de la Oposición | Resultado Político |
|---|---|---|
| 2015 | La Gran Absorción: Construcción originaria de Cambia Mendoza. Cornejo aglutinó desde la izquierda hasta el PRO de Omar De Marchi, aislando por completo al peronismo gobernante. | Capitalización del desgaste del PJ local para acceder al gobierno. |
| 2019 | La Provincialización del Debate: Impulso de la candidatura de Rodolfo Suárez. Despegó la discusión local de la crisis macroeconómica de Mauricio Macri, forzando al peronismo a identificarse con el kirchnerismo nacional, un sello con alto rechazo en la provincia. | Continuidad oficialista frente a una oposición peronista arrinconada en su ala más dura. |
| 2023 | La Fragmentación por Tercios: Ante la salida de De Marchi del frente, Cornejo polarizó de forma cruzada. Utilizó las elecciones PASO locales para contener la vertiente interna de Luis Petri y dejó que la oposición por fuera se despedazara entre el PJ y la nueva derecha. | Hegemonía ratificada gracias a un arco opositor quebrado en diferentes fuerzas. |
Anatomía del método de control político

El éxito de esta estrategia descansa sobre tres pilares fundamentales que el oficialismo maneja en el escenario provincial:
- Institucionalidad y PASO como filtro interno: Mendoza ha mantenido un esquema de elecciones primarias obligatorias y desdobladas que se utiliza para dirimir tensiones de forma institucionalizada. En 2023, la competencia interna con Luis Petri sirvió para canalizar las distintas vertientes dentro del mismo espacio, reteniendo el voto de los sectores moderados antes de que migrara hacia opciones externas (consulte las fuentes oficiales electorales para verificar el peso numérico exacto de cada precandidato).
- Encapsulamiento del Peronismo: El oficialismo provincial ha sido sumamente exitoso en asociar cualquier vertiente del justicialismo mendocino con las estructuras nacionales del kirchnerismo. Al radicalizar esa identidad en el discurso público, fija un techo electoral muy bajo para el PJ y ahuyenta a los sectores independientes de las opciones tradicionales de izquierda o centro-izquierda.
- Estímulo indirecto a terceras vías: Al no confrontar con opciones como el Partido Verde o facciones liberales independientes, el cornejismo facilita que actúen como válvulas de escape para el voto protesta. Esto impide que el descontento social se concentre en una única alternativa con posibilidades reales de disputar el poder ejecutivo.
La evidencia de las urnas y el declive del techo electoral

El análisis del desempeño del actual gobernador debe partir de su evolución en los últimos procesos electorales provinciales.
- El despliegue de fuerza: En su primer ascenso a la gobernación, el frente comandado por el radicalismo capitalizó el rechazo al justicialismo alcanzando mayorías holgadas. Sin embargo, ese escenario de polarización mutó con los años hacia un ecosistema atomizado.
- La marca del 2023: En las elecciones generales locales, la coalición oficialista experimentó una sangría de votos hacia la propuesta de centroderecha de quienes rompieron con el espacio oficial, sumado a las alternativas del peronismo tradicional y el arco ambientalista. No obstante, el «núcleo de resistencia» cornejista resistió, permitiéndole retomar el control del Ejecutivo provincial con una base propia sólida pero visiblemente menor a la de sus años de mayor esplendor.
Lo que dicen las encuestas: imagen vs. intención de voto

Los relevamientos consultores trazan una marcada paradoja: la valoración de la gestión de gobierno atraviesa momentos de fuerte cuestionamiento, pero la fidelidad hacia el espacio político se mantiene competitiva frente a una fragmentación opositora que no logra capitalizar la caída.
- Medición de Imagen (Septiembre de 2026): De acuerdo con el monitoreo federal de la consultora CB Consultora Opinión Pública (vía Los Andes) realizado entre el 14 y 18 de septiembre de 2026, Alfredo Cornejo registra un 45,9% de imagen positiva frente a un 49,6% de imagen negativa. Aunque este número marca una leve recuperación de 0,8 puntos con respecto al mes previo, lo sitúa en la parte baja del ranking de gobernadores nacionales.
- Desgaste y humor social: Estudios de firmas locales como Siri & Ortega Asociados o DC Consultores han señalado meses atrás que variables críticas como la inseguridad y las dificultades socioeconómicas han llevado a que hasta un 65% de los mendocinos exprese valoraciones críticas sobre el rumbo general del gobierno provincial.
- Fidelidad de marca (Intención de voto por espacio): La debilidad en la imagen personal del gobernador no se traduce linealmente en un desplome de su fuerza electoral. Sondeos recientes focalizados en municipios estratégicos —como el publicado a fines de septiembre de 2026 por la consultora RZ en Maipú— arrojan que al consultar por la «preferencia por espacio político», la alianza entre Cambia Mendoza y los sectores alineados con La Libertad Avanza lidera la intención de voto con cerca del 40%, superando por más de diez puntos al Partido Justicialista.
Con la mirada puesta en los próximos armados institucionales y la sucesión gubernamental, el desafío del oficialismo mendocino pasa por administrar su convivencia con las fuerzas libertarias nacionales sin ceder el control del territorio. Ya hay un cierto pacto manifestado en off entre Karina Milei y Alfredo «Yo no me meto en tu provincia, no te pongo un candidato fuerte que desestabilice su hegemonía, pero vos dame el respaldo a la gestión nacional de Javier y el acompañamiento de los votos en el Congreso para seguir con el modelo de transformación de la Argentina».
Mientras el tablero de enfrente continúe dividido bajo la máxima de «divide y reinarás», el modelo político edificado desde 2015 mantendrá las riendas de la provincia.
Por Julián Galván
