Y si… Adriana García, la candidata de Encuentro Plural, fue electa este martes como la nueva rectora de la Universidad Nacional de Cuyo ¿Fue sorpresa? No. Desde hace rato desde BienCuyano estamos hablando de un fin de ciclo y un cansancio del liderazgo negativo de Alfredo Cornejo, sostenido por el miedo y los aprietes.
Los números están a la vista. La fórmula liderada por García obtuvo el 53.3% de los votos, contra el 46.6% que reunió su rival, el radical Gabriel Fidel. El resultado representa el primer revés electoral del radicalismo desde que controla todos los ámbitos de poder dentro de la UNCuyo, es decir, desde 2015. Fidel había llegado a esta segunda vuelta con el respaldo de todo el aparato del oficialismo provincial, pero también arrastrando los golpes de una ruptura interna dentro de ese mismo espacio.
Las mayores ventajas para García se registraron en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, donde obtuvo 1.415 votos contra 672, y en la Facultad de Filosofía y Letras, donde se impuso por 1.469 a 715. También consiguió cómodas victorias en la Facultad de Educación, con 696 votos frente a 310, y en la Facultad de Artes y Diseño, donde ganó por 784 a 376.
El peronismo ganó la segunda vuelta y gobernará la UNCuyo. Así lo celebró la nueva rectora, Adriana García. pic.twitter.com/Bivzq5XZUM
— Mendoza Post (@MendozaPost) June 23, 2026
La nueva rectora es profesora de Historia, egresada de la Facultad de Filosofía y Letras, y esta era la cuarta vez que se postulaba para conducir la principal casa de altos estudios de Mendoza. A lo largo de su carrera estuvo siempre vinculada a la gestión universitaria: fue vicedirectora y directora del Colegio Universitario Central entre 1994 y 1996, ocupó la Secretaría Académica de la Facultad de Filosofía y Letras entre 2002 y 2008, fue decana de esa misma unidad académica entre 2008 y 2014, y posteriormente se desempeñó como secretaria académica del Rectorado entre 2014 y 2018.
Con esta victoria, García se convierte en la tercera rectora mujer en la historia de la UNCuyo, tras las gestiones de María Victoria Gómez de Erice y de la actual rectora, Esther Sánchez. El dato adquiere un matiz particular porque también la acompañará otra mujer en la conducción: la vicerrectora electa es Ana Sisti, actual decana de la Facultad de Educación. “Esta es la victoria de todos ustedes. Se terminó un ciclo”, repitió García ante sus seguidores.
El Collar de Melones

Si bien hay que tener en cuenta que el ámbito universitario es un micromundo y no refleja lo que sucede «muros afuera», hay ciertos aspectos discursivos que vale la pena destacar y tomar nota para pensar en las elecciones provinciales del próximo año.
Es verdad que con «el diario del lunes» todos somos vivos, pero si uno sigue al BienCuyano sabe que el resultado no sorprende y que hay un solo culpable: Alfredo Cornejo y sus pantalones cortitos.
Es más! En la noche festiva del triunfo universitario los cánticos del bunker de García no eran en contra de Gabriel Fidel sino contra la intromisión de un desesperado Cornejo a último momento en la Casa de Altos Estudios. Tampoco fue un «triunfo peronista» como lo quieren instalar los medios oficialistas y unos desesperados dirigentes peronistas que tratan de colgarse de algún laurel para rascar algo de brillo.
El reformismo pierde la Universidad Nacional de Cuyo. Es un dato que duele, pero que es consecuencia directa de la traición de muchos dirigentes políticos a los principios reformistas. Entregaron la Ley de Financiamiento Universitario, la Ley de Glaciares, protagonizaron una…
— maxi ferraro (@maxiferraro) June 24, 2026
Recordemos que en la previa del balotaje, García ganó como oposición casi con lo justo, sin mucha diferencia al resto. Lo cual ese triunfo de este martes no fue solo peronista, sino también representó el respaldo de una coalición de las otras fuerzas, de la izquierda y de sectores independientes que defienden la educación pública gratuita y un modelo desde la educación como trampolín a la profesionalización laboral y el ascenso social.
«Dicen que llegó una conducción filoperonista, pero yo quiero decirles que en realidad lo que ha llegado a la universidad es justamente lo que debe ser: la diversidad. Porque encuentro plural es eso. Hay peronistas, hay independientes, hay radicales. Ese fue el objetivo de nuestra campaña», manifestó Adriana García en diálogo con Radio Mitre.

No existen tantas diferencias de base entre lo que piensa Gabriel Fidel y Adriana García, protagonistas de este balotaje: ambos son defensores de la universidad pública y luchan contra el desfinanciamiento educativo que está ejecutando Javier Milei. Después hay ciertos matices, pero de fondo ambos coinciden en lo mismo.
Gabriel Fidel y Franja Morada de Mendoza cometió un gran error que desde ya le salió muy caro… pegarse a la figura de Alfredo Cornejo y de sus dirigentes, los cornejitos.
La subordinación a Cornejo, desde el punto de vista electoral, aquí y allá, representa un verdadero «Collar de Melones». Mientras el candidato esté más cerca de Cornejo, más rechazo popular y pianta votos estás. Se ve reflejado en las diversas encuestas que vienen circulando en la provincia (salvo la de Martha Sarale) donde los cornejitos no levantan cabeza como serios candidatos… ni Tadeo, ni Mema, ni El Peti, ni Monterito y ahora ni el motoquero llegan a los dos dígitos de valoración popular ¿Por qué será?

A Fidel y los moraditos le pasó lo mismo. Esa errada decisión dejó al oficialismo universitario en una incómoda posición, hasta ideológicamente contradictoria: militar por una «universidad pública de calidad» junto a un líder (Alfredo Cornejo) que forma parte de una coalición provincial (Cambia Mendoza- La Libertad Avanza) que acompaña a un sistemático ataque a un modelo de vaciamiento de la universidad pública (Javier Milei).
Recordemos que en estos años Cornejo ordenó sistemáticamente a sus legisladores, Pamela Verasay y Lisandro Nieri, una y otra vez a votar para defender este modelo nacional de desfinanciamiento y motosierra de la educación y la salud pública, sin chistar. Para el radical mendocino, tal como lo ha declarado públicamente el modelo Milei es «música para sus oídos». Fue uno de los ideólogos de la nefasta Ley Bases que presentó Sturzenegger a principios de la gestión de Milei. Un radical con peluca, le dicen… y culpable de esta crisis actual. Hasta le vimos en fotito reciente con Adorni!
La amenaza es el ecosistema natural del liderazgo negativo de Alfredo Cornejo, que para quedar bien con el vaciamiento estatal que ejecuta Milei, ordenó a sus dirigentes a no formar parte de las marchas en defensa de la educación pública. Es más, en la última solo se vieron a Gabriel Fidel, Ulpiano Suarez y Mario Abed, como los únicos «desobedientes» al mandato oficial que marcharon junto a los estudiantes, profesores y sociedad mendocina.

Para peor, la desesperada intromisión a último momento del Cornejismo y sus pantalones cortitos, las combis municipales, los funcionarios del gobierno cornejista que se florearon por los pasillos universitarios pensando que el estudiante no se acuerda de estos sugestivos silencios y la tibieza de como este sector defendió la educación pública. Por eso el voto fue también emocional, de bronca y encontraron en García, una ventana al desahogo.
Otro de los errores fue utilizar el viejo recurso comunicacional de asustar que «se viene el kirchnerismo», «García es Cristina» y bla bla. Un recurso desgastado que ya no surte el mismo efecto que en los años dorados macristas de Juntos por el Cambio. Por un lado, el kirchnerismo es un espacio que casi no existe en Mendoza y encima su líder, Cristina, está presa y sin posibilidad legal para candidatearse a algo.
???? En exclusiva nos llega la foto de la candidata a rectora de la UNCUYO, Adriana García, en San José 1111. pic.twitter.com/cDyM32tjnw
— Jovenes Malbec (@JovenesMalbec) June 17, 2026
Es más! Si hilamos más fino en el discurso, mientras el actual Milei destruye el Estado y vacía la educación pública, los gobiernos kirchneristas fueron los que más han invertido en lo que se critica, otorgándole más fondos a las universidades, fundando nuevas y gratuitas para que puedan ser más accesibles para la gente del interior pueda estudiar y hasta entregaron computadoras para afianzar el lenguaje tecnológico en las enseñanzas del futuro.
Siguiendo esa misma línea podemos decir que el rectorado de Gabriel Fidel y Esther Sanchez solo construyeron un muro como uno de sus «logros de gestión».
La edificación del muro perimetral en el campus de la UNCuyo expone una profunda contradicción entre el discurso de una universidad pública inclusiva y una práctica arquitectónica basada en la exclusión. Con un costo que ascendió a casi $700 millones del presupuesto institucional, la estructura generó un masivo rechazo estudiantil y social al ser catalogada como una medida de segregación socioespacial que intenta ocultar y estigmatizar a los barrios populares colindantes, en lugar de abordar las causas estructurales de la inseguridad.

El descontento de la comunidad educativa se intensificó al contrastar este millonario desembolso en hormigón con la persistente crisis de financiamiento, el ajuste en becas y el deterioro edilicio de las facultades. Además, las críticas técnicas vertidas por especialistas del Colegio de Arquitectos de Mendoza y urbanistas demostraron que existían alternativas tecnológicas mucho más baratas, ecológicas y menos agresivas —como sistemas láser o cámaras de monitoreo— que hubieran preservado la identidad de una universidad de puertas abiertas.

El profundo malestar social y estudiantil generado por la costosa construcción del muro perimetral actuó como un detonante político clave que desgastó la legitimidad del oficialismo radical, allanando el camino para el histórico triunfo de Adriana García en el balotaje del rectorado.
Este descontento fue capitalizado de manera efectiva por el frente opositor Encuentro Plural, el cual logró estructurar una alternativa basada en propuestas de inclusión, transparencia presupuestaria y una «universidad de puertas abiertas». El muro terminó operando en la práctica como la representación física de una brecha insalvable entre las prioridades de la gestión saliente y las demandas estudiantiles de bienestar, lo que provocó una masiva movilización hacia las urnas que puso fin a 12 años de hegemonía radical en la conducción de la UNCuyo
Obvio, que Alfredo Cornejo va a salir públicamente que el resultado de la UNCuyo no es relevante, que se debe solo a algo «chiquito» vinculado a una cuestión de reclamo salarial y que tiene que ver con un contexto muuuy diferente a lo que viven los mendocinos. Lo va a decir…y sin llorar. Con sus pantalones cortitos.
Por Julián Galván
